Clásicamente la energía de un sistema molecular es una magnitud de primera importancia, así, su valor respecto a una referencia nos hablará de la estabilidad del sistema, su energía nos indicará la facilidad con que ese sistema cambiará, reaccionará, nos indicará la probabilidad de que se produzcan procesos químicos, que es lo que estamos interesados en estudiar.
También sabéis que la energía es el observable mas importante en Mecánica Cuántica. Visteis que tanto la ecuación fundamental de MC no dependiente del tiempo:
| (2.1) |
| (2.2) |
Y es la energía el criterio utilizado para obtener la función de onda de un sistema (Método variacional o perturbativo), y al final lo que nos interesa obtener es la función de onda de un sistema, para a partir de ella calcular las propiedades que precisemos.
Cuando estudiamos moléculas, nos planteamos su hamiltoniano, que si lo referimos al centro de masas y sin considerar el movimiento de translación :
| (2.3) | |||
![]() |
(2.4) | ||
![]() |
(2.5) |
![]() |
(2.6) |
que depende de las coordenadas de los núcleos (
) y de los
electrones (
), y la función de onda dependerá de dichas coordenadas
(
)
El hamiltoniano se puede reescribir empleando la constante:
![]() |
(2.7) |
donde
es la masa del electrón y
es la masa media nuclear
de la molécula
en términos de
potencias de
, lo que implica una gran simplificación del problema,
dado que
,
y
son independientes de
, los
términos de primer y tercer orden del desarrollo son nulos, y
si despreciamos el término de orden cuarto y
superiores, nos quedaría el segundo, relacionado con la energía
vibracional nuclear para vibraciones alrededor de la distancia de equilibrio
(la energía rotacional es el cuarto orden en
).
Con ello se puede escribir la función de onda como
| (2.9) |
donde la función
describe el movimiento del núcleo
y es autofunción de la ecuación:
| (2.10) |
y donde vemos que la geometría nuclear depende del término
,
que junto a
juega el papel de la energía potencial a que están
sometidos los núcleos. El valor de
nos viene dado por
la ecuación
| (2.11) |
que describe el movimiento electrónico para una configuración
nuclear dada
, de la que depende paramétricamente.
Y a la suma :
| (2.12) |
En el caso más simple de una molécula diatómica, tendríamos una energía como función de la distancia entre los núcleos, que es realmente la energía potencial a la que están sometidos los núcleos de esa molécula, y representando esa E frente a las coordenadas de los núcleos ( En este caso R), tendremos curvas del tipo :
Este tratamiento perturbativo, en que se basa lo anterior es válido para pequeñas amplitudes del movimiento nuclear respecto a una configuración nuclear dada, en general las posiciones de equilibrio, dado que son similares a los desarrollos en serie de Taylor.
Otra aproximación más general, desarrollada por Born, y aplicable a
cualquier geometría nuclear
es la siguiente:
Las funciones de los
distintos estados electrónicos para un conjunto dado de coordenadas
nucleares
(autofunciones de la ecuación
) forman un
conjunto completo ortonormal de autofunciones. La solución general
, se
puede expresar como una combinación lineal de este conjunto:
| (2.13) |
| (2.14) |
![]() |
|||
![]() |
(2.15) |
![]() |
|||
| (2.16) |
![]() |
(2.17) |
Esta solución es exacta en un tratamiento no relativista, pero su solución es muy complicada, incluso para sistemas pequeños.
A fin de obtener alguna solución mas fácil de obtener, aunque no sea exacta, podemos ignorar los términos de acoplamiento entre estados diferentes, es decir considerar solo los elementos diagonales de A:
| (2.18) |
Sólo en el caso en que los términos de acoplamiento se puedan omitir, tendremos
| (2.19) |
El mejor argumento de que la aproximación Born-Oppenheimer es que su aplicación ha sido y está siendo muy útil para describir y entender la estructura electrónica de muchos sistemas y analizar procesos químicos.