LAUDATIO PRONUNCIADA POR DOÑA CARMEN HERRERO CON MOTIVO DE LA INVESTIDURA COMO DOCTOR HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE DE D. ANDREU MAS - COLELL 

19 de diciembre de 1991 
 

Excmo. Sr. Rector Magnífico, 
Excmos. e Ilmos. Sres., 
Sras. y Sres.: 

En este acto de investidura, mi papel es el de portavoz de mi Facultad, que promovió la concesión del Doctorado Honoris Causa para Andreu Mas-Colell. Hablar en nombre de un colectivo es aún más complicado que hacerlo en nombre propio, pero confío en transmitir adecuadamente el sentir general en un acto como el que hoy celebramos. 

foto de un momento del acto de investidura como doctor honoris causa del señor Mas

Investir a Andreu Mas-Colell como Doctor Causa Honoris por nuestra Universidad me llena de satisfacción por varios motivos: en primer lugar, me enorgullece que seamos la primera Universidad que, mediante el Doctorado Honoris Causa, reconoce su enorme valía académica y profesional. Ello desmiente en este caso aquello de que la gente no suele ser profeta en su tierra; en segundo lugar, me agrada el tener la oportunidad de "cambiar" en algo los moldes tradicionales de los Doctorados Honoris Causa, al otorgar esta distinción a una persona joven y en la plenitud de su producción científica; finalmente, me satisface enormemente tener la ocasión de colocar a Andreu en el punto de mira de nuestros jóvenes, como el prototipo de economista teórico que a nosotros nos gustaría ser. 

En otro orden de cosas, me resulta muy complicado "elogiar” la trayectoria de Andreu sin caer en aparentes exageraciones. Sus trabajos hablan por sí mismos de la calidad y finura de sus aportaciones a la economía teórica. Y tal calidad le hace ocupar hoy día un lugar central en la profesión. Una pequeña anécdota puede servir para ilustrar el carisma que Andreu Mas-Colell posee entre los economistas: 

Robert Auman comenta cómo, cuando en una conferencia celebrada en Stony Brook en Shapley presentó el teorema de equivalencia asintótica para el conjunto de negociación (bargaining set) de mercados con utilidad transferible, Andreu, que estaba en la audiencia, realizó allí mismo la extensión al caso general, extensión que presentaba graves dificultades, tanto técnicas como conceptuales. 

Es ahora el momento de presentar una breve semblanza de nuestro Doctor Honoris Causa. 

Andreu Mas-Colell nació en Barcelona en 1944. Realizó sus estudios de Licenciatura en Económicas en la Universidad de Barcelona, estudios que terminó en 1966 en Bilbao (distrito Universitario de Valladolid), por razones extraacadémicas, que algunos sufrieron en aquellos años. Tras dos años como Profesor Ayudante en la Cátedra de Teoría Económica de la Universidad Complutense de Madrid, se trasladó a Estados Unidos, a la Universidad de Minnesota, donde obtuvo su Doctorado en 1972. Trasladado a la Universidad de Berkeley, obtuvo allí una cátedra en los Departamentos de Economía y de Matemáticas en 1979. Desde 1981 ocupa una cátedra de Economía en la Universidad de Harvard, siendo, desde 1988 el primer ocupante de la cátedra Louis Berkman en dicha Universidad. Su trabajo de investigación, materializado en más de 70 artículos publicados en las más prestigiosas revistas y en 3 libros, se ha centrado en el campo de la Economía Matemática. Ha realizado contribuciones especialmente notables en Equilibrio General, Economía del Bienestar, Elección Social y Teoría de Juegos. Es y ha sido editor o miembro del Consejo Editorial de las revistas más importantes de su especialidad. En este apartado merece destacar que en la actualidad es editor de Econometrica. Es Fellow de la Econometric Society desde 1978, y ha ocupado cargos en el Consejo y el Comité Ejecutivo de dicha Sociedad; es Fellow de la Academia Americana de Artes y Ciencias desde 1985; recibió en 1989 el Premio Rey Juan Carlos I de Economía, y en 1990 la Medalla Narcis Monturiol al Mérito Científico otorgada por la Generalitat de Catalunya. 

Hay otro aspecto de la trayectoria de Andreu que me gustaría destacar, y es su enorme influencia en el cambio de valores que se ha producido en España en las últimas generaciones de economistas. 

Si bien puede decirse que ha desarrollado toda su labor profesional fuera del país, ha mantenido un contacto permanente y constante con los departamentos españoles, y muy en particular con el núcleo de economía teórica surgido alrededor de la Universidad Autónoma de Barcelona, que, de alguna manera se constituyó en catalizador para el resto del país. Andreu no sólo es un ejemplo de científico español que triunfa en Estados Unidos. Es también un ejemplo de punta de lanza para el trabajo científico bien hecho en el campo de la economía en nuestro país. Él ha sido una pieza fundamental en el incremento del flujo de estudiantes españoles que realizan su doctorado en universidades americanas e inglesas; en la importancia que actualmente se da a que nuestros profesores tengan una formación sólida; en la valoración de la actividad investigadora como parte fundamental del quehacer universitario. Siempre se ha sentido muy vinculado a las decisiones de política científica en el campo de la economía, y cabe destacar su participación como miembro del comité científico asesor para los "tramos de investigación", así como su pertenencia al Consejo Asesor de Revista Española de Economía. Gracias a él (y a otros como él), el análisis económico español ha salido del aislamiento y está actualmente presente en los centros de investigación, a un nivel impensable hace no muchos años. Nuestros investigadores se sienten ahora miembros de la comunidad científica internacional, y la marcha de nuestros Departamentos parece caminar en la dirección adecuada. 

No me gustaría terminar esta breve alocución sin algunas notas de tipo más personal. Esta es la segunda vez que Andreu visita la Universidad de Alicante. En su anterior visita, en 1987, impartió las Lecciones Germán Bernácer, patrocinadas por la Generalitat Valenciana, lecciones que difícilmente podremos olvidar. Ya entonces tuvimos la ocasión de discutir extensamente con él nuestro trabajo y preocupaciones y nos beneficiamos directamente de una de las virtudes por las que es más admirado: en un mundo como el actual, en que la especialización lleva a una atomización tremenda de la investigación, Andreu se destaca por la enorme variedad y cantidad de temas en los que es capaz de discutir en los límites del conocimiento, y aportar ideas relevantes. 

En estas fechas, que coinciden con nuestro traslado reciente a las nuevas instalaciones del edificio de Departamentos de la Facultad, que harán más fácil y agradable nuestro trabajo, nos parece que no puede haber mejor celebración que incorporar honoríficamente a nuestra Universidad a Andreu Mas-Colell.