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LAUDATIO PRONUNCIADA POR LA PROF. MARÍA A. DÍAZ GARCÍA CON MOTIVO DE LA INVESTIDURA COMO DOCTOR HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE DEL SR. ALAN J. HEEGER
(Recogida en el vídeo de Santo Tomás de Aquino 2007)
Excelentísimo y Magnífico Sr. Rector de la Universidad de
Alicante, ilustrísimas autoridades, queridos compañeros,
alumnos y amigos, señoras y señores:
Es para mí un honor defender hoy antes
ustedes los méritos de Alan J. Heeger, Profesor de Física
y de Ingeniería de Materiales de la Universidad de California en
Santa Barbara, con motivo de su investidura como Doctor Honoris Causa
por la Universidad de Alicante. Hace exactamente 11 años
comenzaba mi estancia postdoctoral de dos años en el grupo del
Prof. Heeger. Por aquel entonces no podía imaginar que
años más tarde tendría el honor de defender su
labor científica en una Universidad española. No ha sido
tarea fácil conseguir que el Prof. Heeger estuviera disponible
para visitarnos. Tras varios años de conversaciones, y gracias
al incondicional apoyo de la Universidad y en particular, del Dpto. de
Física Aplicada, la Facultad de Ciencias, el Instituto
Universitario de Materiales y la Escuela de Óptica, su visita se
ha hecho realidad. Quiero expresar a todos ellos mi más sincero
agradecimiento y en especial al Prof. Heeger por honrarnos con su
presencia.
Alan Heeger nació en Sioux City en el estado
de Iowa, en Estados Unidos, el 22 de enero de 1936, proveniente de
familias judías que habían emigrado a Estados Unidos a
primeros de siglo. Realizó sus estudios universitarios en la
Universidad de Nebraska y aunque su objetivo inicial era convertirse en
ingeniero, cambió de opinión después de seis
meses, para graduarse en Física y Matemáticas. En 1961
obtuvo el doctorado en la Universidad de California en Berkeley. En
principio su idea era hacer una tesis teórica bajo la
dirección de Charles Kittel, pero finalmente se decidió
por realizar un trabajo de carácter experimental en
conexión directa con la teoría, sobre propiedades
magnéticas de antiferromagnetos aislantes. Tras completar su
doctorado, se incorporó al Departamento de Física de la
Universidad de Pensilvania en 1962, donde permaneció durante 20
años. Aunque inicialmente su trabajo se centró en el
estudio experimental de impurezas magnéticas y el efecto Kondo,
en 1975 su carrera científica tomó un nuevo rumbo.
Intrigado por el descubrimiento del polímero metálico,
poli(nitruro de azufre), (SN)x, contactó a Alan MacDiarmid, del
Departamento de Química de su misma universidad, que
tenía experiencia en la síntesis de nitruros de azufre.
Tras algunos problemas iniciales de lenguaje, debido a la
interacción de un físico con un químico,
establecieron una verdadera colaboración. En una de las visitas
de MacDiarmid a Japón, en la que mostraba entusiasmado las
películas y cristales de color dorado de poli(nitruro de
azufre), conoció a Hideki Shirakawa, que le aseguró
también disponía de películas brillantes, en este
caso de otro polímero –el poliacetileno- A pesar de la
apariencia metálica de este material, en esas condiciones
aún no presentaba propiedades conductoras.
El gran descubrimiento vino unos meses más tarde cuando
MacDiarmid y Heeger, animados por el curso de los acontecimientos,
consiguieron llevar con ellos a Pensilvania a Shirakawa como
científico visitante. Juntos descubrieron que la
oxidación del poliacetileno con vapores de cloro, yodo y bromo
(tratamiento que se conoce como “dopado” por analogía con los
semiconductores) aumentaba mil millones de veces su conductividad.
Fueron precisamente el descubrimiento de los polímeros
conductores y su posterior desarrollo, los responsables de que se les
otorgara 25 años después (en el año 2000) el
premio Nobel de Química a los tres investigadores.
En 1982 el profesor Heeger se trasladó al
departamento de Física de la Universidad de Santa Barbara. Junto
con Fred Wudl, químico sintético proveniente de Bell
Labs, fundó el Instituto de Polímeros y Sólidos
Orgánicos, del que ha sido director durante 17 años.
En 1986, en el proceso de construcción de la
división macromolecular del departamento de materiales en la
Universidad de Santa Barbara, convencieron a Paul Smith de abandonar la
empresa DuPont y unirse a su grupo de trabajo. Su labor fue decisiva en
el avance en los aspectos relativos a la procesabilidad de los
polímeros, así como sus propiedades mecánicas,
ambos esenciales de cara al desarrollo de aplicaciones. En 1990, Alan
Heeger y Paul Smith fundaron la empresa UNIAX, convencidos de que los
polímeros conductores habían alcanzado un grado de
madurez suficiente como para ser aplicados en dispositivos comerciales.
Así, durante la década de los 90, UNIAX jugó un
papel decisivo en el desarrollo de la ciencia y tecnología de
los polímeros con muchas contribuciones relevantes. En el
año 2000 UNIAX fue adquirida por Dupont.
En los últimos años el avance en este área ha sido
vertiginoso y se ha centrado fundamentalmente en el desarrollo de
aplicaciones, muchas de las cuales son ya una realidad en el mercado.
