SITUACIÓN
GEOGRÁFICA
Situado
en las últimas estribaciones de la Sierra de Mariola, a poco más
de media hora de Alicante, Biar conjuga la belleza que le confiere su entorno
natural rodeado de frondosos montes ricos en plantas aromáticas,
fuentes y manantiales, con la singularidad monumental de su castillo, de
esbelta torre del homenaje, testigo de la unificación de la Corona
de Aragón y el Reino de Castilla, su arabesco casco urbano y la
riqueza escultórica de la fachada y capilla del templo de Nuestra
Señora de La Asunción. Biar es pueblo pequeño y acogedor,
de suave clima, repleto de posibilidades, ideal para unas vacaciones relajadas,
que invita al sosegado paseo y a impregnarse de su interesante pasado.
Un pueblo que cultiva tradiciones, sus fiestas de Moros y Cristianos, que
permite la convivencia con sus gentes y la conversación en calles
y plazas, con numerosas posibilidades de alojamiento, rica gastronomía,
una interesante oferta de ocio y una dinámica industria que combina
las ancestrales técnicas artesanales para elaboración de
cerámicas, con la tecnología más vanguardista en la
fabricación de muñecas.
PUEBLO MONUMENTAL
Deambular
por Biar es un tranquilo paseo por su historia, ya que este municipio atesora
uno de los pocos ejemplos en nuestra provincia de conjunto urbano medieval
bien conservado. Restos amurallados con torres vigía, arcos que
servían de acceso al recinto habitado, calles empedradas donde brotan
por doquier caños de agua fresca y dulce, forman un singular conjunto
urbano almohade del siglo XII que se desarrolla de forma concéntrica
alrededor del castillo, declarado Monumento de Interés Turístico.
Entre sus muros se forjaron páginas importantes de la historia de
España para la definición de la antigua frontera entre el
Reino de Castilla y la Corona de Aragón. Biar conserva además
uno de los conjuntos monumentales más importantes de la Comunidad
Valenciana de los siglos XVI Y XVII.
La
hermosa portada de la Iglesia de la Asunción, de 1519, es una de
las únicas muestras de estilo Plateresco Levantino (Renacimiento)
que se puede ver en estas tierras. El mismo templo conserva en la Capilla
de la Comunión una de las muestras más singulares de estilo
Churrigueresco, que sirve de ejemplo en los libros de arte. Esta capilla
es uno de los monumentos más visitados por su grandilocuencia y
su recargada decoración barroca, que se contrapone a la sobriedad
de la nave central de estilo gótico.
El
Santuario de Nuestra Señora de Gracia, del siglo XVIII, es uno de
los parajes más apreciados por los biarenses. Situado al noroeste
del casco urbano en la sierra Fontanella, es el lugar de culto de la patrona
de Biar, la Virgen de Gracia. El camarín donde se encuentra la imagen
es exquisito en detalle y riqueza. Esta antigua ermita cuenta con una única
nave con pequeñas capillas laterales, donde resaltan las conchas
o pechinas de tema bíblico. Es también digna de admirar la
fachada neoclásica. Otros dos monumentos interesantes son el Acueducto
Ojival, del siglo XV, utilizado para el traslado de aguas de riego y el
Pozo de las Nieves, del XVIII, antiguo nevero perfectamente conservado
en la subida hacia el Santuario, así como las ermitas de la conquista,
construidas por las tropas del rey Jaime I durante los cinco meses que
duró el asedio al castillo en la segunda mitad del siglo XIII.
ENTORNO NATURAL
Biar
surge en las últimas estribaciones de la Sierra Mariola entre montes
suaves y poco escarpados. Su clima es mediterráneo con ciertas influencias
continentales que le confieren inviernos templados y veranos con temperaturas
suaves. El entorno de las sierras de Fontanella, el Reconco y Peña
Rubia, además de la de Mariola, permiten disfrutar de noches
frescas y agradables, circunstancias que hacen de Biar un centro veraniego
de excelencia.
Casi
la mitad de su término municipal es zona forestal donde se pueden
encontrar todo tipo de plantas medicinales y aromáticas, así
como caminos y parajes ideales para realizar excursiones a pie o en bicicleta
y para practicar deportes como el senderismo, equitación, parapente,
vuelo libre o actividades como la escalada.
Sus
parajes naturales ofrecen paisajes de gran belleza, en cuyas sendas y caminos
se hacen presentes numerosas fuentes y manantiales. El Ayuntamiento y la
Consellería de Medio Ambiente han habilitado una serie de zonas
de recreo con todos los servicios, así como alojamientos rurales
que permiten compatibilizar el disfrute del entorno con el respeto escrupuloso
a la naturaleza.
