Viaje a Norteamérica
3er VIAJE GREMLIN "A LAS AMÉRICAS"
del 26 de Septiembre al 14 de Octubre de 1998
ALICANTE - MONTRÉAL - OTTAWA - TORONTO -
NIAGARA FALLS - WASHINGTON D. C. - NEW YORK - ALICANTE
DIARIO DE ABORDO
Componentes
Julián Miguel (Jumi): Pandereta-tenor, el visa electrón del grupo, persona pacífica y responsable, amante de la buena mesa (y de la mala). Es su tercer viaje. El "todo en regla". Hace excursiones esporádicas al LADO OBSCURO. "Padre" del grupo.
Dani (Remorín): Organizador del viaje. Personaje bastante peculiar, amistoso, buena gente, gran inteligencia malgastada en organizar viajes de novela (el chico lee mucho), bandurria solista y pandereta de 2ª. Tenor en potencia y gen-guía del grupo. Es su quinto viaje. "Tuno auténtico".
Pedro Pablo (Calimero): Se apunta a un bombardeo, es el sujeto pasivo indeterminado, pero persona indispensable para este tipo de viajes, pues aporta el complemento justo para darle la mayor heterogeneidad al grupo. Púa morcillero, pero el mejor bajo del mundo. P.D. Entre nosotros... no traga al Jumi. Es su tercer viaje de tuna, y seguro que el cuarto nos lo metemos con él. "El amigo ideal".
Sergio (Herman): Ayudante de organización, gen, muy extrovertido y simpático, ligón del grupo, es su cuarto viaje de tuna, pero como si llevara veinte. Portavoz del grupo por Gracia de Dios. Especie de dictador-demócrata, barítono con derecho a solos (obtenidos también por Gracia de Dios). Guitarra-percusión. En una palabra "auténtico".
Javi (Tiburón): El tiburón se puede definir en tres palabras: "La-Di-Va". Rondador incesante, amante de la buena música, buena mesa y de las Danesas (rima y todo). Es el músico del grupo, es el mejor barítono de Alicante y parte del mundo. Amigo, compañero y ... en fin, pieza base del grupo Gremlin. Es su 7º viaje de tuna y 1er viaje astral.
Sábado, 26 de Septiembre de 1998
9:30 [Tiburón] Llegada al aeropuerto del Altet. Estamos todos menos el Calimero (como siempre). La familia de Harpo nos facilita los mini-trámites.
9:50 [Tiburón] Llega el Calimero, rebosa ilusión. ¡¡Llega 40 minutos tarde!! Anuncian que el vuelo saldrá con retraso.
11:00 [Herman] Petete nos ameniza la espera contándonos sus planes de este fin de semana: parche y contratitos (¡qué negro!) Bueno, conocemos a unas chatis en la sala de espera y les damos dos pegatinas de la Universidad. Por fin, anuncian nuestro vuelo y embarcamos.
11:30 [Herman] Ya estamos en el miniavión, porque es Mini.
12:30 [Herman] Al fin nos sirven la jala (comida, en español).
14:00 [Tiburón] Llegamos al aeropuerto de Amsterdam, nuestro vuelo con destino a New York sale a las 19:20 por lo que buscamos un lugar en el que poder echar una cabezadita y algún que otro bocado. Silencio, la peña duerme. Como siempre, aprovechando un descuido del Tiburón, el Remorín y Cía. han ido a fundirse algo de "nuestra" pela en "beers".
19:00 [Tiburón] Por fin ha llegado la hora, nos embarcamos en un Jumbo 747 de KLM rumbo a NYC. Jumi está nervioso, ¡tiene hambre! La simpática azafata le ofrece para cenar carne o pasta, ¿cómo puede preguntarle eso? carne y pasta, además de 4 cokes y un café + 2 postres. Después de esto sucumbe en un profundo sueño (normal).
Mientras, el piloto pasea saludando a las willas (esto no aparecerá en la "caja negra").
Volamos a 11.000 metros de altura y a 860 Km/h.
Remorín, Calimero y Herman se han propuesto mazarse. "Srta. please 3 coñacs", "Srta. please 3 güisquis & cola", "Srta. please 3 Baileys", "Srta. please 3 beers". Llevan un ciego guapo: el Calimero se pasea por el avión con la copa en la mano como si esto fuera un pub, el Remorita le confiesa que le ha "subido" y el Herman la lleva "Guapa" (claro, a más altura, más sube).
El Cali viene de hacerse unas copas con el piloto, nos dice que ambos han cogido un ciego "guapo".
22:30 [Remorín] A 11.000 metros de altura las copas suben el doble. Total: 2 botellines de vino para cenar + 1 carajillo + 1 Baileys + 1 güisqui.
Otra maravigliosa frase del Cali: "Vosotros os estáis metiendo eso, pero no sabéis lo que se está metiendo el piloto".
22:30 hora de la costa este [Calimero] Después de haber aterrizado en el JFK (a las 20:45), haber pasado por inmigración, recogido el equipaje y habernos perdido una "miqueta" por este aeropuerto, nos hemos montado en una furgoneta de Dollar, sucursal americana de Europcar, para ir a alquilar el coche. En esta oficina trabajan unas negras poco amables. Creía que yo no era racista, pero tras decir una de ellas de nosotros "bastardos" creo que llegaré a tratar a esta gente como mi amigo el Piwi. Al final, una de las negras se portó algo.
