Universitat d'Alacant / Universidad de Alicante
DISCURSOS EN MUNICIPIOS 

Pregón de Busot

Excmo Sr Alcalde

Autoridades

Sra Presidenta de la Comissió de Festes

Señoras y Señores

Querido Pueblo de Busot:

Sean mis primeras palabras de agradecimiento por acogerme de nuevo en vuestra casa, en vuestro pueblo, por el que ya hace años quedé cautivado y a donde uno vuelve siempre con esa emoción especial que sólo se siente al reencontrar a los buenos amigos. 

Y cuando quedamos cautivados por algo o alguien, más pronto o más tarde, llega el momento en que nos interrogamos por las razones y el porqué de esa fascinación. Para mí ese momento llegó hace unos días cuando me dispuse a preparar estas líneas. 

El primer recuerdo que tengo de Busot pertenece a una época en la que yo aún no vivía en esta tierra, de la que hoy me considero un hijo más. Por aquel entonces , una persona muy allegada a mí por motivos familiares, contaba y no paraba sobre lo irremediable que era enamorarse de este pueblo y de esta gente a poco que uno se detuviera, abriera los ojos y mirara a su alrededor. Estas consideraciones me parecían a mí exageradas, pero lo cierto es que fue así como tuve noticias vuestras sin conocernos previamente. No pasó mucho tiempo hasta que me trasladé a Alicante y desde el Campus de su Universidad mi vista se posaba sobre este Cabezó d´Or, un día sí y otro también. 

A partir de entonces fueron frecuentes mis visitas a vuestro pueblo y para mi sorpresa esas sensaciones fueron apoderandose de mí. Fui descubriendo ese magnetismo, ese inmenso poder de atracción de Busot y que, como ocurre a menudo con los sentimientos, no es fácil de explicar.

Seguro que fue algo similar lo que les ocurrió hace muchos siglos a los árabes cuando se establecieron aquí y eligieron este enclave a modo de majestuoso balcón desde el que vigilar toda la comarca. Nació entonces Busot, un poco escondido del mar, como para no distraerse de su elegante vocación de interior, pero tan cerca de él que se diría que su rumor podría alcanzarnos si agudizamos el oído y que, con tan sólo ponernos de puntillas, podríamos verlo y admirarlo desde vuestra inmejorable atalaya. No cabe duda de que quedaron hipnotizados por ese azul del cielo -que sólo es posible ver aquí- y por este paisaje sobrio y sereno que imaginamos en aquella época como un océano de almendros salpicado de pequeñas huertas alimentadas por fuentes como la de la Cava, de las que brotaban los mejores frutos que la tierra pueda dar. 

Y esto, que fue así cientos de años, muchos de vosotros aún lo recordáis pues ha permanecido imperturbable hasta hace unas décadas, donde la huerta ha ido cediendo a la escasez de agua y las nuevas formas de vida. Aún se recuerda en toda la provincia la memorable estampa de las vendedoras de fresas de Busot y aún se añoran sus "espárragos de paladar sin igual". Y puestos a añorar, ¿qué decir de vuestro antiguo prestigio de artesanos en la teja y el vidrio, con fama de insuperables y que dan prueba histórica de vuestra laboriosidad ? . 

Pero, si bien estos son aspectos históricos, hay otros que permanecen inalterables, como este majestuoso Cabezó d´Or, o vuestro paisaje que recuerda como una noche de invierno en la que la luna llena extiende su manto y se queda en pedacitos sobre las flores de almendras o esta joya de la naturaleza donde ahora estamos, estas Coves de Canelobre, vuestra tarjeta de presentación, donde vuestra naturaleza se vuelve mágica y misteriosa.

Si todo lo anterior parece suficiente para que el forastero quede prendado, todavía hay algo más importante: vuestra forma de ser y de estar, el que hayáis sido capaces de mantener vuestra esencia y vuestra personalidad como ningún otro pueblo de la comarca, conservando vuestras costumbres y vuestra lengua, pero siendo a la vez hospitalarios e integradores, herencia sin duda de la histórica frontera Busot-Biar que ya hace 700 años fue cruce de culturas. No dudéis que preservar ese carisma es vuestro mayor tesoro y no está en absoluto reñido con el progreso.

Y mantener esto a veces supone conservar "pequeñas-grandes cosas" que sólo aquí pueden encontrarse. Como esa inigualable "olleta de perdiz" que hace Tono, o los "gazpachos a la manera de aquí" de Lola de El Carril, o "el arrós amb caragols" de Molina, sin olvidar las "madalenas del Collaet". Y hay que conservar vuestro entorno y esta maravillosa Cueva y evitar que un mal entendido afán de progreso altere para peor el atractivo y fascinante aspecto de vuestro pueblo.

Pero, por encima de todo ello, tenéis que seguir trasmitiendo como hasta ahora el orgullo de ser busotero.

Ha sido siempre el busotero persona noble, franca, laboriosa y de trato serio y acogedor. Su talante mediterráneo le hace ser de natural despierto y sensible a manifestaciones culturales. Y como mejor prueba estos jóvenes de la Unió Musical que en tan sólo seis años han formado una banda modélica cuya brillante actividad engrandece el nombre Busot, apoyados por sus familias y dirigidos, de manera tan admirable como desinteresada, por un busotero, don Alfonso Alberola a quien hoy se ha homenajeado merecidamente, como persona que ha dedicado sus esfuerzos a potenciar la cultura y la educación, dos aspectos decisivos para el progreso de vuestro pueblo como me consta que el Ayuntamiento está haciendo a través de múltiples iniciativas.

Y siguiendo con el patrimonio cultural de un pueblo, no cabe duda de que sus manifestaciones festivas o, mejor, festeras, son tal vez su más fiel exponente.

Durante un año, todos vosotros: Comissió, festeros, familiares y en fin, todos los vecinos, hombro con hombro, habéis preparado con mimo y esmero unos días mágicos, en los que , libres de las obligaciones y ataduras del día a día, vais a mostrar a todos -y a vosotros mismos- lo mejor de vuestro espíritu. Si bien es cierto que siempre las fiestas son punto de encuentro o de reencuentro más lo son aquí. Durante esos días se comparte barraca y mesa, nos sentimos todos mas cercanos a los demás y nuestra tolerancia se agranda y magnifica. Olvidaréis pequeñas disputas, desazones o diferencias, recibiréis con exquisitez al forastero y seréis felices por el solo hecho de que os visiten. Os emocionareis ante la entrada, la música llenará cada rincón de vuestro pueblo y os entrará por los poros, tronarán los arcabuces y por un lado Nómades, Blanquillos y Marrocs y por otro Contrabandistes, Pirates y Maseros se enzarzarán en una lucha peculiar que rememora vuestra historia pero utilizando las armas de la elegancia, el humor, la hospitalidad y la alegría sin fin.

Por todo ello sois únicos e irrepetibles y por ello tenéis esa capacidad de cautivar a los que no tenemos la suerte de ser busoteros. Sólo me queda desearos toda la felicidad y agradeceros de nuevo el que haya podido compartir este momento muy especial: nada menos que el inicio de vuestra Fiesta.

!Busoters : VISCA LA FESTA ¡VISCA SANT VICENT!

¡VISCA BUSOT¡ 

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Última actualización: Octubre-2000 
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