el prognatismo de los habsburgo

Carlos I
de España (Carlos V) heredó de la casa de
Habsburgo el
labio prominente y de la casa de Borgoña el prognatismo
(protrusión, posición hacia afuera) mandibular, que
le impedía cerrar la boca correctamente. Ambos caracteres se
observan perfectamente en estos sellos emitidos en España en
1958, celebrando el IV centenario de su muerte.
En este sello, el emperador se muestra con mayor edad, pero
aún con su poblada barba puede apreciarse el prognatismo. El
modo de herencia es probablemente multifactorial.
El resto de la serie:






Estos caracteres los heredaron los
reyes de España de la casa de Austria (Habsburgo). España
emitió una serie dedicada a estos reyes en 1979. En todos ellos
se reconoce fácilmente el carácter.




Felipe III (1578-1621)


Carlos II "El hechizado" (1661-1700). Este rey es ejemplo de lo perjudicial de los matrimonios consanguíneos. Sus padres, Felipe IV y Mariana de Austria eran tío y sobrina, a lo que habría que añadir más consanguinidad acumulada de la dinastía (tenía doce veces el apellido Habsburgo). Carlos II era impotente y presentaba debilidad muscular y mental; se ha sugerido que tenía síndrome de Klinefelter, o al menos era un mosaico XY/XXY. Al no poder dejar descendencia, se inició la guerra de la sucesión entre las casas de Habsburgo y de Borbón, que acabó con la victoria de la borbones, actual casa reinante en España. Se puede decir pues que la causa de esa guerra fue la genética.

El prognatismo de Carlos I se pone de
manifiesto exageradamente en este sello de una serie dedicada a la
historia de España; el dibujo es de Gallego y Rey.
España, 2001.
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