Tras meter el equipaje, hemos salido del "campo de concentración" y ahora, me he quedado a vigilar el coche mientras que los demás están haciendo otros menesteres. Es la ostia las distintas tribus urbanas que existen y habitan en este sitio. Es otro planeta (en cuanto a gente "rarita" se refiere, porque en cuanto a lo demás...). Por cierto, el coche es un Chrysler Breeze Plymouth en color rojo, bastante chulo.
Peaje puente de la carretera 678: 3.5$ (es curioso, pero tienes que pagar peaje en cada puente que coges). Primera parada pa mear, en una gasolinera al lado de un puente. Atención a la pintada que vemos: "Este puente pertenece a la banda de los mexicanos".
1:20 [Calimero] Tras un largo trayecto conduce el HermanM y copilota el Calimero.
2:25 [Calimero] Paramos en un área de servicio a sobar.
5:36 [Herman] Conduce el Remorín. Hemos hecho ya 320 millas. Hemos repostado en una gasolinera de Platsburg que tiene un servicio que puedes tomarte to el coffee que quieras cubicarte (cubicar es como pitufar, verbo comodín). La parada ha sido forzada por una tormenta eléctrica y de agua que daba miedo. Este sitio en cuestión era typical american con bancos y mesas corridas y con música country amenizando. ¡¡ESTO SÍ ES AMÉRICA!!
Domingo, 27 de Septiembre de 1998
7:30 [Remorín] Llegamos a Montréal. Nos damos unas cuantas vueltas viendo la hermosura de una ciudad ahora que no hay nada de tráfico. Localizamos los restaurantes españoles y cogemos habitación en el albergue. Almorzamos huevos y patatas fritas en un McDonald´s.
19:40 [Herman] Parche en el Centro Español de Québec y unos vinitos muy cubicados. Más parche en El Gitano, El Sancho La Bodega y Le Pére St. Vincent.
21:15 [Jumi] Después del enganchón entre Jumi y Herman en el último restaurante de hoy, Le Pére St. Vincent, el Remorín nos ha llevado a buscar un lugar para cenar. El Herman quería cenar una comida que descubrió en Bélgica este verano (en un viaje junto al Remorín y tres de la Tuna de Deusto: Loren, Harpo y Hortelano) y estamos buscando un lugar que den pitas. Esto le sirve de excusa para darse un tour con el coche por Mont-Royal, mientras el Tiburón suplica que le demos de cenar. Por fin al pasar delante de un castillo precioso y gigante vemos una especie de burguer que por 5.10 $ canadienses (510 pelas) ofrece un suculento menú. ¡¡Nos lo metemos!! En el transcurso de la cena, bueno, algo parecido a una cena en la que hemos comido dos perritos y una compota de patatas y mozzarella, llamada aquí poutine, y una coca-cola, todos menos el Calimero que es un disidente y un rojo (por pedir pollo), hemos comentado que en el albergue a Jumi le ha tocado dormir en una habitación con otra peña ... no saben lo que les espera.
Lunes, 28 de Septiembre de 1998
Sin hora [Tiburón] Nos despertamos a las 9:00, pero la mayoría hace oídos sordos al despertador y sigue en la cama. El Herman (responsable él) se viste para ir a poner pela en el parquímetro (se ha sacrificado por los demás).
Aparece el Jumi en nuestra habitación. No sabemos porqué, pero no quiso dormir con el resto en nuestra habitación y se ha ido a una habitación en un sótano con dos americanos (yanquis), un japonés y un inglés.
Es la 1ª vez que vemos al Jumi ponerse lentillas.
Calimero: "Jumi, ¿por qué te pones lentillas?"
Jumi: "Porque dice mi madre que o pongo lentillas o me opera de la vista".
Calimero: "Qué máquina que es tu madre, que hasta sabe operar de la vista".
Otra:
Remorín: "Herman, déjame la braga que hace frío".
Herman: "Si quieres, te dejo el pañuelo, porque la braga me la voy a poner yo".
Remorín: "Sabes lo que te digo, que te metas la braga por el culo".
Calimero: "Entonces sería un tanga, no una braga".
Sin hora [Jumi].Antes de que el Herman se deje llevar por la euforia del momento y por los 5, 6 o 7 vinos que se ha metido cenando, debemos mantenernos fieles a los hechos acontecidos en este glorioso día en la historia de la Tuna de Ciencias (¿?) Por la mañana al salir de nuestro maravilloso hogar, Jumi ha cogido el coche y nos hemos ido a la Universidad de Montreal, en concreto al departamento de Español. Nos hemos perdido un par de veces antes de llegar, porque todo el mundo se pone a dar indicaciones y claro, al pobre Jumi lo vuelven loco. Por fin llegamos al departamento, un edificio nada atractivo, más bien feo, que tenía unos ascensores enormes (para 9 personas) y unos corredores más enormes aún, de unos 80 metros, llenos de despachos. "Hola, ¿cómo la tuna por aquí?". Cantamos en el comedor universitario, y posteriormente en la clase de español. Les explicamos a los alumnos lo que era la tuna y au!.
Martes, 29 de septiembre de 1998
18:10 [Herman]. Por la mañana nos levantamos a las 11, la peña algo cansada ha tardado 2 horas y media para poder arreglarse. Yo he tenido ciertos momentos de amnesia acerca de anoche, puesto que creo que me macé.
