DISCURSOS
EN MUNICIPIOS
PREGÓN
DE LAS FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS JUNIO-96
Festeros y festeras,
habitantes de Benissa:
Me considero
sumamente afortunado por haber recibido de vosotros el privilegio de ser
vuestro pregonero de fiestas de este año. Ante todo, porque voy
a poder participar de estos alegres días desde dentro, desde el
mismo corazón de la fiesta. Y porque a través de ella voy
a poderos conocer un poco mejor. Porque vosotros, benisseros, tenéis
muchas cosas que enseñarnos a los visitantes. Es éste un
antiguo don vuestro. Hoy, Benissa es –como lo era ayer, en aquellos remotos
tiempos que estas fiestas de Moros y Cristianos quieren escenificar- un
privilegiado lugar de encuentro de culturas. Estas tierras feraces y dulces,
bañadas por un radiante sol, fueron antaño reciamente disputadas
por los hombres. Unas veces la cruz y otras la media luna señoreaban
sobre sus torres y adarves; en otras ocasiones eran coronas cristianas
rivales las que pugnaban por establecer aquí sus dominios. Pero
aquellas porfías desembocaron pasados los siglos en fructífera
armonía de culturas. Y dejaron ante todo una enseñanza: la
sabiduría de entender que todos los hombres son a la vez distintos
e iguales. Una lección que hoy, cuando ráfagas de intransigencia
y xenofobia recorren nuestra sociedad, la historia de Benissa puede dictar
muy bien.
Hoy esa tolerancia
es uno de los patrimonios más sólidos de Benissa. Habéis
aprendido que los hombres obtenemos mucho más abriéndonos
a los demás que aislándonos de la influencia exterior. Toda
la prosperidad del mundo se funda hoy en los intercambios sin fronteras.
Vosotros hace tiempo que entendísteis que la vuestra propia es inseparable
de la instintiva hospitalidad que os distingue, y que la palabra forastero
debe estar vacía de significado.
Esa mentalidad
tolerante, esa predisposición a acoger razas y costumbres diferentes
hace de Benissa uno de los puntos más plurales de esta orilla del
Mediterráneo, que es como decir de toda Europa. Se cuentan por miles
los hombres y mujeres de las más diversas nacionalidades que han
sido acogidos en vuestras tierras. Y que no desean de ninguna manera abandonarlas,
porque en ellas han encontrado un calor humano sin reservas y han levantado
nuevos hogares bajo un cielo azul más espléndido el que jamás
pudieron soñar.
Pero si sois
un pueblo activo y dinámico, volcado al futuro, también sois
a la vez claramente conscientes del enorme valor del legado del pasado.
No estáis dispuestos ni a que os quiten ni a perder vuestras costumbres,
vuestras tradiciones y vuestros restos históricos, aunténticas
joyas irremplazables. Vuestros esfuerzos por conservar vuestras viejas
casas y mansiones es un ejemplo para tantos otros pueblos y ciudades menos
respetuosos con su patrimonio. Sabéis construir sin destruir. La
deslumbrante blancura de vuestras casas tradicionales, compitiendo con
el verde frescor de vuestros cuidados huertos y mimados jardines, hace
que aquí la luz del sol del Mediterráneo parezca aún
más límpida.
Vuestra sensibilidad,
bien interpretada y prudentemente administrada por vuestro eficaz Ayuntamiento,
se muestra de mil maneras: por ejemplo, en vuestro maravilloso paseo al
borde del mar, que une el peñón con Moraira no sólo
sin romper el paisaje, sino integrándose en él, o en vuestro
urbanismo hecho pensando en el hombre. Como rector me siento especialmente
satisfecho de que la Universidad de Alicante haya podido colaborar con
vuestro Ayuntamiento para realizar su modesta contribución a vuestro
esfuerzo con la instalación de una sede permanente y la rehabilitación
de dos antiguas mansiones.
Pero si sois
apegados a vuestra tierra y respetuosos por vuestro pasado, no por eso
teméis al futuro: todo lo contrario. ¿Qué otro lugar
de España, por ejemplo, puede presumir de ser tan europeo? Porque
Benissa está poblada por ciudadanos benisseros-españoles,
benisseros-alemanes, benisseros-franceses, benisseros-belgas…… Hasta tenéis
periódicos propios en lenguas de más allá de los Pirineos.
Difícilmente podría encontrar el presidente de la Comisión
Europea, Jacques Santer, un lugar más apropiado para su verano o
para dar su nombre a una institución académica destinada,
precisamente, a la integración de diversas culturas.
Estos días,
benisseros, hacéis un alto en vuestras obligaciones profesionales
y vuestro cotidiano quehacer para entregaros a la alegría. Y para
que quienes os visitamos no dejemos de sentir un punto de envidia queriendo
en nuestro fuero interno ser también nosotros protagonistas, uniéndonos
a vuestros rítmicos y solemnes desfiles como altivos nobles cristianos
exóticos jeques moros.
Lo cierto es
que la animación y el color de vuestros actos de moros y cristianos
esconden muchos meses de labor intensa y cuidada organización. Eso
los visitantes no lo vemos: lo que vemos es la espectacular vistosidad
de vuestras acompasadas marchas, lo que escuchamos es el ensordecedor estruendo
de vuestros inofensivos arcabuces. Pero sabemos que en esta cita desembocan
muchas horas de trabajo aportado sin regatear por todos los festeros y
festeras. Incluso de emancipación: vuestra organización festera
es un modelo para otras fiestas por la participación de las mujeres
con entidad propia, con sus propias filas femeninas. Y adivinamos también
que tras la fluidez de vuestros actos hay muchos desvelos de vuestros ediles
y funcionarios municipales. Pero sobre todo, lo que confluye hoy es la
gran ilusión de todo un pueblo que ha esperado impaciente que empezaran
los días grandes de estas fiestas.
Adelante, moros
y cristianos. Adelante, Pirates, Sharquíes, Corsaries, Bereberes,
Conqueridores, Eslavas, Llauradors, Califes, Templaris, Zaireñas,
Beduines. Que vuestras airosas marchas y el trueno de vuestra pólvora
sirvan para proclamar vuestro orgullo de benisseros. Que sepamos todos
que decir Benissa es decir luz, es decir respeto al pasado, es decir convivencia,
es decir alegría y laboriosidad, es decir vieja sabiduría
y modernos horizontes, es decir afán por conquistar el futuro.
Felicidades,
afortunados benisseros. Disfrutad merecidamente de vuestra fiesta.
¡Visca
Benissa!
Página
mantenida por la Oficina del Rector
Última
actualización: Octubre-2000
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