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XIV.2 Fundación Universitaria de Investigación Arqueológica "La Alcudia"
XIV.2.1 PROYECTOS EN EJECUCIÓN CON CARGO A LA FUNDACIÓN
1. Rehabilitación del espacio basilical. 2. Proyecto de restauración de la muralla occidental. 3. Proyecto de soporte vegetal. 4. Proyecto de cubrición del Museo. 5. Proyecto "La pieza del mes". 6. Proyecto de prospección intensiva.
1. Rehabilitación del espacio basilical. La basílica es sin duda uno de los edificios de mayor interés de la antigua Ilici. Excavada a principios de siglo, ha sido objeto de reexcavación en los años cuarenta y ochenta, y en la actualidad se encuentra protegida con una cubierta de madera a doble vertiente. Entre sus elementos de mayor interés se encuentra el mosaico del pavimento, que por muchas razones constituye un monumento único en su género en la Península Ibérica. Existe un dibujo a gran detalle realizado por el Instituto Arqueológico Alemán. Se encontraba retirado de su emplazamiento original y montado sobre planchas de mortero en el almacén del museo. El proyecto actual consiste en reponer el mosaico en su lugar original, y proceder a su restauración en los próximos meses. Para ello se cuenta con un proyecto realizado por D. Rafael Ramos Fernández, restaurador de la Fundación Arqueológica La Alcudia.
Basílica paleocristina. Vista desde el O de la basílica, quedando en primer término la puerta de acceso principal. El edificio se encuentra protegido de las inclemencias atmosféricas gracias a una espectacular cubierta realizada con vigas de hierro, madera y hormigón, techadas con tejas. La basílica se visita desde un pasillo corrido perimetral que permite contemplar el conjunto sin dañar las estructuras.
Basílica paleocristiana. Basílica paleocristiana. Vista desde el NE del conjunto basilical. Conserva el zócalo de todos sus muros así como el del ábside, visible en primer término. Los muros que aparecen en la parte baja de la fotografía han sido interpretados como dependencias asociadas a la basílica y a ellos se accede desde un umbral abierto junto al altar. Se tiene previsto actuar en el edificio durante los próximos meses, reponiendo el mosaico que cubría la mayor parte del suelo de la nave así como los canceles.
Mosaico de la basílica paleocristiana de Ilici.
2. Proyecto de restauración de la muralla occidental. Se trata del único lienzo de muralla visible en la actualidad, datada por investigaciones precedentes a fines del siglo III dC, aunque es éste un punto que habrá que precisar. Su estado de conservación es desigual: el tramo norte presenta mayor desarrollo vertical, mientras que hacia el sur apenas si se alcanzan los 50 cm de altura. Estas desigualdades quedan también patentes en el tipo de aparejo utilizado en la fábrica, contrastando algunos tramos con mampostería de piedras pequeñas frente a otros con sillarejos o piedras de mayores dimensiones. La intervención tiene como objetivo excavar el núcleo interno de la muralla y la estratigrafía interior y exterior que contra ella se apoya, documentando tanto su estructura interna como la cronología de als diferentes fases. Con ello se pondrán las bases para la realización del proyecto de restauración redactado por el arquitecto D. Pascual Cámara y aprobado en su día.
Muralla romana. Vista del conjunto de la muralla desde el sudoeste, donde se puede seguir el enorme tramo conservado del lienzo y las dos torres adelantadas. Se observan, desde cotas superiores a inferiores, los depósitos de tierras procedentes de excavaciones antiguas depositados sobre todo el conjunto; un pavimento de unos 10 cm. de espesor realizado con caementicium y asentado sobre el relleno de la muralla; un pequeño talud provocado por la erosión en el relleno y, por último, el lienzo en sí, bastante descarnado en su base y calzado provisionalmente por tablones de madera. Al fondo, restos de muros perpendiculares que posiblemente estén en relación con una puerta de acceso a la ciudad.
Muralla romana. Vista frontal desde el oeste del tramo meridional conservado de la muralla. Se observa parte del lienzo y unas líneas de muros perpendiculares que podrían ser restos de una torre y parte de un quiebro en el trazado de la muralla. En el tramo más deprimido se acumulan las piedras que debieron formar parte de la obra.
Muralla romana. Detalle desde el oeste de la boca de un desagüe contemporáneo a la muralla y por ubicación, seguramente relacionado con las cercanas termas de P. Ibarra. Sobre los depósitos de tierra superiores se encuentra una pequeña vaguada, interpretada como restos de una antigua intervención arqueológica, que permite vislumbrar la continuación del desagüe hacia el interior de la ciudad. Este desagüe conserva aún sus paredes enlucidas con opus signinum y el sillar de arenisca que observamos en el centro de la fotografía, completamente erosionado por las continuas filtraciones de aguas. En el tramo inferior se aprecia la erosión que ha sufrido la cimentación: muchos de los cantos rodados empleados en los cimientos de la fábrica han quedado completamente descarnados, dejando a la vista las argamasas originales y los estratos arcillosos sobre los que se construyó la muralla. Esta erosión se debe, en parte, a la fosa practicada extramuros, que ha dejado sin protección el tramo de cimentación de la muralla.