18:15 [Calimero]. Efectivamente se mazó. El día de hoy (hasta ahora) está siendo supertranquilo. Una vez vestidos, hemos ido a parchear las comidas de "La Bodega" y después muy tranquilamente nos hemos metido una pita en un restaurante (cuchitril) libanés. Después, ante la insistencia del Tiburón nos hemos cubicado un DONKEY DONUTS (o como coño se escriba)(creo que DUNKIN´ DONUTS). Ante la avidez con la que el Jumi ha devorado sus donuts hemos decidido llamarle el Donkey-Kong, aparte de tener otros apodos: la persianita, el gordito, el oso, el ruidos, el Bela Lugosi, el monstruo de las galletas...Tras acabar los donuts, que según el Herman no nos tendríamos que haber comido porque tienen mogollón de calorías (después de haberse metido 2 de un sólo bocado), nos hemos decidido a dilapidar en teléfono. Habemos (por no repetir hemos) hablado alrededor de 20 minutos con el Santi, y el resto de la peña que estaban ensayando, y después cada uno con quien ha querido hablar, ha hablado. Conste en acta que el Herman ha intentado ligarse a mi hermana por teléfono y la pobre chiquilla me ha dicho que se iba a meter un par de aspirinas tras la comida de tarro a la que ha sido sometida por parte de tan simpático elemento.
Ahora estamos en escisión. El Jumi y el "Remorín a la cabeza de la tecnología" se han metido en un bar con internet, mientras que el resto hemos decidido venir al bareto de la mazada de ayer a terminar de escribir postales.
Pienso que habrá que hacer un golpe de estado y quitarle la pasta al Remorín. No quiere ni comer ni dormir, sólo dilapidar en vicios....pero no todo es malo, ronca menos que los demás.
19:00 [Remorín] "Me cago en el rey de ustedes" como dijo un will tiempo ha en Hannover. Me acabo de gastar 3,99 $ (400 pelas) en un paquete de tobac (de 25 cigarrillos y están güenos, joer) y me están acribillando a balazos los muy hijos de puta. Os lo advierto: "no morder la mano del que os da de comer".
21:30 [Tiburón] Acudimos al Centro Social Español (St. Laurent 4848), es la noche flamenca y están actuando un guitarrista flamenco (de Canadá), una bailaora (también de Canadá) y un cantaor de Cuenca (ya ves el grupo).
A continuación, entra en escena la Tuna de Ciencias. Todo son aplausos, la gente no para de echar billetes. Tan bien lo hicimos, que el dueño nos preparó una paella (más bien arroz tres delicias).
Conocimos a mucha gente española. Hay muchas mujeres deseosas de presentarnos a sus hijas. Una de ellas llama a su hija por teléfono y la hace venir. La tía es un poco cranco, pero tiene buenas tetas. El Jumi, Calimero y Tiburón deciden irse a dormir, y el Herman y el Remorín se van de marcha con la willa.
Miércoles, 30 de septiembre de 1998
9:45 [Tiburón] Nos despertamos. El Remorín y el Herman confiesan haberse enamorado de la willa por lo que no quieren contar nada. Salimos del albergue a las 10:30. Partimos hacia Ottawa. El "cuentakilómetros" marca 9.565 millas.
13:00 [Tiburón] Llegamos a Ottawa (9700 millas), localizamos el restaurante español Don Alfonso. Uno de los dueños se llama Pedro, que es un tío de puta madre (nos dio de comer, nos buscó el alojamiento...) y el otro dueño es Alfonso.
Nos alojamos en un Bed & Breakfast de una willa hindú que nos da mala espina. 142 $ nos cuesta en total alojarnos. Dejamos las cosas y nos vamos a buscar el resto de restaurantes españoles, sólo hay 2 más: el "Tapas" y el "Mesón".
Los parcheamos y nos vamos de marcha al pub "Nescalero" donde conocemos a 4 willas que están bastante buenas: 3 libanesas y 1 italiana, la que será novia del Tiburón. Nos mazamos, cantamos....y ligamos.
Sin hora [Calimero] Dopo, andiamo al pub disco de al lado (Bulldog, en Elgin St.) donde las cervezas volvían a costar 3 $. Bailamos y nos hicimos fotos.
Cuando el Tiburón se fue a pasear románticamente bajo la lluvia chaparon el garito y nos tocó ir a buscar otro sitio. El Herman nos llevó a una discoteca diferente, con muy buena pinta, todo hay que decirlo,. Tras comerle la cabeza al gorila de la puerta (no nos quería dejar pasar porque eran las 2:30 a.m., cerraban a las 3 a.m. y no servían alcohol desde las 2), por fin entramos y ante nuestra sorpresa nos vimos rodeados de miles de negracas hermanos de 2x2 metros. Nos respetaron (eso quiere decir que no nos rompieron el culo).
Tras salir del THEATRE , que es como se llamaba este lugar, continuaba lloviendo de la hostia. Jumi estaba cansado y quería volver al puto B&B de la hindú de mierda, y el Remorita quería cruzar uno de los puentes para volver a estar en la península de Québec, donde supuestamente tendría que haber algo abierto porque es la zona francesa, y abren hasta las 3.
El Herman se decantó por la postura del Jumi, y yo, por la del Remorín, así que nos echamos unas risas y cómo no (que suerte la de este grandísimo will) ganó la postura de la Remorita. Nos dimos una vueltecita turística por Ottawa (Ontario) y Hull (Québec), y por fin llegamos al B&B a las 3:30 (el Tibudón llegó a las 5:30).
