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COMMEMORACIÓ
DEL 25 ANIVERSARI DE L'UNIVERSITAT D'ALACANT
Discurs
del Rector
Excel·lentíssim
Senyor President del Govern espanyol,
Molt Honorable Senyor President de la Generalitat Valenciana,
Excel·lentíssims i Magnífics Rectors,
Excel·lentíssimes i il·lustríssimes
autoritats,
Integrants del Claustre,
Senyores i senyors:
La
Universitat dAlacant, amb les de Cadis i Lleó, va
ser creada a través de la Llei 29/1979 de 30 doctubre.
Des
daleshores, aquesta Universitat ha aconseguit ser un referent
en molts camps, i alguns projectes, com per exemple la Biblioteca
Virtual Miguel de Cervantes tenen un ampli reconeixement internacional
i lhan donat a conèixer en tot el món.
En
aquest passat que recordem ara, la relació dels poders
públics amb aquesta Universitat no ha estat sempre caracteritzada
per un diàleg fluid i un esperit constructiu, etapa actualment
superada. Per això shan dedicat molts esforços
a aconseguir que aquesta Universitat continuara creixent en un
entorn estable i de qualitat acadèmic i humà.
Vull
manifestar, en un dia com avui, lagraïment de la Universitat
dAlacant a tots els seus creadors i actors.

Gràcies
a la societat per haver donat suport a aquesta iniciativa des
de tots els àmbits i representacions, conscient de com
dimportant era per a Alacant tenir universitat.
Gràcies
als rectors Gil Olcina, Martín Mateo, Pedreño i
Ordóñez, i als seus equips, per haver conduït
aquest projecte per bon camí, de vegades en situacions
dificultoses i adverses, però amb els bons resultats que
tots podem veure actualment.
Gràcies,
en fi, a totes i cadascuna de les persones que han format part
de la comunitat universitària en aquests 25 anys: professorat,
personal dadministració i serveis, alumnat, familiars
i amics, per confiar en aquest enriquidor projecte.
Transcorreguts
aquests 25 anys, ens enfrontem ara als nous reptes que té
la nostra Universitat; entre daltres, preparar el futur
professional dels nostres joves alumnes, transmetrels els
coneixements però sobretot les destreses i habilitats que
marca el sistema de convergència europeu, afavorir les
competències socials i participatives al voltant del concepte
de ciutadania.
LEspai
Europeu és, sens dubte, un dels reptes fonamentals per
als pròxims anys. Significa, primer de tot, transcendir
lEuropa del Mercat Comú, la dels mercaders. Es tracta
ara de lEuropa dels ciutadans, de la cultura, de la ciència,
el coneixement, la investigació i leducació.
Les
universitats tenen un paper fonamental en aquest procés,
que es concreta en tres aspectes:
1)
La investigació i el desenvolupament dels seus resultats
a través de la indústria i les empreses.
2) Leducació i la formació, en particular
la formació dinvestigadors.
3) La contribució al desenvolupament regional i local.
En
aquest repte per a Europa, basat en el coneixement i el saber,
la universitat té al seu abast multitud doportunitats,
però també de desafiaments.
La
Universitat dAlacant està preparada per a fer front
als pròxims 25 anys.
Podem
encarar aquest futur amb optimisme, arribar a fer realitat les
nostres fundades aspiracions al voltant de noves instal·lacions
que permeten una connexió més clara amb el teixit
industrial, amb la societat i la ciutat, que han de rebre suport
per a disposar de nous espais divulgatius que milloren la nostra
oferta.
Senyores
i senyors, benvolguts i benvolgudes alumnes, amigues i amics.
En el nostre món globalitzat, el coneixement i el saber
són avui la base de tots els discursos per al desenvolupament
i el creixement de la nostra societat. En aquest context, la Universitat
dAlacant té un paper social determinant: donar valor
al coneixement, saber transferir-lo i continuar exercint com a
fòrum de reflexió davant els nous reptes en què
la ciència i la tècnica tinguen també una
faceta humana en leconomia del saber.
Voldria
concloure fent una referència, en aquesta celebració,
al IV centenari del Quixot que sacosta, tot pensant que
la Universitat té alguna cosa de quixotesca quan aquest
personatge diu:
Don
Quijote soy, y mi profesión, la de andante de caballería.
Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar
el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía,
y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil.
¿Es eso, de tonto y mentecato?
