LAUDATIO PRONUNCIADA POR LA PROF. ÁNGELES
SIRVENT RAMOS CON MOTIVO DE LA INVESTIDURA COMO DOCTOR HONORIS CAUSA
POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE DE D. BERNARD VINCENT
28 de enero de 2000
Excmo. y Magfco. Sr. Rector
de la Universidad de Alicante,
Excmo. y Magfco. Sr. Rector
Honorario,
Ilmo. Sr. Secretario General,
Dignísimas y Altísimas
autoridades,
Miembros del Claustro universitario,
Señoras y señores.
Es un honor para mí
presentar hoy ante ustedes los méritos del Dr. Bernard Vincent.
El profesor Vincent es uno de los más relevantes hispanistas actuales
en Francia. Sus estudios se han centrado prioritariamente en la historia
de España, especialmente de la época de los Reyes Católicos
y primeros soberanos Austrias, de la dinastía Habsburgo. El Dr.
Vincent se ha distinguido igualmente en los estudios sobre la sociedad
del Reino cristiano de Granada, en el momento en que ésta pasa de
ser una sociedad musulmana a una sociedad cristiana, con la eliminación
progresiva de todo elemento islámico, especialmente con las grandes
expulsiones de 1568 a 1571, consecuencia de la guerra de las Alpujarras,
y con la gran expulsión de los moriscos de España, entre
1609 y 1614. Fruto de estos estudios es el magistral libro del Profesor
Bernard Vincent, escrito con el Profesor Antonio Domínguez Ortiz,
sobre la historia de los moriscos, sobre el conjunto de esta importante
minoría religiosa musulmana y cripto-musulmana española,
libro que le ha dado una autoridad internacional entre todos los estudiosos
de los moriscos españoles y que, tras varias ediciones, ya revisado
y puesto al día, saldrá reeditado próximamente en
francés.
Estos ámbitos prioritarios
de la actividad científica de este notable investigador francés
sobre la España de los siglos XVI-XVII y en particular sobre los
moriscos o musulmanes españoles de esa sociedad, justifican el hecho
de que la propuesta de Doctor Honoris Causa haya sido hecha por
los Departamentos de Filologías Integradas (Áreas de Estudios
Árabes e Islámicos y Filología Francesa) y de Historia
Medieval y Moderna, y finalmente por todos los Departamentos de la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante, en representación
de los cuales tengo el placer, y al mismo tiempo la responsabilidad, de
pronunciar esta laudatio.
No soy la persona de esta
sala más cercana a nuestro candidato hoy al grado de doctor
Honoris
Causa, pero no es menor mi consideración por su trayectoria.
No es desde la amistad -aunque me complacería que me sintiera como
tal- desde la que se formulan estas palabras, desde la que se ha elaborado
este discurso, no desde el apasionamiento sino desde la objetividad que
requiere a mi entender un acto de tal trascendencia como el acto en el
que nos encontramos.
Tampoco nuestra afinidad
científica justificaría suficientemente la razón de
este homenaje. En la laudatio o presentación del Profesor
Bernard Vincent ante la comunidad universitaria de Alicante, hoy, hay que
señalar otros dos méritos relevantes. Por una parte el Dr.
Bernard Vincent es un universitario ejemplar, en muchas dimensiones de
su actividad universitaria, docente e investigadora. Y por otra parte,
como hispanista francés, representa a varios centenares de investigadores
franceses, europeos y de otros continentes que han colaborado a lo largo
del siglo XX con los investigadores españoles en un conocimiento
científico más profundo, amplio y equilibrado de nuestro
país y de las sociedades hispanas históricas y actuales,
que configuran la realidad de la España que inicia el siglo XXI,
junto a los demás colectivos nacionales de Europa y de la humanidad.
Por esos dos títulos, de aportación personal y de labor de
un colectivo, la Universidad de Alicante quiere tributarle hoy el máximo
reconocimiento académico que puede hacerle, y que le convierte en
el primer Doctor Honoris Causa del nuevo milenio.
En él reconocemos,
pues, el honor de ser un gran universitario, y lo es en un país,
Francia, especialmente fecundo en investigaciones en ciencias humanas.
En él la Universidad de Alicante ha querido honrar todo lo que el
hispanismo internacional, especialmente el francés, ha aportado
al conocimiento histórico de nuestro pasado colectivo, entendiendo
por francés tanto los nacidos en dicho territorio como los que,
procedentes de otros países, han ejercido y ejercen su docencia
y su investigación en instituciones francesas, sin olvidar a los
numerosos investigadores extranjeros que han elaborado tesis doctorales
de tema hispánico en Universidades francesas y posteriormente han
ejercido brillantemente su oficio de hispanista en sus países de
origen. Sólo se mencionarán aquí a aquéllos
de los que no se puede prescindir en cualquier estudio de la historia de
nuestras sociedades.