Jueves, 1 de Octubre de 1998
Sin hora [Calimero] Al no gustarnos nada el B&B lo hemos dejado y estamos buscando otro sitio para dormir.
Unas sutiles gracias del viaje:
Jumi: "Dani, que poco respeto tienes hacia las mujeres, mira que correrte en su boca..."
Dani: "No digas eso Jumi, que me haces parecer insensible".
Otra, al ver a un ciclista:
Tiburón: "¡Pobre ciclista, estará congelado!".
Herman: "¡Qué va! Están congelados, pero no sienten frío. Si se congelan por debajo de cero grados no te das cuenta de que tienes frío y no notas nada". (¿?)
Sin hora [Calimero] Tras estas breves anécdotas hemos ido a comprar souvenirs y camisetas, que también son souvenirs. Nos encontramos con una pareja de Gandía en viaje de novios que han hecho (van a hacer) el mismo itinerario que nosotros, sólo que la primera escala la hicieron en Vancouver (costa Oeste de Canadá) y seguramente nos los encontraremos en Niagara Falls el domingo.
Ha hecho un frío y un viento de la ostia y no nos han dejado parchear en dos restaurantes en el mercado. Como no ha sido posible encontrar alojamiento de acorde a nuestras posibilidades económicas, el Remorín apoyado por el Calimero ha defendido la postura de pasar la noche de camino a Toronto y así, ganar la mañana. Por tanto, esta noche después de irnos de marcha cogeremos el coche e iremos hacia el puto Toronto , ciudad en la cual hay un Consulado Español llevado por grandísimos h... de p...
Las maletas han sido dejadas en un cuarto del Don Alfonso, que ha vuelto a salvarnos la vida preparándonos una sopa caliente y un par de bocatas de chorizo para cada uno.
Al acabar de comer hemos estado unas horitas de relax que han sido aprovechadas para ensayar (Viva el pasodoble), llamar por teléfono y escribir postales.
Sin hora [Jumi] La hora del parche se acerca, como ya empiezan a llegar los clientes al restaurante Don Alfonso nos vamos a un bar para hacer tiempo y nos metemos en un mexicano en el que resulta que no hay ni dios mexicano, ni hispano currando allí. No nos dejan parchearlo ni tocar en la barra mientras nos cubicamos unas cervezas.
El parche se da bien, el restaurante Don Alfonso está a reventar. Nos hacemos unas mesas en las que hay unos cumpleaños y llueven los billetes. Me siento muy realizado atracando a la peña, todo sea por la causa. Nos vamos al Olé Tapas y no hay nadie, así que pasamos de entrar, ni a despedirnos. El camarero del D. Alfonso nos ha dicho que en el mercado podemos entrar a un sitio de comida mora, que el dueño es su colega. Cuando llegamos allí sólo hay dos mesas, por lo que no lo parcheamos, pero justo enfrente hay un mexicano en el que unas mujeres están de despedida (a la canadiense). Nos las parcheamos, algo es algo.
Sin hora [Tiburón] Después de esto, nos fuimos al D. Alfonso, donde habíamos quedado con Pedro (uno de los dueños) para irnos de marcha al pub (Nescalero) donde habíamos quedado con nuestras willas, las cuales, no aparecieron. (Cuando sepamos el porqué, ya os lo contaremos). Luego, nos metimos de nuevo al Bulldog y a seguir mazándonos. Y cuando lo cerraron nos fuimos al restaurante a seguir la marcha.
Viernes, 2 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] A las 3 y media nos despedimos de la peña y marchamos rumbo a Toronto, un reloj-termómetro marca -2ºC!. Llegamos a las nueve y media , el Remorín (y el Herman) han quedado con su chati de Montréal y van a recogerla a la estación de autobuses. Luego, nos vamos al Consulado a "hablar" con el Cónsul. Sus primeras palabras "¿Qué hacéis aquí? Ya os advertí que no vinierais." Total, que ya estábamos allí para demostrarle a semejante will que la Tuna va donde le apetece, y que parece mentira que un cónsul español nos diga que no vayamos a tal ciudad porque la comunidad española es escasa.
Finalmente, y ya aclarados unos cuantos puntos con el cónsul español en Toronto, nos fuimos al albergue (en la Church St.). Nos meten en un cuartucho con 6 willes más, como no nos mola el rollo, reservamos alojamiento en otro sitio para la noche siguiente.
Nos vamos a buscar los restaurantes españoles que nos han facilitado hoy en el Consulado (cuando nos habíamos puesto en contacto con ellos hacía casi medio año y sólo nos habían dado la dirección de uno!), y nada más llegar al "Segovia" el dueño nos invita a una paella. (Para que vea el cónsul). Allí conocimos a dos tíos bastante interesantes: Tony Peña y Enrique.
El Sr. D. Tony Peña es un pez gordo (o no) que nos presta un aparcamiento privado a cambio de cantarle a su mujer (una canadiense con mala ostia) con la cual se había peleado la noche anterior por llegar un poco borracho a casa. El Remorín y el Tiburón deleitan a la mujer con su buen hacer y la mujer acepta la invitación de cena romántica en el Segovia. Luego, Tony Peña nos lleva con su BMW (allí es un lujo tener un coche europeo) al restaurante Segovia a que recojamos nuestro coche y quedamos en vernos por la noche.