Moltes
gràcies

Discurs
del President del Govern, Don José Luís Rodríguez
Zapatero
Excelentísimo
señor Rector Magnífico de la Universidad de Alicante,
Excelentísimos rectores,
Molt Honorable President de la Generalitat Valenciana,
Excelentísimas e ilustrísimas autoridades,
Señoras y señores claustrales,
Consejo Social,
Profesores,
Alumnos,
Personal de administración y servicio,
Señoras y señores,
Quiero
empezar mi intervención agradeciendo al equipo rectoral
de esta Universidad la oportunidad que me han ofrecido al invitarme
a participar en el acto que hoy nos convoca. Es, además,
la primera ocasión en la que intervengo en un acto académico
universitario como Presidente de un Gobierno que tiene en la educación
y en la cultura los fundamentos y el horizonte de su acción
política. Podrán
entender fácilmente, además, que por razones personales
éste es un acto para mí muy emotivo, porque aquí
están concentradas las tres Universidades que se crearon
en el año 1979: Alicante, Cádiz y León. Justamente
en esa época empezaba mis estudios universitarios y tuve
la oportunidad de ser de la primera promoción de Derecho
que terminó en la Universidad de León. Sin
duda alguna, la creación de estas tres Universidades ha
tenido un alto significado para la modernización, para
el avance, para el desarrollo científico, para la riqueza
cultural de sus ciudades respectivas, de sus provincias respectivas,
y para la oportunidad de sus jóvenes generaciones.

La
riqueza de un país, de una región, de un entorno,
no se mide sólo por el Producto Interior Bruto, por las
variables macroeconómicas o por la renta per cápita,
aunque también a ello contribuye decisivamente, por cierto,
una universidad de calidad, sino que se mide, sobre todo, por
la cultura de sus gentes, las oportunidades vitales de sus jóvenes,
la ambición de un futuro mejor, el vigor crítico
de sus valores y el compromiso con la suerte de los más
necesitados.
La Universidad es un espacio privilegiado para que maduren y se
expandan todos esos rasgos que hacen buena a una sociedad.
La
Universidad es una institución multicentenaria sin cuya
aportación no sería comprensible el avance de la
Humanidad. En su constante evolución desde la baja Edad
Media el ansia por conocer el rigor en la metodología y
la madurez de la reflexión, la acumulación del saber,
la diseminación del conocimiento, el ejercicio de la tolerancia,
el reconocimiento del valor del contraste de visiones y de enfoques
que la Universidad ha proporcionado han sido los fundamentos para
la conquista de la libertad, el consentimiento político
como base de la legitimidad, la preservación del pluralismo,
el adelanto científico y tecnológico, el florecimiento
del arte, la efervescencia cultural o la lucha contra la carencia
y la enfermedad.
También ha sido así en España. Los mejores
momentos de nuestra historia han coincidido con una gran vitalidad
de la Universidad y los períodos más negros con
su desfallecimiento, a pesar de la valía de sus miembros
o su persecución.
La Universidad ha sido alimento imprescindible para la democracia
y sospecha continua para el autoritarismo. Por eso, la sociedad
moderna y democrática española de los últimos
25 ó 30 años debe mucho a la aportación de
su Universidad que cuenta, por ello, con el reconocimiento y el
prestigio entre los ciudadanos.
Hace,
pues, veinticinco años esta Universidad empezó a
contribuir al cambio en su sociedad; pero no hay que olvidar que
fue producto, en primer lugar, de la ambición, la tenacidad
y el apoyo de la propia sociedad alicantina que la quiso, primero,
y la cuidó después, y ha recibido siempre de ella,
seguramente, algo más de lo que preveía.
No
nació esta Universidad de la nada, pues tenía largos
antecedentes remotos y otros más recientes; pero nació
en el momento oportuno, en plena transición, recién
aprobada nuestra Carta Magna que otorgaba un papel importantísimo
a la Educación y mandataba a los poderes públicos
a que con sus políticas hicieran efectivo y real el derecho
a la educación. Concluía el tiempo el régimen
centralista y se configuraba una nueva distribución competencial.
Se reconocía y amparaba la autonomía universitaria
por primera vez en nuestra historia constitucional.
Desde entonces ha crecido con su propio esfuerzo, aprovechando
bien las oportunidades que ofreció la reforma de los años
80, que supuso un salto decisivo para la Universidad, aquí
y en toda España. Se apoyó en su autonomía
a la que supo defender en momentos difíciles para ir construyéndose
una identidad que hoy es ampliamente reconocida.