ALOJAMIENTO
A
pesar del tamaño de la población de Biar, su atractivo turístico
ha permitido desarrollar una interesante infraestructura de alojamiento
que ofrece muy variadas posibilidades. Su principal exponente es un hotel
de tres estrellas abierto en el restaurado palacio de los vizcondes de
Valdesoto. Situado en el centro de la localidad, en uno de los parajes
más singulares del municipio como es el casco antiguo, dispone de
cuarenta habitaciones dobles, dos suites, restaurante, cafetería,
piscina y jardines, instalaciones que le convierten en uno de los establecimientos
hoteleros más importantes de la comarca.
Sin
embargo, Biar dispone también de otros tipos de alojamiento como
son las casas rurales, cada vez más demandadas.
La
estancia de grupos de jóvenes a precios testimoniales también
es posible gracias al albergue juvenil existente en el cercano paraje del
Santuario, que cuenta con una capacidad para noventa plazas y dispone de
salones, cocina, comedor, literas, calefacción y una amplia zona
de recreo.
También
se puede pernoctar en plena sierra y experimentar el permanente contacto
con la naturaleza. A mil metros de altitud, en las faldas del Reconco,
se encuentra el albergue Maristas en el paraje conocido como Fontalbres.
Tiene una capacidad para cien personas, aunque también se permite
la acampada autorizada en zonas acotadas de su entorno donde se ha desarrollado
una infraestructura básica que permite esta práctica sin
perjuicio al medio natural.
FIESTAS
El
asedio en 1244 de las tropas cristianas de Jaime I “el Conquistador” al
castillo y villa de Biar habitada entonces por almohades, última
plaza que tomó este rey, y al que se mantuvo fiel en posteriores
conflictos bélicos, se traslada hasta nuestros días en la
representación de las Fiestas de Moros y Cristianos, que se celebran
todos los años del 10 al 13 de mayo. Coloristas, populares y llenas
de matices, la fiesta en Biar alcanza su momento cumbre en sus dos actos
más singulares. El 10 de mayo se realiza la Bajada de la Virgen
desde su santuario hasta el templo parroquial. Es un acto que se celebra
al anochecer en el que se encienden cientos de hogueras por todos los montes
que rodean la villa al tiempo que la patrona avanza en su camino hacia
el corazón de los biarenses.
A
la luz de las hogueras se une una explosión de fuegos artificiales,
pólvora, música, trajes festeros, que convierten esta noche
mágica, mezcla de espectáculo y devoción, en una de
las que mayor número visitantes recibe. El otro acto propio de Biar
es el Baile de los Espías, el día 11, el cual adquiere significado
histórico al recordar cómo acechaban los almohades, ataviados
de disfraces, a las tropas cristianas. Los vecinos de Biar se disfrazan
y bailan en torno a un mismo son, presididos por la Mahoma, efigie que
representa al bando moro, y que recorre las calles del centro haciendo
burla amable a sus vecinos.
INDUSTRIA
Y ARTESANÍA
Buena
parte de la tradición heredada por las diferentes culturas que han
pasado por Biar se refleja en la elaboración artesana de sus cerámicas,
ya famosas en el siglo XV por sus genuinos barnices. Actualmente persisten
en los talleres los viejos y ancestrales sistemas que han hecho de estas
piezas objetos muy apreciados, que han dado lugar a una industria, principalmente
de carácter familiar, que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos
y perdurar entre las actividades destacadas del municipio.
Sin
embargo, donde más ha evolucionado la industria artesana de Biar
es en la fabricación de muñecas, donde sigue la tradición
juguetera de los pueblos de la comarca que se encuentra en el entorno de
la Foia de Castalla. Aquí las disciplinas más tradicionales
han sabido conjugarse con las más modernas tecnologías para
conseguir uno de los productos más competitivos del mercado nacional
e internacional.
GASTRONOMÍA
Biar
cuenta con una completa oferta de restauración donde disfrutar suculentos
platos de la cocina local, mediterránea e internacional. De entre
el amplísimo abanico de posibilidades que ofrecen los restaurantes
se pueden resaltar algunos de los manjares más atendidos, muy propios
del saber culinario mediterráneo. Uno de los platos principales
es la paella, que se realiza en sus distintas versiones, aunque de forma
singular la de carne y verduras. También el arroz caldoso. Es propio
de estas tierras el gazpacho, que en Biar se cocina con liebre o
conejo y pebrella (planta aromática utilizada como condimento).
Otro plato tradicional es la olleta. Los vecinos de Biar elaboran una variada
y rica selección de pastas en la mayoría de las casas para
las fiestas de Moros y Cristianos, aunque se pueden encontrar todo el año
en los hornos de leña tradicionales de la villa. Es preciso mencionar
en este apartado los rollitos de aguardiente, magdalenas, coquetas y los
rollos de anís. También es muy apreciada la miel de romero
de la zona. Asimismo, cabe destacar la arraigada tradición turronera
de una saga familiar, con el prestigio de haber sido proveedores de la
Casa Real.
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