El otro personaje, mucho más importante en nuestra estancia en Toronto, fue Enrique. Antiguo tuno de Económicas de Valencia y presidente del IVEX (Instituto Valenciano de la Exportación) en Toronto. También nos embarca y como había salido en la "risa" (especie de sorteo, sacando dedos) el otro grupo formado por Herman, Cali y Jumi van a comerse el embarque.
Inciso [Remorín] Aquí se produjo el enganchón más importante de todo el viaje: Remorín y Tiburón recogen el coche de un aparcamiento enfrente del Segovia, pero como el ticket del parking lo tienen los otros tres y no llegan, pues toca pagar todo el día. Se van al albergue y allí esperan a que estos regresen de su embarque, al final, llegan con casi una hora de retraso y sin tiempo para pegarse una ducha, pues ya son las 8 y hay que empezar el parche. Remorín y Herman intercambian "frases románticas" y finalmente, Herman deja de hablar con el resto de grupo.
Más marcha [Tiburón] Por la noche parcheamos el Segovia y el Tapas con bastante éxito. En este último nos invitaron a cenar.
Estamos todos cansado menos el Remorín, por lo que después de una copita nos vamos a sobar, y el Remorín se va a dar una vuelta con la wila.
Original donde los haya, el Remorín lleva a la wila a un pub gay (Carrington´s Sports Bar en la Younge St. con la St. Joseph St.), donde los tíos, vestidos de cuero, con gorrita, chaleco y bigotón bailan agarrados tangos, exactamente igual que en las películas (como la secuencia de "Loca Academia de Policía"). Lo piensan mejor y deciden salir de allí para refugiarse en el coche en un lugar donde nadie los vea.
Sábado, 3 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Por la mañana, la wila se marcha sin despedirse del Remorín ("y no sé por qué", piensa nuestro simpático amigo). Enrique nos ha invitado a una paella en el Centro Asturiano de Toronto. ¡Qué papeo! y viendo el Valencia-Barça (1-3) por Canal 33!! Pillamos un ciego guapo y tras cantarle a todos los españoles que se habían juntado allí, nos bajamos al piso de Enrique a seguir chupando y a que se pusiera su traje de tuno "made in Japan" (pues con otros 10 tunos montó una Tuna en Japón, durante su estancia de un año allí con una beca).
Nos vamos de parche con una "alegría" inmensa. El parche se da de puta madre y además nos lo pasamos bomba.
Terminamos en el Tapas, cenando y de marcha-copas-baile.
Enrique es un tío de puta madre, además conoce a mucha gente. Jumi se enamora de él, y en un romántico y emotivo flechazo se intercambian sus preciadas becas. En el lote, Enrique incluye un llamativo sombrero vaquero canadiense, con lo que Jumi pasará a llamarse el "Sheriff Lobo".
El Tapas por la noche se convierte en un pub latino donde todo el mundo baila salsa y merengue de la ostia, menos nosotros que somos unos patosos, pero parece que a las tías les resultamos graciosos y deciden enseñarnos a bailar. El Tiburón contrata los servicios de una profesora de baile y piano, morenaza y de 1,90 m. y tras una hora agotadora bailando, caen rendidos el uno en brazos del otro. Con el Herman pasa ¾ (o cuarto y mitad) de lo mismo, sólo que Herman no se conformó con una profesora y contrató a tres, pero finalmente también cayó rendido en los brazos de una de ellas.
El Remorín no para de sacarle copas a los tíos (había mucho maricón).
Calimero, sin embargo, busca academia de baile toda la noche pero no le dejan matricularse más que en una, y además no terminó el curso...
Jumi, ahora, pasa a enamorarse de uno de los camareros, y conociéndolo sabemos que acabará cambiando algo.
Dicho y hecho, se quita la camiseta de la guerra del fletán (de cuando hizo la mili y tuvo que ir a Canadá a defender los intereses españoles) y deja ver ese espíritu de oso pardo americano que lleva dentro, y la intercambia con el camarero. El Remorín y el Tiburón también quieren una camiseta por lo que aprovechando que un camarero llamado Alberto estaba coladito por los dos y tras dejarnos sobar un poco conseguimos nuestro objetivo. (No seáis mal pensados, sólo nos dimos un abrazo de amistad).
Como despedida cantamos algo. El Remorín decide coger la pandereta e inventa un nuevo paso de baile: "El Zapato Volador". En uno de sus saltitos, uno de los zapatos pasó rozando la cabellera de los asistentes y fue a empotrarse en algún despistado que no conocía dicho baile.
Marchamos a otro restaurante-pub regentado por un mecenas que trae grupos de España (de flamenco y demás) y promete tenernos en cuenta para el futuro.
Decidimos finalmente irnos a dormir. Eran las 4:30 AM y estábamos cansados.
Nos despedimos de Enrique con un fuerte abrazo.
Lo hemos pasado realmente bien.
Domingo, 4 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Nos despertamos a las diez y salimos de Toronto rumbo a las Cataratas del Niágara.
Llegamos a las tres de la tarde a St. Catharines, un pueblo cerca de las Cataratas en donde hay un restaurante español, el Barcelona, pero al encontrarlo, vemos que está cerrado (abre a partir de las cinco de la tarde) . Decidimos entonces ir a visitar el Flower Clock y nos hacemos una foto. Luego salimos hacia las Cataratas, llegamos a las 15:45.