Esta
Universidad tiene una dimensión apropiada para configurar
una suficiente masa crítica investigadora y un tamaño
manejable para asegurar que siga siendo una comunidad de saber
en la que el conocimiento mutuo, la intercomunicación y
el mestizaje intelectual potencian las capacidades de cada uno,
constituyendo una empresa colectiva.
No
es por ello casual ni azaroso que su capacidad de investigación
haya sido valorada muy positivamente de acuerdo con los parámetros
objetivos con que cuenta el sistema universitario español.
Como tampoco lo es su demostrada vertiente innovadora en la que
destaca la Biblioteca virtual "Miguel de Cervantes",
que ha logrado aplicar las posibilidades de las tecnologías
de la información y de la comunicación para saltar
sobre las barreras del espacio y del tiempo. Por su rigor intelectual
y por su alcance internacional esta Biblioteca es ya un referente
cultural de primer orden, especialmente en el ámbito iberoamericano.
Tampoco
es fortuito que en su vocación de vanguardia cuente con
uno de los Estatutos más autonomistas, en el que, por cierto,
más ampliamente se reconoce un espacio de participación
a los estudiantes.
Si
la docencia, la investigación, la transferencia de sus
resultados y su propia gestión y administración
interna constituyen los indicadores de su servicio y rendición
de cuentas a la sociedad, esta Universidad ha dado cumplida muestra
de su eficiencia social, tanto en su labor cotidiana, como en
los proyectos de relevancia nacional e internacional que ha emprendido.
La
democracia y la reforma universitaria han sentado bien a la institución,
en general, y a la de Alicante, en particular; pero ahora tenemos
que afrontar una nueva etapa, tanto por los objetivos que nos
proponemos, como por la experiencia acumulada en los últimos
años. Lo haremos sin hacer tabla rasa del marco legislativo
introducido en los años más recientes por la LOU,
pero sin obviar la amplia contestación y rechazo que surgieron
de la comunidad universitaria ante su implantación.

Nuestro
propósito hoy no puede ser otro que el de reconstruir el
diálogo y el consenso que nunca debieron perderse. Para
ello, se requiere profundizar en las competencias de las Comunidades
Autónomas en materia de enseñanza superior; incrementar
el grado de autonomía de las universidades y establecer,
en definitiva, los cauces necesarios para fortalecer las relaciones
y las vinculaciones recíprocas entre Universidad y sociedad.
El
empeño de mi Gobierno es el de fundamentar y apoyar ese
esfuerzo colectivo de las Universidades españolas mediante
los ejes básicos de actuación siguientes:
En
primer lugar, prestar especial atención a la formación
de investigadores y expertos que transformen sus resultados en
conocimiento social.
En
segundo lugar, crear los entornos adecuados para la libre generación
y transmisión de las ideas, con respeto y reconocimiento
de la diversidad.
En
tercer lugar, abordar los problemas de la Sociedad del Conocimiento
desde perspectivas globales, pero siempre bajo el enfoque de su
repercusión social y local.
En
cuarto lugar, impulsar la creación y desarrollo de redes
y plataformas de excelencia científica y tecnológica,
en las que se integren universidades y centros públicos
de investigación.
En
quinto lugar, proveer de fondos destinados específicamente
a la constitución y desarrollo de empresas de base tecnológica
que contribuyan significativamente a la creación de riqueza
y de nuevos puestos de trabajo.
Estas
líneas de actuación han de integrarse en un modelo
de sistema público universitario, en el que el Gobierno
también está trabajando, que responda a las exigencias,
tanto de las Universidades, como de la sociedad; que elimine las
trabas, miedos y resistencias a la autonomía universitaria;
que se fundamente en el consenso y que, en definitiva, restablezca
el sosiego en la Universidad, condición necesaria para
que realice su función con autonomía y con responsabilidad.
Nuestro
horizonte aquí, como en tantas otras cuestiones, es la
dimensión europea. El espacio europeo de la educación
superior y el de la investigación, y el espacio común
del conocimiento están cada vez más cerca de ser
una realidad.
Lo que comenzó en 1998 como una iniciativa con visión
de futuro en la Universidad de la Sorbona adquirió, un
año más tarde, en la Universidad de Bolonia el impulso
y dimensión necesarios para asegurar el éxito. Estamos
ante un profundo cambio en el sistema universitario que impulsará
con decisión este Gobierno.