En primer lugar, habría
que recordar a los profesores e investigadores más específicamente
hispanistas, los que se dedican, como indican los diversos diccionarios,
a la lengua y la literatura hispánicas, aunque sea tradición
universitaria francesa y también española, en el siglo XX,
que bajo el título de filología se comprenda la lengua, la
literatura y la civilización. Gracias a autores como Jean Cassou,
Marcel Carayon, Mathilde Pomès, Valery Larbaud o Christian Manso
se ha conocido y traducido en Francia a Miguel de Unamuno, Gómez
de la Serna o a nuestros Gabriel Miró y Azorín.
Permítaseme un recuerdo
especial en este ámbito del hispanismo, como investigadora en literatura
y como alicantina, al escritor, crítico y traductor, Valery Larbaud,
quien vivió entre nosotros de 1916 a 1920 y que fundó incluso,
no lejos de este campus, el "Raspeig Tenis Club", autor que abandonó
los rentables negocios familiares de las aguas de Vichy por la literatura
y, al mismo tiempo, relegó en gran medida su importante creación
personal por el conocimiento y la traducción en Francia, entre otras,
de las obras de escritores españoles.
Los hispanistas franceses
tienen o han tenido, en este siglo, importantes órganos científicos
de expresión, no sólo las prestigiosas revistas Bulletin
hispanique y la Revue Hispanique, sino, entre muchas otras,
los Cahiers d'Études Romanes, Revue des Langues Romanes,
Les
langues néolatines, Romania, Cahiers de linguistique
hispanique médiévale, Cahiers du monde hispanique
et luso-brésilien, la revista Criticón, sin olvidar
la importante Mélanges de la Casa de Velázquez o la
atención que ha prestado a nuestra literatura la Revue européenne
o la Revue de littérature comparée. Todas ellas se
abren ampliamente a temas lusitanos e iberoamericanos, en los campos lingüísticos
y sobre todo literarios, sin descuidar los aspectos más amplios
de civilización, de las sociedades hispánicas.
En estas revistas y en otras
publicaciones universitarias encontramos nombres ilustres como Foulché-Delbosc,
Alfred Morel-Fatio, Marcel Bataillon, Maxime Chevalier, Jean Cannavaggio,
Augustin Redondo, Edmond Cros, Jacques Soubeyroux, René Andioc,
Jean-François Botrel, Iván Lissorgues, y centenares más
que han dedicado la mayor parte de su vida universitaria a los estudios
hispánicos, con su trabajo científico y su brillantez de
exposición. Todos ellos y un largo elenco de universitarios hispanistas
franceses son autores de importantes monografías, muchas de ellas
presentadas también en español.
Evocaré particularmente
los dos ámbitos en los que se enmarca la investigación del
Profesor Bernard Vincent: los estudios de Historia Moderna en la España
del XV-XVIII y los estudios sobre los musulmanes de la Península
Ibérica en esos siglos. En la primera línea citada, destacar
autoridades como Pierre Vilar, Fernand Braudel, Pierre Chaunu, Bartolomé
Bennassar, Joseph Pérès, Gérard Dufour, François
López y, evidentemente, el propio profesor Bernard Vincent.
En lo que se refiere específicamente
a los musulmanes de las sociedades hispánicas (mudéjares
y moriscos) citar, junto a su persona, a Henri Lapeyre, Charles-Emmanuel
Dufourq, Louis Cardaillac y otros muchos que les han seguido. Nombres que
sólo suelen ser conocidos de los especialistas, como ocurre con
la mayoría de los investigadores universitarios, pero que son el
fundamento para un conocimiento amplio y profundo de nuestro pasado colectivo.
En él honramos a nuestra
historia común hispano-francesa, precisamente en un período,
el siglo XVI, que la historiografía tradicional caricaturiza a veces
con expansiones coloniales por los cinco continentes y por el enfrentamiento
entre la Francia de Francisco I y la España de Carlos V, ese Emperador
de Alemania que no sabía el alemán, hablaba mal el español
y sólo sabía expresarse y escribir correctamente en francés.
El Profesor Bernard Vincent ha sabido encontrar un tono moderno e internacional
de tratar todos estos asuntos con rigor y con mesura, sin halagar ni irritar
los sentimientos nacionales que a menudo se alimentan de relatos históricos
xenófobos.