Era impresionante.
Unas fotitos, unos souvenirs y al coche.
Fuimos de nuevo al Barcelona, pero no había gente como para parchearlo. El dueño se llamaba Juan y era catalán, estaba encantado de vernos. Nos preparó para cenar unas paellitas y unos crepés de marisco. Nos sentamos a la mesa con su mujer y sus dos hijos, en una sala llena de fotos y autógrafos de grandes músicos: Pau Casals, Montserrat Caballé, Plácido Domingo, Josep Carreras, Luciano Pavarotti, Alfredo Kraus, Enrico Caruso, Manuel de Falla, Xavier Cugat, ...
Fue una cena muy amena y la tertulia (café, copa y puro) se alargó hasta pasada la medianoche, pero tuvimos que marcharnos.
Lunes, 5 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Salimos hacia Washington D.C. sobre las 00:30 AM. Coge el coche Jumi y copilota el Cali. Y así hasta las 4:30. Coge el coche entonces el Calimero, pero una hora más tarde, tiene que dejarlo pues tiene un sueño que se cae.
A las 5:30 lo releva el Remorín con el Tiburón de copiloto. El viaje se hizo muy largo, primero por la velocidad pues no se podía pasar en la carretera 219 de 60 km/h!! y luego por la cantidad de carreteras comarcales que cogimos, atravesando pueblos y bosques. Estábamos en Pennsylvania, pero más bien parecía Transilvania, por lo tétrico del paisaje. (Vírgenes y santos en las laderas de la carretera, calabazas de Halloween en todos los portales, trolls y espantapájaros iluminados con velas, y una niebla muy intensa, además de algún que otro ciervo muerto en la carretera).
De repente se oye una voz que susurra: "quiero mear, Dani, para donde puedas". El oso pardo del grupo se baja y camina hacia el espeso bosque. El resto esperamos en el coche, al rato, aparece de entre los árboles una imagen monstruosa: "El Yeti"...no, era el Jumi .
Eran las 12:00 cuando llegamos a Washington D.C. (tras once horas y media de viaje!)
Desayunamos galletas y zumo de naranja, comprados de un supermercado y aprovechamos para llamar por teléfono a nuestras casas.
Empezamos a buscar en un mapa muy guapo comprado también allí, los restaurantes españoles y la Embajada Española.
Llegamos a la Embajada y nos dan más direcciones de restaurantes españoles. A continuación vamos a parchear el restaurante "La Taberna del Alabardero" y se dio bastante bien, además nos pusieron algo de picar. Luego fuimos a la George Washington University donde una profesora de español nos propone una actuación en el salón de actos para el miércoles a las cuatro de la tarde. Nos vamos a buscar el albergue. Son las 7 de la tarde. Nos duchamos y arreglamos y vamos a parchear de nuevo La Taberna y El Rincón Español. Por el cansancio acumulado decidimos todos ir a dormir a las doce.
Martes, 6 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Nos levantamos a las 9:00
A las 10:00 estamos de camino a una lavandería para lavar la ropa sucia (que es casi toda).
A las 11:00 nos vamos de visita turística.
Inciso [Remorín] En la lavandería se quedaron nuestros bravos muchachos Calimero y Remorín, mientras que los demás se fueron a cubicar un poco la ciudad, e imaginad como era el santo barrio donde estaba la lavandería (que era el mismo del albergue) que nuestro bravo chaval Remorín ni siquiera podía salirse fuera a fumarse un cigarrillo, de la gentuza que había por la calle.
Ya´stá el inciso [Tiburón] Fuimos a ver el Capitolio, el Obelisco, la "White House", tiendas de souvenirs y acabamos comiendo en un Burger King.
A las 14:30 nos fuimos al albergue a dormir la siesta.
De nuevo comienza el parche, sobre las 8 nos dirigimos a La Taberna del Alabardero y después al restaurante Jaleo. Las encargadas de este último son María y Lorena. Lorena es actriz y está bastante bien, a pesar de tener la piel algo más sucia que nosotros. Después del parche nos invitan a cenar (un tapeo).
Luego volvemos a La Taberna donde habíamos quedado con las chicas que trabajan allí (españolas que están de prácticas de hostelería, como Montse de Barcelona) pero nos dejan tirados. Buscamos un bareto para tomar unas copas.
Llegamos a un bar con una terraza pequeña y unos negros de mierda nos piden 6$ (casi mil pelas) por cabeza sólo por entrar a la m... de terraza, así que nos fuimos a dormir.
Miércoles, 7 de Octubre de 1998
Nos despertamos temprano, pues a las 11:00 tenemos que dejar el albergue. Con todos nuestros bártulos en el coche nos fuimos a visitar el Veteran´s Vietnam Memorial, es el parque con un lago que sale en la película de Forrest Gump y a escasos metros se encuentra el Monumento a Lincoln. Aquí todo se hace a lo grande, por lo que la caminata tb. fue grande lo que hizo que nuestro apetito tb. fuera grande. Localizamos un restaurante italiano (Odeon Café) y nos metimos unas pizzas.
Al Tiburón le han dado cagaleras.
El resto del grupo está preocupadísimo, pobre Tiburón, está enfermo. Aún así, el Tiburón, tomando ejemplo de los grandes monstruos de ópera, decide actuar en la George Washington University con el resto de sus compañeros.