La
convergencia en el espacio europeo de educación superior
debe ser un instrumento de mejora de la calidad que propicie los
cambios necesarios en nuestras titulaciones y planes de estudio;
pero, sobre todo, en las formas y métodos de enseñanza.
Es un proceso en el que nos jugamos mucho, que exige el compromiso
de toda la comunidad universitaria y también la participación
activa de todos los agentes sociales. El espacio común
universitario iberoamericano será nuestro siguiente objetivo.
Para
que las reformas tengan una capacidad transformadora efectiva
es preciso que la Universidad cuente con una financiación
suficiente y adecuada a las funciones que se le demandan. Como
ya saben, en breve se constituirá un grupo de trabajo en
el seno del Consejo de Coordinación Universitaria que nos
propondrá un modelo de referencia para la financiación
universitaria.
Pero
el Gobierno ha marcado ya la dirección e intensidad de
sus compromisos. Mañana mismo el Consejo de Ministros aprobará
y remitirá al Parlamento los primeros Presupuestos Generales
del Estado que elabora mi Gobierno. Serán unos Presupuestos
modernos, sociales y orientados a la productividad; modernos porque
pretenden introducir un cambio en la orientación de nuestro
modelo económico que huya del crecimiento no sostenible,
con amplias dosis especulativas y basado en sectores ya maduros
y con menos proyección y permanencia en el tiempo.
Nuestro
nuevo modelo ha de basarse en el conocimiento; en la inteligencia,
como única materia prima inagotable; en la formación
y cualificación; y en la investigación, el desarrollo
tecnológico y su aplicación por medio de la innovación.
Los Presupuestos en Investigación más Desarrollo
más Innovación crecerán un 25 por 100, algo
que, hasta ahora, nunca se había producido.
No
hace falta que les subraye qué papel ha de cumplir en todo
ello la Universidad, cuyas funciones se concentran en la génesis,
acumulación y ampliación del conocimiento por medio
de la investigación en la expansión y difusión
del saber y en la preparación de profesionales.
Apostaremos
por la investigación básica, por una presencia activa
de España en el espacio europeo de investigación.
Se crearán nuevos centros de investigación, así
como un número importante de grandes instalaciones científicas
y, a la par que se renovarán las infraestructuras ya existentes,
se crearán también nuevos parques científicos
y tecnológicos, contribuyendo con ello a la modernización
de nuestros sectores productivos.
Potenciaremos
la Investigación y el Desarrollo en sectores claves, como
el farmacéutico; nanotecnologías y nanociencias;
espacial; telecomunicaciones; biotecnología; energías
limpias y desarrollo sostenible, además de atender seriamente
a las Ciencias Sociales y a las Humanidades.
La
mejora de las condiciones para la formación de los jóvenes
investigadores es también un compromiso del Gobierno. Por
ello, como conocen, en la nueva convocatoria de formación
del profesorado universitario se ha producido un incremento del
22 por 100 para los estudios de estos jóvenes investigadores
y un aumento también de la dotación de los becarios
que cursan estudios de doctorado; un aumento que se sitúa
entre el 8 y el 12 por 100. Además, con carácter
inminente se va a producir la incorporación de los becarios
de tercer y cuarto año a la Seguridad Social y, a medio
plazo, la de todos los becarios.
El
carácter social, pues, de esta política de una orientación
de la educación, de unos Presupuestos del Estado y de una
distribución de los ingresos públicos se mide, fundamentalmente,
por el esfuerzo que se otorga a la Educación.
Pues bien, la Educación en los Presupuestos Generales del
Estado para el próximo año crecerá notablemente:
un 7''3 por 100. Ello permitirá que se concedan 16.000
becas más para estudiantes universitarios en relación
con el curso presente, invirtiendo la tendencia que hemos vivido
en los últimos años. Nuestro objetivo, a medio plazo,
es conseguir que sean becados cuatro de cada diez alumnos en nuestro
país.
Concibo
también una Universidad basada en valores al frente de
los cuales está siempre, y ante todo, la dignidad humana;
una Universidad que sea fuente de diálogo y entendimiento;
que dé cabida a todas las voces y respete la de cada uno;
que forme ciudadanos capaces de desarrollar su proyecto personal,
en el marco de un proyecto común; que conjuguen su individualidad
con el nosotros compartido, y que tengan una visión del
mundo y un compromiso con lo cercano; una Universidad que ofrezca
una mirada atenta y universal; una Universidad activa en la cooperación
al desarrollo y en la lucha contra las desigualdades en el mundo;
una Universidad que esté pendiente de los procesos de formación
y de educación en aquellos países que están
en vías de desarrollo como arma más poderosa para
salir de la situación.
