LAUDATIO PRONUNCIADA POR EL SR. D. MIGUEL
YUS ASTIZ CON MOTIVO DE LA INVESTIDURA COMO D.H.C. POR LA UNIVERSIDAD DE
ALICANTE DEL SR. RYOJI NOYORI.
Excelentísimo y Magnífico
Rector de la Universidad de Alicante, dignísimas autoridades académicas,
queridos compañeros y alumnos, señoras y señores:
Hace exactamente cuatro años
tuve el honor de presentar al Profesor Elias J.Corey, Premio Nobel de Química
en 1991, como Doctor Honoris Causa por esta Universidad. En aquella ocasión
no podía imaginar que unos pocos años después me cabría
también experimentar parecidas emociones al presentar a un miembro
de la “Familia Corey”. El profesor Ryoji Noyori, también Premio
Nobel de Química en el año 2001, como Doctor Honoris Causa
por la Universidad de Alicante. El profesor Noyori ha venido desarrollando
prácticamente toda su labor investigadora y docente en la Universidad
de Nagoya, Japón, donde en la actualidad es Director del Centro
de Investigaciones en Ciencias de Materiales.
Una breve reseña biográfica
nos lleva a su nacimiento en Kobe en el año 1938, como hijo de Kaneki
y Suzuko Noyori, siendo su padre director de investigación de una
compañía química, hecho que, como es evidente, influyó
decisivamente en su vida profesional. Un ejemplo de esta influencia sucedió
cuando Noyori a la edad de 12 años es invitado por su padre a una
conferencia sobre el nylon, en la que aprende que esta fibra artificial
podía prepararse a partir de carbón, aire y agua, lo que
le produjo una profunda impresión sobre el extraordinario poder
de la química. Finalizó los estudios de Química en
la Universidad Imperial de Kyoto en 1961, dónde presentó
su Máster y su Tesis Doctoral en los años 1963 y 1967, respectivamente,
en el grupo del eminente Profesor Hitosi Nozaki. Cuando estaba pensando
en realizar un periodo postdoctoral en el grupo del menciondo Profesor
Corey en Harvard, recibe inesperademente una oferta de la Universidad de
Nagoya para ocupar una cátedra de nueva creación. Con sólo
29 años era demasiado joven para ser Catedrático por lo que
fue nombrado allí Profesor Asociado de Química, pudiendo
entonces realizar su planeada época postdoctoral en Harvard entre
1969 y 1970. A la vuelta de Nagoya comienza a estudiar catálisis
asimétrica usando intermedios organometálicos como especies
activas. En 1972 fue nombrado Catedrático en Nagoya y desde entonces
ha permanecido en esta institución. Está casado con Hiroko
y tiene dos hijos Eiji y Koji, dedicados al periodismo y al arte respectivamente.
La mejor forma de indicar
en unas pocas líneas la inmensa labor investigadora de Noyori es
tomar la reseña de la Academia Sueca de Ciencias, que al concederle
el Premio Nobel de Química en el año 2001, junto a los americanos
K. Barry Sharpless y William S. Knowles, lo justifica por “sus trabajos
sobre hidrogenaciones y oxidaciones catalíticas asimétricas”.
Hay que puntualizar que así como Sharpless y Knowles han destacado
por sus investigaciones sobre procesos de oxidación y reducción,
respectivamente, Noyori ha desarrollado importantes procesos en ambos
ámbitos de reacción, aunque es más conocido por sus
aportaciones en el campo de las reacciones de hidrogenación asimétrica
catalítica.
La síntesis asimétrica
es uno de los campos de investigación químico-orgánica
más importantes, sobre todo en lo que respecta a los productos farmacéuticos
y su desarrollo industrial. Dicho de forma sencilla, existen compuestos
químicos muy parecidos estructuralmente pero no iguales, cuya relación
mutua es como la de un objeto y su imagen especular. Esta propiedad, llamada
quilaridad, provoca la existencia de dos estructuras que se conocen como
enantiómeros y cuyo ejemplo más sencillo es el de nuestras
manos, que parecen iguales pero no lo son: intenten ponerse un guante de
la mano derecha en la izquierda y lo comprobarán. Las personas zurdas
conocen muy bien los problemas que aparecen cuando se usan las tijeras
o un sacacorchos que han sido fabricados para ser usados por personas diestras.
Pues bien, en el muy importante
mundo de las moléculas orgánicas con actividad biológica,
cuyo principal exponente son los productos farmacéuticos, existen
muchas moléculas quirales, es decir no idénticas a sus imágenes
especulares y, lo que es más importante, ambas poseen propiedades
fisiológicas diferentes. El caso de la talidomida fue tristemente
famoso: a comienzo de los años sesenta se administró en Italia
la mezcla de los dos enantiómeros de esta molécula a mujeres
embarazadas aprovechando las propiedades sedantes de uno de los enantiómeros.
Al cabo de un tiempo se observó que alguna de dichas mujeres alumbraban
bebés con deformaciones de distinta consideración, pudiendo
comprobarse que este defecto secundario procedía de la acción
teratógena del otro enantiómero.
Este fenómeno relativamente
frecuente impone que hoy en día sea necesario utilizar en farmacología
productos enantioméricamente puros o al menos conocer exactamente
la acción biológica de ambos enantiómeros. Se entenderá
inmediatamente la importancia de generar compuestos enentioméricamente
puros no solo a nivel de laboratorio sino también a nivel industrial.
En este punto aparece de
forma muy importante la figura de Noyori, que ha sido capaz de introducir
en el mundo de la síntesis orgánica una serie de catalizadores
que permiten llevar a cabo reacciones químicas, principalmente de
reducción, que conducen exclusivamente a uno de los enantiómeros
con eficacias que recuerdan a las de los procesos enzimáticos naturales,
altamente específicos. Estos catalizadores, que actúan en
cantidades muy pequeñas, contienen generalmente un átomo
metálico y un entorno quiral proporcionado por un ligando quiral
orgánico. Es justamente la introducción de estos catalizadores
lo que engrandece y llena de excelencia las aportaciones científicas
de Noyori.
La preparación industrial
de diferentes compuestos enentioméricamente puros como aminoácidos,
antibióticos carbapénicos, el antibacteriano levofloxacina,
el antiinflamatorio naproxeno, la vitamina E o el mentol, usado masivamente
como aromatizante en alimentación, ha sido y es posible gracias
a los catalizadores desarrollados por Noyori.
Algunos datos de su dilatada
carrera científica se concretan en sus cerca de 500 publicaciones
al más alto nivel y alrededor de 200 patentes, muchas de ellas en
periodo de explotación industrial. Ha sido galardonado con medio
centenar de premios internacionales, entre los que se encuentra, aparte
del mencionado Premio Nobel de Química en el año 2001, la
Orden de Cultura de Japón en el año 2000 recibida de manos
del Emperador de este país, de la cual él está particularmente
orgulloso. Entre sus reconocimientos internacionales están sus nombramientos
como Doctor Honoris Causa o miembro honorario de numerosas instituciones
internacionales o sociedades científicas nacionales.
Finalmente, me gustaría
destacar el interés que Noyori ha demostrado siempre en que sus
investigaciones trascendiesen al ámbito académico, buscando
una utilidad práctica que diese un carácter aplicado a su
química y consiguiendo beneficios tangibles para la sociedad.
Así pues, considerados
y expuestos todos estos hechos, dignísimas autoridades y claustrales,
solicito con toda consideración y encarecidamente ruego, que se
otorgue y confiera al Excmo. Sr. D. Ryoji Noyori el supremo grado de Doctor
Honoris causa por la Universidad de Alicante.
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