Podríamos decir que
el curriculum vitae del Dr. Vincent es estrictamente universitario.
No existe en él la repercusión social que la Universidad
de Alicante ha reconocido, con pleno derecho, en otros Doctores Honoris
Causa del pasado. En él y en su actividad profesional nos reconocemos
todos. Honrándole, nos honramos en lo mejor que tiene nuestra profesión
de universitario.
Su carrera académica
está vinculada a la Universidad
de París, a su École des
Hautes Études en Sciences Sociales (Centre
de Recherches Historiques) y a la Casa
de Velázquez, prestigioso centro francés de investigación
en la capital de España, de la que ha sido miembro del Consejo Científico
y Secretario General.
Desde este cargo en España,
desde su labor de profesor, investigador y escritor en Francia y desde
las altas competencias encomendadas en el Ministerio de Educación
Nacional francés, como responsable de los centros de investigación
franceses en el extranjero, y actualmente como uno de los responsables
del programa de cooperación franco-español en ciencias sociales,
ha fomentado con tesón y amplitud de miras las actividades culturales
hispano-francesas, especialmente en los campos de la investigación,
de la publicación y de los encuentros universitarios, tanto entre
nuestros dos países como en relación con otros de nuestro
entorno cultural, portugueses, latinoamericanos y árabes. Nuestra
Universidad de Alicante ha sido beneficiaria de esa actividad de política
universitaria y la sociedad alicantina, en su sentido más amplio,
ha tenido ocasión de aprovecharse de su enseñanza magistral
en conferencias, en publicaciones y en eventos científicos, en el
Campus y fuera de él.
Destacar igualmente su colaboración
en el Instituto Cervantes de París desde el que sigue fomentando
importantes encuentros científicos, así como su capacidad
de organización y promoción de obras colectivas.
Sus publicaciones, tanto
personales como en colaboración con investigadores españoles
o en equipos internacionales, abarcan un centenar de títulos, cifra
que seguirá incrementándose con los años dada la plenitud
intelectual en que se encuentra. Querría señalar algunos
libros que son ya clásicos, como el ya mencionado Historia de
los moriscos, vida y tragedia de una minoría (con tres ediciones
en español, una en árabe y otra en francés, que aparecerá
próximamente) y 1492. "l'année admirable" (con traducciones
española, portuguesa, brasileña, alemana, italiana, árabe),
que ha merecido los premios Ambassadeur, en 1992, y Brodin de la Académie
des Inscriptions et Belles Lettres, 1993. Su libro Le temps de l'Espagne
(XVIe-XVIIe), de reciente aparición en la prestigiosa editorial
Hachette, con el también hispanista francés y Doctor Honoris
Causa por la Universidad de Valladolid, Bartolomé Bennassar,
ha aparecido simultáneamente en versión española en
la editorial Crítica, con el título España. Los
siglos de Oro, encontrándose en preparación una edición
americana, obra que será sin lugar a dudas un clásico para
el conocimiento de las sociedades hispanas en el período de su máxima
expansión, cuando realmente España y Portugal y los territorios
dependientes políticamente de ambas Coronas se extendían
por los cinco continentes, con sus luces y sus sombras.
Al estudiar el listado de
más del centenar de sus publicaciones se puede seguir el itinerario
habitual de un investigador universitario: su especialización, como
objeto de su tesis doctoral, en un tema amplio pero determinado en el espacio
(el Reino de Granada) y en un tiempo (el siglo XVI); la publicación
de sus diferentes monografías a partir de la rica documentación
consultada y a medida que encuentra temas y puntos de vista nuevos y probados
científicamente. Observamos cómo va ampliando sus investigaciones
novedosas a otros temas y a otras regiones de España, entre ellas
las valencianas, como en sus estudios sobre la alfabetización.
La experiencia granadina
le permite descubrir aspectos más amplios de las sociedades hispanas
y en este sentido quiero aludir a sus importantes aportaciones al estudio
de la demografía histórica, la política migratoria,
sobre la población y las ciudades, los sistemas de explotación
de tierras, las rentas y la producción, los sistemas de irrigación,
e incluso sobre la prisión inquisitorial, el bandidaje depredatorio
por tierra y por mar o sobre las implicaciones de las grandes desgracias
sufridas aquellos siglos, como los terremotos, las pestes y el cólera.
Sus estudios en torno a la
expulsión de los moriscos, su dispersión en el reino de Castilla
y el repoblamiento del reino de Granada, o la intolerancia, son, como muchos
de ustedes saben, fundamentales y posibles de trasladar a nuestras sociedades
actuales en las que los comportamientos xenófobos y los conflictos
de convivencia con las minorías están desarrollándose
peligrosamente.
