Excmo. Sr. Rector
Magnífico,
Excmos. e Ilmos. Sres.,
Sras. y Sres.:
En
este acto de investidura, mi papel es el de portavoz de mi Facultad, que
promovió la concesión del Doctorado Honoris Causa
para Andreu Mas-Colell. Hablar en nombre de un colectivo es aún
más complicado que hacerlo en nombre propio, pero confío
en transmitir adecuadamente el sentir general en un acto como el que hoy
celebramos.
Investir
a Andreu Mas-Colell como Doctor Causa Honoris por nuestra Universidad
me llena de satisfacción por varios motivos: en primer lugar, me
enorgullece que seamos la primera Universidad que, mediante el Doctorado
Honoris Causa, reconoce su enorme valía académica
y profesional. Ello desmiente en este caso aquello de que la gente no suele
ser profeta en su tierra; en segundo lugar, me agrada el tener la oportunidad
de "cambiar" en algo los moldes tradicionales de los Doctorados Honoris
Causa, al otorgar esta distinción a una persona joven y en la
plenitud de su producción científica; finalmente, me satisface
enormemente tener la ocasión de colocar a Andreu en el punto de
mira de nuestros jóvenes, como el prototipo de economista teórico
que a nosotros nos gustaría ser.
En
otro orden de cosas, me resulta muy complicado "elogiar” la trayectoria
de Andreu sin caer en aparentes exageraciones. Sus trabajos hablan por
sí mismos de la calidad y finura de sus aportaciones a la economía
teórica. Y tal calidad le hace ocupar hoy día un lugar central
en la profesión. Una pequeña anécdota puede servir
para ilustrar el carisma que Andreu Mas-Colell posee entre los economistas:
Robert
Auman comenta cómo, cuando en una conferencia celebrada en Stony
Brook en Shapley presentó el teorema de equivalencia
asintótica para el conjunto de negociación (bargaining
set) de mercados con utilidad transferible, Andreu, que estaba en la
audiencia, realizó allí mismo la extensión al caso
general, extensión que presentaba graves dificultades, tanto técnicas
como conceptuales.
Es
ahora el momento de presentar una breve semblanza de nuestro Doctor Honoris
Causa.
Andreu
Mas-Colell nació en Barcelona en 1944. Realizó sus estudios
de Licenciatura en Económicas en la Universidad de Barcelona, estudios
que terminó en 1966 en Bilbao (distrito Universitario de Valladolid),
por razones extraacadémicas, que algunos sufrieron en aquellos años.
Tras dos años como Profesor Ayudante en la Cátedra de Teoría
Económica de la Universidad Complutense de Madrid, se trasladó
a Estados Unidos, a la Universidad de Minnesota, donde obtuvo su Doctorado
en 1972. Trasladado a la Universidad de Berkeley, obtuvo allí una
cátedra en los Departamentos de Economía y de Matemáticas
en 1979. Desde 1981 ocupa una cátedra de Economía en la Universidad
de Harvard, siendo, desde 1988 el primer ocupante de la cátedra
Louis Berkman en dicha Universidad. Su trabajo de investigación,
materializado en más de 70 artículos publicados en las más
prestigiosas revistas y en 3 libros, se ha centrado en el campo de la Economía
Matemática. Ha realizado contribuciones especialmente notables en
Equilibrio General, Economía del Bienestar, Elección Social
y Teoría de Juegos. Es y ha sido editor o miembro del Consejo Editorial
de las revistas más importantes de su especialidad. En este apartado
merece destacar que en la actualidad es editor de Econometrica.
Es Fellow de la Econometric Society desde 1978, y ha ocupado
cargos en el Consejo y el Comité Ejecutivo de dicha Sociedad; es
Fellow de la Academia Americana de Artes y Ciencias desde 1985;
recibió en 1989 el Premio Rey Juan Carlos I de Economía,
y en 1990 la Medalla Narcis Monturiol al Mérito Científico
otorgada por la Generalitat de Catalunya.
Hay
otro aspecto de la trayectoria de Andreu que me gustaría destacar,
y es su enorme influencia en el cambio de valores que se ha producido en
España en las últimas generaciones de economistas.
Si
bien puede decirse que ha desarrollado toda su labor profesional fuera
del país, ha mantenido un contacto permanente y constante con los
departamentos españoles, y muy en particular con el núcleo
de economía teórica surgido alrededor de la Universidad Autónoma
de Barcelona, que, de alguna manera se constituyó en catalizador
para el resto del país. Andreu no sólo es un ejemplo de científico
español que triunfa en Estados Unidos. Es también un ejemplo
de punta de lanza para el trabajo científico bien hecho en el campo
de la economía en nuestro país. Él ha sido una pieza
fundamental en el incremento del flujo de estudiantes españoles
que realizan su doctorado en universidades americanas e inglesas; en la
importancia que actualmente se da a que nuestros profesores tengan una
formación sólida; en la valoración de la actividad
investigadora como parte fundamental del quehacer universitario. Siempre
se ha sentido muy vinculado a las decisiones de política científica
en el campo de la economía, y cabe destacar su participación
como miembro del comité científico asesor para los "tramos
de investigación", así como su pertenencia al Consejo Asesor
de Revista Española de Economía. Gracias a él
(y a otros como él), el análisis económico español
ha salido del aislamiento y está actualmente presente en los centros
de investigación, a un nivel impensable hace no muchos años.
Nuestros investigadores se sienten ahora miembros de la comunidad científica
internacional, y la marcha de nuestros Departamentos parece caminar en
la dirección adecuada.
No
me gustaría terminar esta breve alocución sin algunas notas
de tipo más personal. Esta es la segunda vez que Andreu visita la
Universidad de Alicante. En su anterior visita, en 1987, impartió
las Lecciones Germán Bernácer, patrocinadas por la Generalitat
Valenciana, lecciones que difícilmente podremos olvidar. Ya entonces
tuvimos la ocasión de discutir extensamente con él nuestro
trabajo y preocupaciones y nos beneficiamos directamente de una de las
virtudes por las que es más admirado: en un mundo como el actual,
en que la especialización lleva a una atomización tremenda
de la investigación, Andreu se destaca por la enorme variedad y
cantidad de temas en los que es capaz de discutir en los límites
del conocimiento, y aportar ideas relevantes.
En
estas fechas, que coinciden con nuestro traslado reciente a las nuevas
instalaciones del edificio de Departamentos de la Facultad, que harán
más fácil y agradable nuestro trabajo, nos parece que no
puede haber mejor celebración que incorporar honoríficamente
a nuestra Universidad a Andreu Mas-Colell.
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