| APUNTE BIOGRÁFICO DE D. EDUARDO CHILLIDA JUANTEGUI |
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Nacido en San Sebastián en el mes de enero de 1924, sus primeros pasos académicos se dirigieron hacia el mundo de la arquitectura, estudios que abandonó en 1947 al despertarse en él su vocación de escultor. Decide entonces trasladarse a París, donde impresionado por la escultura griega arcaica que descubre el Louvre, empieza a crear esculturas en yeso. En 1949 realiza su primera escultura conocida "Torso femenino". Al año siguiente su trabajo, que ha interesado sumamente a la galería parisina Maeght, participa en la exposición colectiva "Les mains eblouies". En 1950 vuelve a España y se establece en Hernani, población en la que comienza a colaborar con el herrero José Cruz Iturbe con quien realiza su primera obra abstracta en hierro "Ilarik". Desde este trabajo, surge una preocupación que va a ser trascendental en todo su trabajo, la relación entre la naturaleza y la materia con las raíces. "Ilarik", que significa "Piedra funeraria" en euskera, unía la escultura contemporánea con las estelas funerarias que duermen como fantasmas empolvados en el museo de San Telmo, sus esculturas hablaban en Euskera. Clavada en la tierra, "Ilarik" irradia la vocación de pertenencia a un suelo que es naturaleza a la vez que cultura. En 1958 expone 12 esculturas en el pabellón español de la Bienal de Venecia, recibiendo el gran premio internacional de escultura. Autor que emplea en sus obras diferentes materiales, comienza a utilizar la madera en el año 59 con "Abesti Gogora", en la actualidad en el Museo de Cuenca. Si su encuentro con el hierro tuvo lugar en una fragua, la voz de la madera le vino de una viga abandonada en Navarra. Es la propia materia la que le cuestiona el espacio y a cuyas preguntas Chillida no rehuye. Porque no sólo le interesa el espacio que envuelve la forma, sino aquel que vive en ellas. Por ello, frente al hierro, la madera –fundamentalmente roble, árbol que simboliza al pueblo vasco- provoca que sea la masa la que predomine sobre el lugar, es lo que ha llamado "marca positiva" y que limita mayormente al espacio. Pocos años después, de nuevo la materia le llama y una mano de mármol en el Louvre le incita a trabar este material, que por parentesco, le conducirá al alabastro. El alabastro propicia un encuentro con la luz y la arquitectura al crear esta gran posibilidad de espacios internos. Eduardo Chillida cuenta con innumerables premios que entre otros destacan, en el año 54, el premio Kandinsky concedido en 1960 por parte de Nina Kandinsky, la Medalla de Oro del mérito de las Bellas Artes en el 81 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en el 87 (http://www7.uniovi.es/FPA/chillida.html). Su obra, reconocida internacionalmente, transmite la capacidad creadora de un genio de las Bellas Artes. Artista de carácter internacional, su figura representa el arte contemporáneo español más actual. A su primera exposición individual, le seguirán más de doscientas muestras por todos los puntos de nuestro planeta. En 1962 en el Museo de Bellas Artes de Houston organiza la exposición "Three Spaniards: Picasso, Miró, Chillida". En 1990 la Bienal de Venecia le dedica un homenaje con una exposición individual en el Palacio Ca’ Pesaro. Asimismo, ha sido profesor visitante de la Universidad de Harvard, es miembro honorario de la Sociedad Hispánica de los Estados Unidos de América, de la Royal Academy of Art de Gran Bretaña, de la American Academy of Arts and Letters, de la Real Académica de San Fernando y Senador Académico Honorario de la Academia Internacional Medicea de Florencia. Es también miembro del Kuratorium de la Europa Akademie der Künste en Alemania, así como miembro de la American Academy of Arts and Sciences. Eduardo Chillida representa con su
obra el Arte en mayúsculas, la sensibilidad creadora de un gran
artista, que transmite con su fuerza la vida en la materia, la belleza
interna que subyace en la naturaleza de las cosas.
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Última actualización: 3-Nov-1998 |