Por
ello, la Conferencia de Rectores va a aumentar un representante
en el Consejo de Cooperación y, por ello, además,
de las 3.000 becas que concede cada año la Agencia Española
de Cooperación a estudiantes extranjeros para que cursen
maestrías y doctorados en las universidades españolas,
un buen ejemplo de una colaboración que nos enorgullece
profundamente, aprovecho esta ocasión para anunciar que
hoy, en el Boletín Oficial del Estado, se ha producido
la convocatoria para ampliar el período de las becas de
doctorado de la Agencia de Cooperación al Desarrollo de
dos a tres años para solucionar un problema que se había
creado en torno a 300 personas en su formación en nuestro
país.
Quiero
también una Universidad que refuerce la participación
de los jóvenes. Por ello, el Gobierno se ha comprometido
a la puesta en marcha de un reglamento de derechos de los estudiantes,
que se elaborará en diálogo con la representación
del alumnado universitario.
Ahora
quiero dirigirme a ellos, a los estudiantes, que tantas veces
han demostrado que en su rebeldía frente a la realidad
insatisfactoria está siempre la semilla del cambio; a los
que demuestran una vez y otra que no carecen de interés,
sino que se interesan por lo que es interesante: por el futuro;
a los que demuestran, cuando llega el caso, la intensidad de su
conciencia cívica, su compromiso con la paz y la solidaridad.
En ellos está también, incluso, preferentemente,
la vitalidad de la Universidad a la que pertenecen.
Quisiera
terminar recordándoles que el camino hacia el conocimiento
en el que están ustedes implicados es un viaje inacabable,
cuyo único destino encontramos siempre en el propio quehacer.
Frente a este Mediterráneo en el que nace nuestra cultura
no puedo si no recordar el simbolismo iniciático que une
a poetas de las dos orillas: al Gil Albert que hace navegar su
poesía por un mar de dulzura y al Kavafis que nos desea
un largo camino a Itaca. Pero detrás de ambos está
siempre la perplejidad y la curiosidad ante lo desconocido, el
asombro ante el descubrimiento, las pasiones que mueven la Universidad,
porque, en buena medida, todos somos herederos de la Ilustración,
todos tenemos una fe, algo que va más allá de cualquier
expectativa racional, en el conocimiento, en la educación,
en la Universidad.

Mi
esperanza es que el humanismo perviva siempre en nuestras facultades
y que nos enseñe a vivir sabiamente un presente en el que
la felicidad, el bienestar y la libertad siempre serán
precarios, reversibles, mientras seamos humanos.
Quizá el desafío más importante de nuestras
sociedades en este momento sea el aprender a vivir y convivir
la diversidad, aprender a aceptar al otro y su lugar en el mundo.
La
historia de nuestra tierra, de esta tierra, es rica en ejemplos.
Un poeta valenciano escribió hace muchos años, desde
el exilio: "sin júbilo, ni hogar, vencido y no en
paz me siento. ¿Dónde las casas de Valencia? ¿Dónde
las voces de sus palomas? Todo se ha perdido. Se ha perdido el
Pont y la Russafa, se ha perdido Mislata y Massanassa. Todo se
ha perdido". Nació en Valencia, pero sus padres eran
de Onda; vivió en el siglo XIII y escribió estos
versos en árabe.
Ésa es la tenue luz que el pasado arroja sobre el futuro;
tenue, pero quizás la única; formas distintas, pero
auténticas de sentirse lo mismo. En este caso, valenciano,
español o simplemente humano.
Muchas
gracias.

Discurs
del President de la Generalitat, Francisco Camps Ortiz
Excmo.
Sr. Presidente del Gobierno,
Excmo. y Magnífico Rector en funciones de la Universidad
de Alicante,
Excelentísimos y Magníficos Señores Rectores,
Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades,
Señoras
y Señores,
La universidad de alicante cumple 25 años.
25 años que se suman a los 500 años que de manera
ininterrumpida ha habido de presencia de universidad en nuestra
tierra.
En estos 25 años la universidad de alicante ha aportado
a nuestra sociedad conocimiento, ciencia, progreso y miles de
jóvenes preparados para afrontar los retos de una sociedad
democrática, abierta y tolerante como pocas.
