DISCURSOS Y COMUNICACIONES
Intervención en la Investidura como Rector (9 de febrero de 1998)

Permitidme que fuera de todo protocolo en consonancia con la sencillez de este acto os dirija unas breves palabras.

Ante todo, mi agradecimiento a todos los que nos habéis querido acompañar en este acto y dejadme agradecer, muy especialmente, la presencia del amigo Pedro Ruiz, Excmo. Rector Magco. de la Universidad de Valencia

Sin protocolo alguno, con el corazón, la mayor siceridad y el sentimiento más profundo dejadme que agradezca públicamente a mis excelentes compañeros, leales amigos y brillantes colaboradores durantes estos últimos años: los Vicerrectores Juan Manuel Pérez -hoy desempeñando sus tareas como rector en funciones y Alfredo Orts y Manuel Desantes -hoy en Bruselas haciendose ya cargo de los compromisos que tenía contraido hace ya más de seis meses-. Nadie ha podido obtener tanto a cambio de tan poco. Mi deuda es inmensa y es de justicia reconocerlo ante nuestra comunidad universitaria. Aunque he respetado vuestros deseos, sé que cuento con vuestro insustituible apoyo y estímulo. Tengo el mejor recuerdo que puedo tener de vuestro compañerismo e incondicional amistad.

La verdad es que la pretensión inicial era hacer un acto aún más sencillo y breve. Ante el interés expreso de miembros de nuestra Comunidad Universitaria, el equipo pensó que, aun reduciendo a la mínima expresión el acto, no debíamos renunciar a la presencia del simbolismo y, sobretodo, hacer público, ante vosotros, miembros de la Comunidad Universitaria, como legítimos testigos, nuestro firme y entusiasta compromiso de servicio con nuestra Universidad. 

Sí quisiera expresar que pocas veces en mi vida me he dispuesto a desarrollar mi trabajo en un ambiente de tanta cohesión, entusiasmo e ilusión. Si tuviera que sintetizar en una sola palabra nuestra predisposición a trabajar, quizás fuera la que acabo de mencionar: ilusión. Tengo una suerte extraordinaria al contar con una comunidad universitaria cohesionada e ilusionada en torno a su futuro, a los proyectos y potencialidades de esta Universidad. Soy consciente de la extraordinaria responsabilidad que asumo al intentar no defraudar la confianza generosamente depositada en todos nosotros. Puedo afirmar en nombre de todos que trabajaremos con toda la fuerza que podamos por no defraudaros.

La sociedad alicantina creo que tiene la inmensa suerte y la excelente oportunidad de contar con una Universidad extraordinariamente motivada y sensible para acometer los grandes cambios y retos que afectarán a todas las universidades de nuestro tiempo durante las próximas décadas, en una senda de progreso cuya variable clave ya es, y los será en mucha mayor medida el conocimiento. Senda de progreso que se nutre en los diferentes sistemas económicos con grandes dosis de innovación y actitudes creativas. No hay tiempo que perder la capacidad de generar empleos suficientes y atractivos dependerá de una competitividad productiva que se nutre de elementos que las universidades han forjado durante siglos y que, hoy, adquieren ya un protagonismo decisivo y determinante. 

Durante estos últimos meses, he comprobado una vez más, la incesante capacidad de generar atractivas ideas y proyectos entre los diferentes colectivos y ámbitos científicos, de ofrecer a la sociedad las claves de progreso. Ojalá pudiéramos hacer comprender a la sociedad los beneficios potenciales que encierra el desarrollo de tales proyectos, su carácter decisivo para afrontar la debilidad de nuestro mercado de trabajo, del paro juvenil en nuestro país. 

Con toda convicción: hay que creer en el futuro. Renovar continuamente nuestro compromiso con la sociedad. En muy pocos años, hemos hecho realidad física una utopía: hacer de un erial cercano a la cementera uno de los mejores campus de España y, al parecer, de Europa. Permitidme que señale que esto se ha hecho en las condiciones más difíciles y con el presupuesto de inversiones más exiguo de todas las universidades.Baste señalar que éste año con diez veces más alumnos que la Miguel Hernández las dos universidades aprobarán un presupuesto similar. La Universidad de Alicante merece el mejor trato y no vamos a cejar o no nos vamos a cansar en el objetivo de reivindicar lo que es justo, lo que necesitamos y s imprescindible para rendir los beneficios sociales que los alumnos y sus familias esperan de nosotros, lo que las empresas esperan de nosotros. 