Gran parte de esta actividad ha sido (y está siendo) llevada a
cabo por diversas empresas, en varias de las cuales la
participación de Alan Heeger ha sido decisiva. Entre ellas se
encuentran la ya citada UNIAX, y las más recientes (2005)
Konarka Technologies Inc., RitDisplay (Taiwan) y Diode Solutions Inc.
El mayor interés de estos materiales reside en el hecho de que
pueden prepararse en forma de películas a partir de
disoluciones, utilizando técnicas sencillas y baratas, tales
como las que se utilizan en las impresoras de inyección. Uno de
los polímeros conductores típicos es la polianilina
dopada, que se utiliza para el apantallamiento electromagnético
de circuitos eléctricos, como anticorrosivo, o en ventanas
inteligentes gracias a sus propiedades electrocrómicas. En 1990
se produjo el descubrimiento de los diodos emisores de luz
poliméricos, por parte del grupo del Prof. Richard Friend en
Cambridge. En la actualidad ya existen teléfonos móviles
con pantallas basadas en diodos emisores de luz orgánicos.
Materiales típicos utilizados en este tipo de aplicaciones son
el polietilenodioxitiofeno (PEDOT) dopado, que se emplea como electrodo
inyector de huecos y los derivados del polifenilenovinileno (PPV), que
constituyen las capas emisoras. Otro descubrimiento de gran relevancia
que tuvo lugar en 1992 en el grupo del Prof. Heeger, consistió
en demostrar la existencia de transferencia electrónica
fotoinducida desde polímeros semiconductores a aceptores tales
como el C60. Este hallazgo dio lugar al desarrollo de fotodetectores y
células fotovoltaicas, que en la actualidad constituye un tema
de gran interés por la posibilidad de obtener paneles solares
poliméricos baratos y flexibles. Otra línea con un gran
potencial aplicado se inició en el año 1996, con el
descubrimiento de emisión espontánea amplificada y
emisión láser en polímeros (simultáneamente
por el grupo de Alan Heeger, el de Richard Friend en Cambridge y el de
Valy Vardeny en Utah). Personalmente tuve la suerte de participar en
este último acontecimiento. Aún recuerdo nuestro
entusiasmo, a “pie de láser”, junto a mis colegas de grupo
Fumimoto Hide, Ben Schwartz, y por supuesto Alan Heeger, ante los
primeros experimentos que mostraban la evidencia de emisión
láser en polímeros y las discusiones acaloradas sobre las
causas de lo que observábamos. Fueron momentos inolvidables y
que supusieron el inicio de un nuevo campo de investigación, que
continúa en muchos laboratorios del mundo y en particular en
nuestro grupo de investigación. “Thank you Alan for sharing
those amazing moments of enthusiasm and creativity”.
El profesor Alan Heeger ha desarrollado una labor científica
impresionante, tanto desde el punto de vista fundamental como aplicado.
Ello se refleja en el gran número de publicaciones
científicas (750) y de patentes (50), muchas de ellas en
explotación. La calidad de sus trabajos se pone de manifiesto en
el alto índice de impacto de las revistas en las que
éstos se han publicado, así como en su repercusión
en la comunidad científica. Como dato significativo, decir que
el Prof. Heeger posee un índice H (Hirsch) de 207, el 2º
más alto del mundo, que significa que al menos 107 de sus
artículos han sido citados más de 107 veces en trabajos
de otros investigadores.
Por último, aunque no menos importante, me gustaría
destacar la arriesgada iniciativa del Prof. Heeger en introducirse en
un campo de investigación multidisciplinar, donde son precisos
conocimientos de física, química y ciencia de materiales.
A pesar de tener una formación en física, se
aventuró a sumergirse en otras disciplinas de la Ciencia,
colaborando con expertos en Química y Materiales, para de ese
modo llevar a cabo descubrimientos de gran relevancia. En realidad, la
investigación actual es cada vez más multidisciplinar,
siendo necesaria una estrecha interacción entre Físicos,
Químicos, Biólogos e Ingenieros para poder afrontar
nuevos retos. La experiencia del Profesor Heeger pone de manifiesto,
sin duda, el papel relevante e insustituible de cada una de las
disciplinas de la Ciencia en el desarrollo de una labor educativa e
investigadora de excelencia. Confío en que estos argumentos sean
lo suficientemente sólidos para instar al Gobierno de la
Comunidad Valenciana a aprobar la propuesta que la Universidad de
Alicante lleva años realizando sobre la creación de la
titulación de Físicas en nuestra Universidad, que en la
actualidad es la única de las titulaciones de Ciencias que no se
ofertan.
En conclusión, podemos asegurar que la labor del Prof. Heeger,
además de constituir el inicio de un nuevo campo de
investigación de gran relevancia en el avance de la ciencia, ha
dado lugar a una auténtica revolución tecnológica.
El desarrollo de dispositivos electrónicos y
optoelectrónicos plásticos ya está comenzando a
ser una realidad y en unos años se espera empiecen a formar
parte de las tareas cotidianas. Es posible que en el futuro existan
pantallas de ordenador o de televisión flexibles que podamos
doblar y guardar en un bolsillo, paredes pintadas de materiales que
proporcionen iluminación o protectores de invernaderos que
lleven incorporados paneles solares plásticos flexibles.
Así pues, considerados y expuestos estos hechos,
dignísimas autoridades y claustrales, solicito con toda
consideración y encarecidamente ruego, que se otorgue y confiera
al Excmo. Sr. Alan J. Heeger, el supremo grado de Doctor Honoris Causa
por la Universidad de Alicante.
Muchas gracias
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