Esta universidad tiene el carácter del lugar en donde está,
siempre en la vanguardia, en la innovación y en la constante
búsqueda de soluciones a las cuestiones que más
nos preocupan.

La provincia de Alicante es en muchos indicadores económicos
la cuarta provincia española. Sectores económicos
como el juguete, el calzado, el textil, la agricultura, la construcción
o el turismo dan buena cuenta de una economía que da empleo
y prosperidad, y que necesita que sigan inversiones en infraestructuras,
agua, aeropuerto, puerto, AVE, carreteras, y sobre todo seguir
preparando a sus jóvenes, los alumnos de esta universidad,
para que ellos continúen el liderazgo de progreso y prosperidad.
En estos 25 años hemos asistido también a una profunda
transformación de nuestro país; la democracia y
la libertad han venido acompañadas de la autonomía,
la política y la universitaria. Hoy nuestros rectores tienen
en la Generalitat Valenciana el interlocutor para seguir haciendo
juntos apuestas de crecimiento y de mejora de las infraestructuras
universitarias.
En
esta línea recuerdo cuando tuve el honor como Conseller
de educación de poner en marcha un novedoso y consensuado
plan de financiación que, en breve va a tener su continuidad
de la mano de una nueva conselleria que en este caso ha aunado
las políticas universitarias y empresariales.
He creído que era bueno que empresa y universidad, y cuando
hablo de universidad hablo de docencia y de ciencia, estuviesen
juntas para permitir la más directa y eficaz transferencia
del conocimiento y el saber universitario a la realidad socioeconómica
de nuestra comunidad.
Las universidades de la comunidad valenciana son de las que más
invierten en investigación en nuestro país y, esa
investigación aplicada a la realidad de nuestros sectores
económicos tiene que permitirnos ver el futuro con todas
las opciones abiertas.
Un futuro en el que también le he pedido al Conseller que
acelere al máximo nuestra incorporación al modelo
de bolonia que es la nueva apuesta universitaria europea. Tengo
el máximo interés que la mayor cantidad de alumnos
universitarios que lo deseen, tengan la posibilidad académica
y económica de cursar estudios en universidades de la Unión.
Quiero
dotar en definitiva a las universidades de la Comunidad Valenciana
de todas las posibilidades para que los alumnos tengan todos los
medios a su alcance para su mejor preparación.
Ya
esta universidad es un ejemplo con acuerdos suscritos con más
de 300 universidades extranjeras y que recibe anualmente a una
media de 900 alumnos procedentes de todo el mundo.
Es la universidad el punto culminante de la investigación
y de la preparación que en una sociedad tenga lugar, por
eso comprometernos con la investigación y la preparación
es comprometernos con el mejor futuro posible.
Los más de 550 millones de euros que la Generalitat tiene
presupuestado junto a otras aportaciones para las universidades
de nuestra comunidad, lo que representa casi el 1'1 % del PIB,
tienen como objetivo permitir que los casi 135.000 alumnos puedan
acceder a una oferta que supera las 270 carreras.
Estos datos dan muestra de la magnitud que hoy representa la universidad
en nuestra comunidad en donde los casi 10.000 profesores tienen
la enorme tarea de hacer realidad uno de los proyectos más
ambiciosos de cualquier sociedad fuerte.
En el caso de la universidad de alicante solo con el número
de alumnos con los que comenzó a los que hoy cursan estudios
en sus aulas, nos da también idea de lo que ha sido el
progreso que hemos vivido estos años en nuestro país.
Empezaron 230, hoy son cerca de 30.000 y solo esta universidad
ha ofertado este año 5.500 nuevas plazas.

En Alicante se mira con cariño y con respeto a esta universidad.
Con cariño y con respeto porque todos somos conscientes
que hoy es una de las más potentes referencias de la imagen
y de la impronta de una provincia acostumbrada durante estos años
a recibir a miles de personas que han decidido venir aquí
a vivir con sus familias y a trabajar.
Una universidad, por lo tanto, que también ha vivido el
constante cambio producido durante todo este tiempo en una sociedad
hospitalaria y acogedora.
En esta provincia todo el mundo se siente como en su propia tierra.
En esta universidad todo el mundo se siente como en su propia
casa. Yo así me siento y estoy convencido que el Presidente
del Gobierno también, al que pido y ofrezco leal colaboración
por el futuro de todos.
Muchas gracias.

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