Estoy totalmente convencido de que el Gobierno actual solucionará éste problema. Y lo estoy porque, en democracia, no puede ser de otra manera, sin viciar su contenido, su espíritu o sus formas. No puede discriminarse un servicio público en el que se juegan su futuro -en una sociedad crecientemente competitiva- 30.000 alumnos, muchas empresas necesitadas de capacidad de innovar, de competir eficazmente a escala internacional. 

Desde aquí, hoy, quiero expresar mi confianza en que el gobierno actual impulsará los proyectos de esta Universidad que pueden generar beneficios sociales y que, como servicio público, recibirá idéntico trato que el conjunto del sistema universitario público valenciano. Vaya, desde aquí, mi predisposición más favorable, constructiva y receptiva para colaborar con la Generalitat Valenciana en la rentabilidad de los recursos públicos que se nos asigna. También mi actitud reivindicativa -no podría ser de otra forma como representante elegido por esta institución- de igual trato al que se le otorga al conjunto del sistema. 

No os voy a ocultar la preocupación que me produce el hecho de que al día de hoy -tras cuatro meses- no hayamos recibido respuestas concretas sobre las reparaciones de daños que ocasionaron las últimas inundaciones en el campus. Ni que tampoco hayan sido transferidos los dos mil millones de pesetas aprobados por el Consejo Social como medio de paliar la desventaja que suponía para nuestra Universidad quedar tres años antes de culminar el I Plan sin inversiones. 

Rogaría y suplicaría para que en este período cesaran los ataques gratuitos a la imagen de la Universidad de Alicante o a sus representantes -dejandome a mi persona al margen-. No ha salido, desde nuestro ámbito, en estos últimos cuatro años una palabra de descalificación o crítica hacia ninguna institución. No es justo que la institución universitaria reciba un trato desigual, a sabiendas de que se ataca a quien no responde. En este sentido, reclamaré, sin recurrir al insulto o la descalificación el trato de respeto que se dispensa desde nuestras estructuras universitarias. Dentro de dos semanas presentaré mi libro: UNIVERSIDAD: UTOPIAS Y REALIDADES en un intento de explicar a la sociedad nuestro proyecto universitario, nuestro modelo de universidad, nuestras realizaciones y utopias. Con ello pienso cerrar el pasado y concentrar todos nuestros esfuerzos en el futuro, en los proyectos que hemos recogido en el programa electoral que hemos defendido durante estos últimos meses. 

Nos disponemos a desarrollar un modelo apasionante de Universidad. Un proyecto enfocado a un concepto muy activo y ambicioso de calidad de enseñanza, un modelo donde las Nuevas Tecnologías de la información abrirán importantísimos cambios y un campo excepcional de frutos y mejoras. En muy pocos meses espero ver amplios progresos en la modernización de nuestras bibliotecas, en la reorganización y modernización de nuestros servicios.

En muy pocas semanas presentaremos un proyecto de Parque Científico llamado a convertirse en el mejor parque del Mediterráneo europeo, sin inversiones públicas y bajo el mismo prisma inversor del que se benefician el resto de las universidades valencianas. No pediremos ningún trato de privilegio: sino igualdad de criterios respecto del trato dispensado a las restantes universidades valencianas, lo que nos permitirá ir desarrollando poco a poco nuestro potencial desarrollo de transferencia de tecnología y de formación especializada, en pocas palabras ser más rentables socialmente. 

Vamos a impulsar en coordinación con el anterior proyecto la Villa Universitaria, el desarrollo de nuestra insuficiente zona deportiva, así como el inicio de las obras de los edificios de los estudios de Biológicas, Óptica y de la Escuela Politécnica. En definitiva, no quiero aburriros con cosas que ya me habéis oído en el programa electoral. Tened la confianza de que trabajaremos lo mejor que sepamos y podamos en beneficio de nuestra Universidad. 

Siempre me consideraré en deuda con mi universidad y con todos vosotros por la confianza que habéis depositado en nosotros. Trabajaremos duro en la total convicción de que los hacemos en beneficio de nuestros alumnos, sus familias y las empresas. Cuento para ello con un equipo excepcional que rebasa ampliamente mis méritos, son generadores de ideas más sensatas que las mías y una garantía para todos vosotros. Dejadme que finalice agradeciendoles la inestimable colaboración, ayuda y sacrificios que he obtenido de algunos de ellos durante estos cuatro últimos años y la total predisposición y confianza de los cuatro nuevos mienbros: Ana Laguna, Salvador Ordoñez, Juan Ruiz y Guillermo Bernabeu.

SE LEVANTA LA SESIÓN. 

MUCHAS GRACIAS.
 

http://www.ua.es/personal/andres.pedreno/index.html