Muralla romana. Detalle desde el noroeste de la torre meridional. Se observan los refuerzos de las esquinas por medio de sillares escuadrados. El inferior es un sillar de grandes proporciones y almohadillado, lo que demuestra que en la ejecución de esta obra se emplearon elementos reutilizados.
3. Proyecto de soporte vegetal. La experiencia ha mostrado que los visitantes, sobre todo los procedentes de tour-operadores, se quejan de la escasa sombra existente en el yacimiento a lo largo sobre todo del verano, que es cuando la afluencia de público podría ser mayor. Para evitarlo, se ha diseñado una plantación de árboles de sombra cuyas raíces ahonden poco en el terreno, que se distribuirán estratégicamente en torno a los monumentos más importantes y a lo largo de las sendas trazadas. El soporte vegetal tiene como misión también matizar la visión de las estructuras arquitectónicas más duras (casa, museo) visibles en el yacimiento.
4. Proyecto de cubrición del Museo. Se retoma un antiguo proyecto, cuyo diseño ha sido encargado al arquitecto D. Antonio Serrano, para proceder a la cubrición del patio descubierto en el interior del Museo, que resultaba sumamente dañino para la conservación de las piezas colocadas en sus vitrinas y para la del mosaico de pavimento, que estaba expuesto a las inclemencias metereológicas. Este proyecto conlleva la adecuación de un espacio para almacén, del que La Alcudia se encuentra muy necesitada, y es una solución provisional hasta tanto se materialice el proyecto del nuevo museo, actualmente en trámite con un prestigioso arquitecto de fama internacional.
Cubierta de la sala de arqueología romana del Museo. La solución preventiva adoptada hasta ahora ha sido la colocación de un manto de cañas que ofrezca algo de sombra y cobijo tanto a los visitantes que acceden al Museo como a las piezas expuestas en él. En principio, fue la solución más acertada ya que el espacio de la sala es amplio y no era posible sostener una cubierta más pesada por falta de apoyos. No obstante, este tipo de cubierta no garantiza la seguridad del Museo ni puede evitar filtraciones solares y de lluvia, que con el tiempo han ocasionado serios desperfectos.
Cubierta de la sala de arqueología romana del Museo. Las vitrinas de esta sala tuvieron que techarse a una vertiente y con tejas para evitar que el agua de las lluvias dañase las piezas. No obstante, la intensidad de luz provoca reflejos en los cristales que impiden, como observamos en la fotografía, contemplar con nitidez las piezas expuestas. Para solucionar momentaneamente estos inconvenientes, se adaptaron tubos de neón en el interior de las vitrinas que alivian, aunque no palian, los problemas comentados. No se han encontrados soluciones para solventar los reflejos que se proyectan sobre el mosaico romano que ocupa el sector central de la sala, ni para evitar que las lluvias caigan sobre él. Por último, la inexistencia de un almacén con suficiente espacio como para albergar las piezas arqueológicas, obliga a que muchas de ellas queden apiladas en los rincones de las salas, expuestas por completo a las inclemencias.
Almacén. Al no contar con un depósito de materiales arqueológicos, las cajas que contienen los materiales arqueológicos se apilan en los pasillos de las dependencias del Museo que conducen a los despachos. Los problemas son numerosos, pues estos pasillos están cercanos a las áreas de visita del Museo y suponen una constante preocupación, a lo que habría que sumar la dificultad de tránsito.
Almacén. Vistas de la parte trasera del Museo. La inexistencia de un lugar para almacenar los materiales arqueológicos obliga a utilizar cualquier espacio disponible, pese a que estén expuestos a las inclemencias atmosféricas y dañen seriamente la vista del que visita el recinto. En la actualidad, los materiales que aparecen en la fotografía se han depositado momentáneamente en cajas que se apilan junto a la pared trasera del edificio, intentando con ello que la imagen del recinto quede más cuidada.
5. Proyecto "La pieza del mes". Se trata de exponer durante un período de tiempo limitado un pequeño conjunto de piezas de elevado interés arqueológico procedentes de los fondos de La Alcudia en el Museo de la Universidad de Alicante y en un local adecuado de la ciudad de Elche. Alrededor de este acto se desarrollará un amplio conjunto de actividades: exposición complementaria del contexto de las piezas, tanto local como mediterráneo, impartición de conferencias, edición de folletos explicativos, etc. En concreto, para el próximo mes de octubre se tiene previsto inaugurar la primera exposición con la presentación del célebre guerrero ibérico con cabeza de lobo en la coraza y dos piezas cerámicas con decoración similar.
Torso de guerrero. Fragmento escultórico de varón que ostenta sobre su pecho una corza decorada con una cabeza de lobo, imagen protectora para su vida futura.
6. Proyecto de prospección intensiva. Tiene como finalidad actualizar el conocimiento histórico del yacimiento mediante la utilización de técnicas de prospección espacial, e incluso, donde es necesario, actuaciones propias del microespacio. Un ensayo realizado a lo largo del verano ha dado resultados positivos, por lo que se prevé en los próximos meses extenderlo a toda la superficie del yacimiento. Esta actuación se trata en realidad del paso previo a un proyecto más amplio de prospección con modernos métodos geofísicos, similar al ya aplicado con gran éxito en otros yacimientos como Itálica (Sevilla) o Los Millares (Almería).
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