U - Z
Uno busca lleno de esperanza
el camino que los sueños
prometieron a sus ansías.
Sabe que la lucha es no hay escucha
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas
y en su afán de dar su amor,
sufre y se destroza hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón.
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
un amor que lo engañó.
Vacío ya de amar y de llorar
tanta traición.
Si yo tuviera el corazón
el corazón que di,
si yo tuviera como ayer
que de siempre sentí.
Es posible que a tus ojos
que me gritan su cariño
los cerrara con mis besos.
Sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos
los que hundieron mi vivir
Si yo tuviera el corazón
el mismo que perdí,
si olvidara la que ayer
lo destrozó
y pudiera amarte
me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor.
BIS
Antes de que tus labios me confirmaran que me querías
ya lo sabía, ya lo sabía
porque con la mirada tú me pusiste un telegrama
que me decía, que me decía:
destino: tu corazón
domicilio: cerca del cielo
remitente: mis ojos son
texto: te quiero, te quiero.
BIS
Y qué hiciste del amor que me juraste
y qué has hecho de los besos que te di
y qué excusa puedes darme si faltaste
y mataste la esperanza que hubo en mí.
Y qué ingrato es el destino que me hiere
y qué absurda es la razón de mi pasión
y qué necio es este amor que no se muere
y prefiere perdonarte tu traición.
Y pensar que en mi vida fuiste flama
y el caudal de mi gloria fuiste tú,
y llegué a quererte con el alma
y hoy me mata de tristeza tu actitud.
Y a qué debo dime entonces tu abandono,
y en qué ruta tu promesa se perdió,
y si dices la verdad yo te perdono
y te llevo en mi recuerdo junto a Dios.
BIS
Esto no puede ser no más que una canción
quisiera fuera una declaración de amor,
romántica sin reparar en cosas tales
que pongan freno a lo que siento ahora a raudales,
te amo, te amo,
eternamente te amo.
Si no me hablaras yo me moriría
si he de morir quiero que sea contigo,
mi soledad se siente acompañada
por eso, a veces, sé que necesito
tu mano, tu mano,
eternamente tu mano.
Cuando te vi sabía que era cierto
ese temor de hallarme descubierto,
tú me desnudas con siete razones
me abres el pecho siempre que me colmas
de amores, de amores,
eternamente de amores.
Si alguna vez me siento desolado
renuncio a ver el sol cada mañana,
rezando el credo que me has enseñado
miro tu cara y digo en la ventana
Yolanda, Yolanda,
eternamente Yolanda.
Yolanda, Yolanda,
eternamente Yolanda.
Ven conmigo al naciente
a cargarme la talla. (Bis)
La ñamera derecha,
fresca es la mañana. (Bis)
No dejes que me moje y estate quieto,
no juegues que me rompes el zagalejo.
Ay, ay!
No juegues que me rompes el zagalejo.
Ándate pronto a hablar
con el cura, (Bis)
y veras que prontito se acaban
nuestras amarguras,
y veras como cuido la casa,
y como te quiero. (Bis, solo las dos ultimas frases)
Espabílate y ándate pronto,
mira que me muero.
Ay, ay!
Mira que me muero.
Ven conmigo al naciente
a cargarme la talla,
no te "alongues ansina"
"pa" "lantre" que "pue" te caigas,
y estate quieto,
no juegues que me rompes el zagalejo.
Ay, ay!
No juegues que me rompes el zagalejo.