Su conocimiento profundo
de la sociedad granadina del XVI le permite presentar igualmente novedosos
estudios sobre la familia morisca, los hábitos religiosos de esos
musulmanes obligados a ser cristianos, sobre la economía, la cultura
morisca, los nombres cristianos que les obligan a adoptar, la circuncisión,
el sistema del matrimonio, y también sobre las mujeres moriscas,
participando en la conocida y vasta obra de Georges Duby, con quien ha
trabajado magníficamente la doctora Mireille Vincent-Cassy. Estos
trabajos rigurosos que complementan la información aportada por
su ya clásica Historia de los moriscos. Vida y tragedia de una minoría
sobre algunos aspectos de estas minorías y marginados en la España
del siglo XVI, a los que los historiógrafos habían dedicado
quizá escasa atención, vienen a aportar nuevos datos y rectificaciones
sustanciales en el conocimiento de esta minoría. El Dr. Vincent
compagina esos estudios monográficos con amplias visiones sociales
y políticas sobre la época, expuestas tanto en congresos
monotemáticos de diversos países y continentes, como en libros
de amplia divulgación, en diversas lenguas, tan útiles al
gran público interesado por la historia de España, tanto
en Francia como fuera de ella.
Sus trabajos de investigación
sobre la sociedad española, andaluza y granadina del siglo XVI son
fundamentales por la novedosa documentación empleada, por la modernidad
y profundidad de sus planteamientos y por la capacidad de síntesis
de su exposición. En este ámbito, el Profesor Bernard Vincent
es universitario muy escuchado y respetado, director de innumerables tesis
doctorales en diferentes países. Su presencia es reclamada continuamente
en tribunales de tesis de muy variadas Universidades. Es por esto último
por lo que el Dr. Vincent llega prácticamente sin pausa de Florencia
a nuestra ciudad. Desde su centro universitario de la École
des Hautes Études en Sciences Sociales, que forma a investigadores
para la preparación del Doctorado, va impulsando una escuela en
la que hispanistas franceses se codean con investigadores españoles
y de otros países, especialmente en las apreciadas reuniones de
trabajo del martes por la tarde, en las salas del Colegio de España,
de la Cité Universitaire de París.
Su labor en el ámbito
de los estudios moriscos le ha convertido en uno de los especialistas más
notables en este campo pluridisciplinar, a nivel mundial. Fue elegido miembro
de la Junta Directiva del Comité Internacional de Estudios Moriscos
(C.I.E.M.), desde su constitución provisional (Montpellier, 1981)
y su elección estatutaria (Túnez, 1982). Su labor en la edición
de las actas del Simposio de Montpellier (Les Morisques et leur temps,
París 1983), y del también libro colectivo clásico
Les
Morisques et l'Inquisition (París 1990), confirmaron a nivel
internacional no sólo su gran competencia sino sus capacidades de
relación entre las múltiples escuelas de investigación
en estos campos (hispanistas, arabistas, filólogos, historiadores
medievalistas y modernistas, islamólogos, etc.), tanto en España
como en el mundo occidental y en el mundo árabe-islámico.
Es igualmente miembro del Consejo Científico del Centro de Estudios
Mudéjares, de Teruel, organizador de los prestigiosos Simposiums
Internacionales de Mudejarismo y de otras actividades de ese Centro.
El Dr. Bernard Vincent escribe
indistintamente en francés y en castellano. Como investigador, como
escritor -aunque no se ha lanzado todavía a la escritura de creación,
como otros colegas historiadores- su estilo es preciso, didáctico,
claro. Sabe escoger los temas e informar sobre ellos científicamente,
en función del público al que se dirige, con esa claridad
expositiva tan propia del racionalismo del sistema educativo francés.
Armoniza su talante personal dialogante, con sus convicciones políticas,
con sus maestros de la Escuela de historiadores francesa de los "Annales",
con su pasión por los nuevos descubrimientos y con su amplio campo
de colaboración con cuantas iniciativas positivas se hacen en el
ámbito universitario. Para él también, ser universitario
es ser universal.