El "paraninfo" está al 50% de ocupación debido a que la actuación se anunció con un día de antelación. acaba la actuación, hemos triunfado, como siempre. Todas las chicas quieren quedar con nosotros par la noche, pero sólo 2 son las elegidas (Melissa y Heidi).
Bueno, tenemos que ir a parchear. En La Taberna volvemos a triunfar y sacamos más dinero que nunca.
Inciso [Tiburón] Antes de empezar el parche nos fuimos a tomar unas birras a un bareto llamado Wrapworks cercano a la zona gay, pero parece que algunos se han salido de su territorio...
Gracia al canto:
Herman: "Aquí hay que andar con el ojo muy abierto".
Cali: "Creo que el único ojo que no debemos dejar abierto es el del culo".
Continuación [Tiburón] Como iba diciendo, después de despedirnos de la gente de La Taberna, con las típicas fotos y los halagos de agradecimiento por ambas partes, nos vamos al coche para dirigirnos a parchear el Jaleo.
Llevamos 20 minutos esperando en el coche, falta Jumi; creemos que se está despidiendo también de los clientes uno por uno, mientras los deleita con un Master en "Historia de la Tuna".
Se conocen a personajes muy peculiares en estos restaurantes, desde ministros y senadores a los que luego ves borrachos, perdidos en cualquier bar, hasta fantasmones como el Sr. Vicente, hostelero de Miami, con el que el Remorín tuvo un enganchón, pues llamó negrero al señor amo del Restaurante Casa Juancho en Miami. "No muerdas la mano del que te da de comer". (El Remorín había estado en Abril durante 3 semanas en Miami contratado por el dueño del Casa Juancho).
Bueno, tras parchear el Jaleo, Tiburón y Herman fueron a recoger a sus chatis con las que habían quedado después de la actuación en la George Washington University. Llegaron a la discoteca Ozio (en la 19th St. con la K St.). Allí estaban las 2 chicas con una amiga. Como sólo disponemos de un coche, debemos volver al Jaleo a recoger al Remorín, Cali y Jumi, y nos vamos todos al Ozio. Nada más llegar, Herman se engancha a Melissa (para unos, guapa y para otros, un cranco), sin embargo, Heidi da calabazas al Tiburón. "I´ve a boyfriend", dijo ella. Pero, aún así, romántico donde los hay, el Tiburón decide cantarle (por si cambia de opinión) pero no consiguió nada. Al igual que el Herman, pues su chica también se fue. Y tras tomarnos una cerveza gratis por tres canciones en la discoteca, decidimos coger carretera y manta a las 2:00AM.
Nos dirigimos a una gasolinera, pues andamos escasos de caldo. Cuando Jumi se dispone a repostar, el coche queda rodeado de negros indigentes y malolientes y con cara de delinquir muy a menudo, que piden dinero, hacen gestos obscenos e intentan asustarnos, lo cual consiguen por lo que nos vamos yendo de gasolinera en gasolinera hasta encontrar una que no tiene negros, pues hay dos coches de policía. Pero sorpresa, está fuera de servicio...
Por fin, tras más de media hora dando vueltas conseguimos poner gasofa y nos vamos rumbo a NYC. En el trayecto es necesario parar un par de horas debido al cansancio de estos 5 bravos chicos.
Jueves, 8 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Por fin, llegamos a NYC, son las 11:00 AM y está lloviendo. Tras ir a la Oficina de Turismo de España (en la 5ª Avenida) nos dirigimos al albergue. Sólo podemos coger esa noche, pues el viernes y el sábado ya están reservadas todas las camas. Nos aseamos y nos vamos a comer. Hoy toca un Mexicano; no hemos puesto de picante hasta el pito (o la pita). La cuenta: 130$ (20.000 pelas de nada). Bueno chavales, vamos a buscar restaurantes españoles.
Nos vamos de parche a Newark, que se encuentra en el estado de New Jersey, (recomendación del Muñeca de la Tuna de La Rioja) por lo que tenemos que coger autopista y a la hora punta. Tras 2 horas de trayecto, debido al atasco, llegamos a Newark y nos dirigimos hacia Penn Station. Localizamos varios restaurantes: Iberia Peninsula (sin acento allí), Iberia Restaurant, Fornos, Casa Vasca y Spanish Tavern.
El Iberia Peninsula era una especie de Cañamera (salón de bodas en un pueblo de Alicante, inmenso y con una sonoridad nula), no nos gustó mucho y no lo volvimos a hacer.
El Iberia Restaurant tampoco nos gustó mucho.
En el Fornos sólo nos dejaron cantar ese día (y no sabemos por qué).
En la Casa Vasca nos trataron mejor, nos pusieron un par de calimochos por cabeza y en el Spanish Tavern, una jarra de sangría.
Después, nos fuimos a dar una vuelta por Manhattan y vimos el Empire State Building, mientras Herman dormía en el coche.
Al llegar al albergue, nuestros 6 compañeros (ó 7 ) de habitación estaban sobando. Había 2 hembras, una de unos 20 años, que estaba muy buena y la otra, tenía unos 50 (y era enana). Esta última era muy simpática, puso el despertador a las 6:00 AM pero tenía un sueño tan profundo que no lo paró hasta las 6:05 AM.
Viernes, 9 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Esa mañana, el Tiburón (o el Farsas, como le llaman todos) se despertó con un lumbago de cojones y no podía ni moverse; pero con los masajes (u hostias) del Herman y del Jumi pudo ponerse en pie.
