Las regiones con clima mediterráneo se consideran puntos calientes (hot spots) de biodiversidad. Esto se debe, por un lado, a la característica general de este clima, con un periodo de sequía coincidente con los meses más cálidos del año, el cual es un importante factor de selección evolutivo, y por otro lado al aislamiento físico existente entre dichas regiones. Todo ello favorece la existencia de procesos de especiación, que se traducen en altas tasas de biodiversidad.

Desde la antigüedad, las zonas con clima mediterráneo han sido áreas preferentes para los asentamientos humanos. La interacción hombre-medio ha dado como resultado un paisaje vegetal característico y singular.

La Fitosociología se presenta como una herramienta básica para el estudio de la cubierta vegetal y, por tanto, se revela como una aplicación clara hacia la conservación de los hábitats. No en vano, este término fue recogido por la Directiva 92/43 de la CEE para la protección y conservación de los hábitats naturales y seminaturales. Además, su carácter predictivo permite a los profesionales de esta ciencia, detectar las agresiones y cambios en los ecosistemas y elaborar planes de recuperación realistas. Así mismo, es muy adecuada para elaborar planes de regulación de usos y mantenimiento sostenible de los ecosistemas, tanto en materia de pastos, como agrícola, y de aprovechamiento forestal.

 

Las XXII Jornadas Internacionales de Fitosociología, constituyen la nueva edición de la reunión científica bianual de la Asociación Española de Fitosociología, AEFA, hermanada con la sociedad Portuguesa de Fitosociologia, se intercalan las reuniones de ambas sociedades ibéricas, participando y aportando de forma conjunta y mutua.

Última actualización: 21 de mayo de 2009
CIBIO - INSTITUTO DE LA BIODIVERSIDAD
UNIVERSIDAD DE ALICANTE