Un nuevo reto, una nueva revista-herramienta, un esfuerzo conjunto, una búsqueda de confluencias, una motivación al movimiento, a la acción social y a la lucha por los derechos. Derechos que se petrifican en formulaciones legales, restrictivas y vacías. Derechos que, casi siempre, o nunca, son considerados como tales por los poderes instituidos, y que incluso no son "conocidos como propios por las personas que padecen su carencia. Derechos que sólo serán reconocidos si son constantementes reivindicados, exigidos, ejercitados, apropiados, autogestionados por todas y todos. De esto tratamos en esta nueva revista con la cabeceras de Libre Pensamiento, Ecologistas y Lletra A.
Nos hemos centrado en tres conjuntos de derechos: el derecho a una vivienda digna y a un urbanismo sostenible, el derecho a la movilidad y a la proximidad, y el derecho a desobedecer.
Todos ellos, igual que otros derechos sociales que podemos considerar básicos o fundamentales, necesitan ser reapropiados y dedefinidos por los actores sociales que carecen de ellos o ven gravemente limitados su desarrollo y ejercicio.