LAUDATIO PRONUNCIADA POR EL PROF. JESÚS T. PASTOR CIURANA CON MOTIVO DE LA INVESTIDURA COMO DOCTOR HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE DEL D. WILLIAM W. COOPER
   
Excmo. y Magfco. Sr. Rector de la Universidad de Alicante,
Excmas. e Ilmas. Autoridades,
Ilustres Claustrales y Profesores,
Estimados Alumnos,
Sras. y Sres.:

Es para mí un gran honor el pronunciar la laudatio del Prof. William Cooper por cuya figura siento tanta admiración como respeto. El calificativo de "maestro" es sin duda el más apropiado, pero también lo es el de amigo, pues h tenido la enorme fortuna de haber podido compartir experiencias y vivencias tanto en el plano profesional como en el personal. Tenemos además la suerte de contar hoy y aquí con la presencia de Ruth Cooper, su inseparable compañera, que ha ejercido la abogacía en Pittsburgh durante más de 30 años y que ha deseado estar junto a nosotros a pesar de haber sufrido recientemente una delicada operación.

El Prof. William Cooper ha sido, sin duda, un catalizador de los cambios y avances científicos durante los últimos 50 años. A sus 81 años, aún sigue en primera línea con el entusiasmo y la dedicación que siempre le han caracterizado. Sólo así se explican sus cuantiosas aportaciones tanto en el plano investigador como en el docente: 17 libros, más de 450 artículos, tres premios como mejor docente, tres doctorados honoris causa, un premio John Von Neumann y muchas otras condecoraciones y distinciones. La última la recibió este verano, al ser elegido miembro de la Accountig Hall of Fame por la Universidad de Ohio. Su calidad humana ha quedado patente también en sus numerosas actividades complementarias: fue el primer presidente de TIMS (The Institute of Management Science) en 1953, ha sido editor de numerosas revistas de prestigio internacional y ha sido asesor de más de doscientas instituciones tanto públicas como privadas. Lo realmente sorprendente es que no sólo "ha sido" sino que "sigue siendo".

Autor prolífico y prodigioso, sus escritos versan tanto sobre desarrollos teóricos en el terreno de la programación matemática, las ciencias de la gestión y la contabilidad como sobre aplicaciones prácticas. Junto a su más estrecho colaborador y amigo, el ya desaparecido Abraham Charnes, fue capaz de desarrollar nuevas herramientas teóricas así como nuevos modelos para la resolución de problemas reales que hoy forman parte de nuestra acervo cultural. Así, la "programación por metas", la "programación semi-finita", la "programación estocástica" (chance constrained programming) y, más recientemente, el "análisis envolvente de datos" (data envelopment analysis) son fruto del esfuerzo, el ingenio y la dedicación d este par de ilustres científicos. Sólo con haber desarrollado uno cualquiera de estos cuatro campos de la investigación operativa se hubiera hecho acreedor a las más altas distinciones. Así que podríamos apostillar que su mérito es cuádruple. Además, dentro de estos atractivos campos del conocimiento humano se ubica y desarrolla gran parte de la investigación del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Alicante por lo que desde aquí y en nombre de todos mis compañeros deseo transmitir públicamente al Prof. Cooper nuestro más sincero agradecimiento.

Nacido en Birmingham, Alabama, en 1914, su padre fue primero librero y después distribuidos de la editorial Annheuser-Busch. A la edad de tres años, su familia se trasladó a Chicago donde su padre pasó a regentar una cadena de gasolineras. La desahogada posición económica duró sólo 12 años: la "gran depresión" significó la bancarrota para la familia Cooper y el joven William debió abandonar sus estudios cuando cursaba el segundo curso de bachillerato. Con su padre gravemente enfermo y sin ingresos familiares Bill tuvo que aceptar toda clase de trabajos. Estos incluyeron el actuar de caddy en campos de golf y una breve etapa como boxeador profesional.
 
foto del profesor Jesus T. Pastor pronunciando la laudatio A la postre, su afición por el deporte resultó decisiva para su carrera científica. Un día, haciendo auto-stop para trasladarse a un campo de golf conoció al que, a partir de entonces, se convertiría en su mentor, el Profesor de Contabilidad Eric Kohler. Gracias a él recibió una beca para estudiar en la Universidad de Chicago. Rápidamente se integró en el ambiente académico y, con pareja celeridad, superó el examen de ingreso para cursar estudios de física-química que por aquel entonces ofrecían excelentes perspectivas de empleo bien remunerado. Casi al mismo tiempo Kohler, a la sazón miembro destacado de Arthur Andersen, le propuso revisar las matemáticas en un conflicto sobre violación de patentes sobre el cual debía pronunciarse la empresa consultora. William encontró errores de bulto en los planteamientos de los ingenieros y, satisfechos con su trabajo, la mencionada empresa le extendió un contrato a tiempo completo durante el verano y a tiempo parcial durante el curso escolar. Esto despertó su interés por la contabilidad y las matemáticas, hasta el punto de cambiar su orientación, abandonar la química y dedicarse a la economía. En 1938 se graduó en económicas en la Universidad de Chicago.

Por aquel entonces Kohler se había desvinculado de Arthur Andersen y había sido nombrado "controlador" por las autoridades del valle de Tennessee. Kohler contrató a William Cooper para que trabajara en "auditorías de rendimiento" y para que le siguiera revisando las matemáticas de sus proyectos. A mitad de 1940 la mayor parte del trabajo estaba ya realizado por lo que William ingresó en la Columbia University al objeto de realizar su doctorado en la Escuela de Negocios. Antes de haber podido completar su tesis, en 1942, fue requerido para coordinar la Oficina de Contabilidad de los Estados Unidos y para desarrollar los correspondientes programas estadísticos. Cuando la guerra estaba a punto de concluir abandonó su puesto para trabajar como profesor en la Universidad de Chicago.

En 1946 volvió a Washington para dirigir el comité encargado de decidir el destino de los programas financiero-estadísticos desarrollados durante la guerra. A continuación fue requerido por la Carnegie-Mellon University para ayudar a fundar la Escuela de administración industrial y, más tarde, la Escuela de asuntos públicos y urbanos. Allí, además, encontró tiempo para desarrollar las auditorías end-use que Kohler deseaba instituir como planificador del Plan Marshall. Después de treinta años, en 1976, fue contratado como Catedrático por la Harvard Business School para redefinir sus programas de doctorado. Tras completar esta tarea, en 1980 se desplazó a la Universidad de Texas en Austin, su actual destino, para ocupar una Cátedra especialmente creada para él sobre Accounting, Management Science and Information Systems.

Actualmente comparte su dedicación entre la Escuela de Negocios, donde es Profesor Emérito y el Instituto ICC, recientemente galardonado por el Presidente Clinton a través de su director, el Prof. Kozmetsky. De su extensa producción, y ya para acabar, quisiera destacar dos títulos, correspondientes a su primer y a su último libro: Management Models and Industrial Applications of Linear Programming, editado por Wiley en 1961 y firmado junto a A. Charnes, y Data Envelopment Analysis: Theory, Methodology and Applications, editado por Kluwer en 1995 y firmado junto a A. Charnes, L. Seiford y A. Lewin. La influencia de ambos en el pensamiento actual es incuestionable y la existencia del primero le ha valido el ser conocido con el sobrenombre de "Mister Programación Lineal".

Así pues, considerados y expuestos todos estos hechos, dignísimas autoridades y claustrales, solicito con toda consideración y encarecidamente ruego que se otorgue y confiera al Sr. D. William Wager Cooper el supremo grado de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante.