DISCURSO PRONUNCIADO POR D. EDUARDO CHILLIDA
CON MOTIVO DE SU INVESTIDURA COMO DOCTOR HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD
DE ALICANTE
Excmo. y Magfco. Sr. Rector de la
Universidad de Alicante,
Excmas. e Ilmas. Autoridades,
Claustro de Doctores de la Universidad,
Miembros de la Comunidad Universitaria,
Señoras y Señores:
¿Cómo es posible que
nuestra vida, formada por sucesivos presentes que no tienen dimensión,
pueda durar veinte, cuarenta u ochenta años?
¿Qué clase de tiempo
conduce a esa duración?
¿No es la geometría únicamente
coherente cuando el punto no tiene medida?
Este punto, para que todo funcione,
necesita no tener medida y sin embargo ocupar un lugar.
¿Se puede ocupar un lugar sin
tener medida?
Únicamente en la mente esto
es posible.
¿Existe algo sin medida en el
Universo?
¿Es la medida condición
necesaria para formar parte del Universo?
¿Es el presente sin medida parte
del Universo?
Si el presente tuviera medida ¿no
estarían disociados por ella el asado y el futuro? ¿Qué
sería de la vida, de la palabra y de la música?
¿No es la no dimensión
del presente lo que hace posible la vida, como la no dimensión del
punto hace posible la geometría?
¿Existen límites para
el espíritu?
Gracias al espacio existen límites
en el Universo físico y yo puedo ser escultor.
¿Qué clase de espacio
hace posibles los límites en el mundo del espíritu?
¿No son la construcción
y la poesía componentes esenciales de todas las artes?
Al alba conocí la obra. Puede
ser de mil maneras, pero sólo de una.
¿No es el camino el que, desde
la libertad, nos conduce a la percepción?
¿No es el arte algo que le ocurre
al hombre ante sí mismo y ante un testigo implacable: la obra?
¿No es entre el ya no y el todavía
no donde fuimos colocados?
¿No será el arte consecuencia
de una necesidad, hermosa y difícil, que nos conduce a tratar de
hacer lo que no sabemos hacer?
¿No será esta necesidad
prueba de que el hombre no se considera terminado?
¿No será el paso decisivo
para un artista el estar con frecuencia desorientado?
El diálogo limpio y neto que
se produce entre la materia y el espacio, la maravilla de ese diálogo
en el límite, creo que, en una parte importante, se debe a que el
espacio, o es una materia muy rápida, o bien la materia es un espacio
muy lento. ¿No será el límite una frontera, no sólo
entre densidades, sino también entre velocidades?
¿No será la densidad,
en todo su esplendor, necesaria para tratar de comunicar, de entender,
de oír el espacio?
¿No se hace el agua viva rebelándose
contra la horizontal al mismo tiempo buscándola?
¿Cuál es la diferencia
fundamental entre ciencia y arte?
Copérnico demuestra que Ptolomeo
estaba equivocado. Einstein hace lo propio con Galileo. Lo que yo me pregunto
desde el arte es lo siguiente: ¿Por qué Goya con su obra
no demuestra ni necesita demostrar que Velázquez estaba equivocado?
¿Por qué Mozart compone
la mayor parte de su música con movimientos rápidos? ¿No
será que intuye que no tiene tiempo, que por desgracia no caben
en su obra demasiados adagios?
Sólo una de las tres dimensiones
es activa, la que viene a mí desde lo lejano a través de
lo próximo, pero las tres lo son en potencia alternando su actividad.
La escultura debe siempre dar la cara,
esta atenta a todo lo que alrededor de ella se mueve y la hace viva.
Se ve bien teniendo el ojo lleno de
lo que se mira.
¿Por qué la experiencia
se orienta hacia el conocimiento y la percepción hacia el conocer?
Desde el espacio con su hermano el
tiempo, bajo la gravedad insistente, sintiendo la materia como un espacio
más lento, me pregunto con asombro sobre lo que no sé.
Los ojos para mirar
Los ojos para reír
Los ojos para llorar
¿Valdrán también
para ver?
¿No es lo único estable,
la persistencia de la inestabilidad?
¿No es tan vanguardia el crepúsculo
como la aurora?
Juan Sebastián Bach.
Saludo
Moderno como las olas
Antiguo como la mar
Siempre nunca diferente
Pero nunca siempre igual.
En una línea el mundo se une,
con una línea el mundo se divide, dibujar es hermoso y tremendo.
¿Qué hay detrás
de la mar y de mi mirarla?
¿Qué hay detrás
de la mar y de mi oírla?
No vi el viento
Vi moverse las nubes.
No vi el tiempo
Vi caerse las hojas.
No se debe de olvidar que el futuro
y el pasado son contemporáneos.
Yo no entiendo casi nada y me muevo
torpemente, pero el espacio es hermoso, silencioso, perfecto.
Yo no entiendo casi nada, pero comparto
el azul, el amarillo y el viento.
De la muerte, la razón me dice:
Definitiva.
De la razón, la razón
me dice:
Limitada.
¿No es el límite el verdadero
protagonista del espacio, como el presente, otro límite, es el protagonista
del tiempo?
Yo no represento, pregunto.
Creo que el ángulo de 90º
admite con dificultad el diálogo con otros ángulos, sólo
dialoga con ángulos rectos.
Por el contrario los ángulos
entre los 88º y 93º son más tolerantes, y su uso enriquece
el diálogo espacial.
¿No son por otra parte los 90º
una simplificación de algo muy serio y muy vivo, nuestra propia
verticalidad?
La tarde avanza lentamente, y yo mirando
quiero ver.
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