Para presentar debidamente
el itinerario intelectual y vital de nuestro colega francés en profundidad,
nadie sería más competente que la persona con la que comparte
desde hace varias décadas sus inquietudes profesionales y personales,
que también nos honra con su presencia: su esposa la profesora e
historiadora Mireille Vincent-Cassy, de la Universidad
de París-VII, quien impartió ayer una magnífica
conferencia en nuestra Facultad de Filosofía y Letras. Hasta sus
amigos y colegas más cercanos aquí presentes, venidos de
Francia y de diversas ciudades de España, a los que agradecemos
la presencia en este acto, sólo conocen aspectos parciales de esa
actividad y de ese itinerario intelectual y vital de Bernard Vincent, pero
tal vez ello sea también connatural con nuestro trabajo universitario:
una cierta incomprensión o desconocimiento de los móviles
que dirigen nuestra actividad intelectual, por parte de nuestros colegas.
Quizás con un homenaje universitario como el de hoy se compense
un aprecio global con el respeto al itinerario vital del profesional que
tenemos junto a nosotros.
Decir, finalmente, que el
prof. Bernard Vincent viene colaborando desde hace muchos años con
las actividades de profesores y centros de la Universidad de Alicante relacionados
con su especialidad, como las áreas de Estudios Árabes e
Islámicos, Filología Francesa e Historia Moderna.
Ha participado en cursos
especializados, ha aportado sus contribuciones científicas en congresos
e impartido conferencias a públicos muy diversos, tanto en el marco
de la Universidad de Alicante como en otras instituciones culturales de
la provincia, ayudado, evidentemente, por su dominio del español
y de muchos temas hispanos de interés histórico. Forma parte
del Consejo de Redacción de la revista Sharq Al-Ándalus.
Estudios
Mudéjares y Moriscos, publicada por el Área de Estudios
Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante, a la que
colaboró en salvar del más habitual naufragio de las empresas
universitarias, el financiero, facilitando su transición a órgano
científico del Centro de Estudios Mudéjares de Teruel, financiado
por las instituciones aragonesas de la capital turolense.
Menos visible, pero de gran
trascendencia, es su acción de apoyo a muchas iniciativas de profesores
y centros de la Universidad de Alicante, en el ámbito científico
y de política universitaria, tanto en España como fuera de
nuestras fronteras. Es de esperar que en el futuro esta multiforme acción
de apoyo a las actividades de la joven Universidad de Alicante se amplíe
a medida que su también joven aunque consagrada carrera siga adquiriendo
éxitos e influencia.
En el profesor francés
esta Universidad bilingüe quiere honrar también la diversidad
de las lenguas que han formado Europa, especialmente, en este caso, el
francés y el español. En él queremos honrar a una
Europa abierta a las lenguas, culturas y países del mundo, especialmente
de los países árabes y de los iberoamericanos, lusos e hispanos,
para los que tanto ha trabajado Bernard Vincent. Lo ha hecho con una visión
muy diferente de la de las épocas coloniales e imperialistas, con
lazos nuevos diferentes de los que dominaron en más de la mitad
del siglo ya pasado y que tienen antecedentes en aquella España
imperial que tanto ha estudiado el profesor Vincent.
Precisamente hace más
de diez años, el profesor Bernard Vincent presentaba en Barcelona,
en un artículo en catalán para la revista de historia L'Avenç,
"El problema del 'Tancament'", que se podría traducir por "el problema
del aislamiento, de la cerrazón". Estudiaba algunos ejemplos históricos
y nos mostraba cómo hacerlo con distanciamiento, sin identificarse
con esas actitudes históricas. Como historiador, ha sabido siempre
hermanar sus amores y preferencias (Francia, España, Granada, esperemos
que Alicante) con inteligentes visiones de otros mundos, como el árabe-islámico
y el ibero-americano, del siglo XVI y del actual, en una forma de ser universitario,
universal.
Hace pocos meses, una historiadora
francesa especialista en la sociedad rusa y que es nada menos que Secretaria
Perpetua de la Academia de la Lengua de Francia (l'Académie Française),
Hélène Carrère d'Encausse, presentaba el itinerario
intelectual de su colega y nuevo académico el profesor René
Rémond y terminaba su discurso de recepción con estas frases,
que podemos aplicar, en su traducción española, a nuestro
doctorando Honoris Causa: "Además de un gran intelectual...
sois un gran universitario, título que recuerda la nobleza de las
tradiciones de nuestra Universidad y su antigüedad. Por eso, señor,
esta Comunidad de saberes está hecha para vos. Sed el bienvenido
entre nosotros".
Así pues, considerados
y expuestos todos estos hechos, dignísimas autoridades y claustrales,
solicito con toda consideración y encarecidamente ruego que
se otorgue y confiera al Excmo. Sr. D. Bernard Vincent el supremo grado
de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante.
Dra. Ángeles
Sirvent Ramos
Catedrática de Filología
Francesa
Universidad de Alicante