Nos dirigimos a Staten Island donde Jumi conoce a un hombre, el Sr. Miranda. Llegamos a su casa y su mujer, Merche, muy amable, nos acompañó a un hotel, The Staten Island Hotel, donde debido al poco presupuesto que teníamos, sólo pudimos coger una habitación triple para dos noches (en total 296 $, unas 45.000 pelas), yéndose los otros dos a dormir a casa de la familia Miranda. Aunque al final, nos colamos cuatro en la habitación del hotel y sólo se fue Jumi a dormir en casa de los Miranda.
A continuación, nos fuimos a comer a un Wendy´s (comida rápida, basura y barata) y luego, de parche. Esta noche, los Miranda nos invitaron a cenar en la Casa Vasca y luego, unos de marcha (Herman, Cali y Remorín) y otros a dormir (Tiburón y Jumi). Por cierto, llegaron a dormir a las cuatro, tras haber estado en un pub (Merchants, en la 76th St. con la Amsterdam Ave.) donde conocieron a un will español (tipo "Ricardito Bofill") que les contó la historia de las hermandades americanas.
Sábado, 10 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Nos despertamos y nos vamos a desayunar a lo americano (esta vez, nosotros invitamos a los Miranda y sus hijos) café americano, huevos con bacon y patatas.
Después nos marchamos a Manhattan; cogimos un ferry que es gratuito (el de la película "Armas de mujer" de Melanie Griffith y Sigourney Weaver) y así dejamos el coche en Staten Island. Cogimos el metro para ir a Times Square (donde quería ir Herman) y nos hicimos unas fotos. Después fuimos al Rockefeller Center, que es donde está la pista de patinaje sobre hielo. Nos encontramos a unos españoles y les cantamos una canción, acto seguido llegaron los guardias de seguridad a echarnos.
Por cierto, antes de todo esto, habíamos al Jolly Madison Towers Hotel a hablar con el gerente para ver si nos daban alojamiento gratis a cambio de actuar en su comedor durante las cenas. Herman y Remorín tuvieron un enganchón en la recepción del hotel por ver si tenían que hablar en italiano o en inglés (que conste que el gerente, con el cual ya había contactado el Remorín, era italiano y la pareja que había en recepción también eran italianos y dado que el Remorín sabe algo, pues a lo mejor les caía bien). De todos modos, fuera cual fuera el idioma, la respuesta sería la misma: "vuelvan mañana" y es que el gerente no estaba.
Después nos fuimos a Newark a parchear, pero entre un vinito aquí y otro allí, no parcheamos nada. Fuimos a una cena-fiesta hispana con 300 personas y hubo otro enganchón, porque Herman y Tiburón querían parchear y Jumi, Cali y Remorín decían no verlo correcto, pues el grupo de músicos cubanos que había allí tenía que empezar su actuación. Al final, se parcheó medio salón mientras los músicos tocaban.
Viendo el buen parche que salió esa noche, se pasó el enganchón y nos fuimos a Manhattan de marcha.
Llegamos a un pub y nos metimos una sangría que estaba asquerosa. Debido al cansancio acumulado, a las tres de la mañana nos fuimos al hotel. Y llegamos a las cuatro. (Las distancias eran inmensas).
Domingo, 11 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Nos despertamos temprano para ir a hacer el Desfile de la Hispanidad.
Llegamos a la calle 44 entre las avenidas 5ª y 6ª, que es desde donde empieza el desfile. Estaba lleno de carrozas de todos los países hispanos. Por fin, localizamos los españoles. No paramos de hacernos fotos con todo el mundo.
Empieza el desfile y vamos en pasacalles por la 5th Ave. (Que conste, que salimos detrás de la carroza del Círculo Español de Nueva York, en la que iba su reina, Jennifer). La gente está como loca con nosotros y nos hacen sentir como los Beatles en sus tiempos. (Al Tiburón le encanta que le hagan fotos y le vitoreen, está en su salsa). Vamos haciendo paradas ante el público, que aplauden y gritan como locos (sobre todo, las chicas).
Paramos ante la Catedral de San Patricio (St. Patrick´s Cathedral) y le cantamos una Compostelana a los Obispos de New York y Santiago de Compostela y al Cardenal de NYC.
Seguimos a pasacalles y vemos como, de repente, la gente sale como loca hacia una tribuna.
¿Qué ocurre? Era Antonio Banderas, con su mujer Melanie. Nos hace un gesto para que nos acerquemos y cantemos. Le saludamos y le cantamos a Melanie una Estudiantina Madrileña. Les regalamos un par de pins de la Universidad de Alicante (la cual nos sufragó un 0% de este viaje) y nos despedimos de tan simpática pareja.
Termina el Desfile y nos vamos a comer invitados por el presidente del Círculo Español de Nueva York con todo el grupo de españoles. Otra vez paella.
Cantamos unas canciones y la gente, emocionada, comienza a echar billetes en la pandereta. Nos han tratado muy bien y han quedado encantados con nosotros. Nos regalan unas camisetas del Círculo Español y nos hacen firmar en un poster.
Son las seis de la tarde y nos tenemos que ir a parchear. (ojo! tenemos que coger el metro desde Queens hasta Manhattan y allí bajar hasta Battery Park para coger el ferry que nos lleve a Staten Island, coger el coche y cruzar el Goethals Bridge, que une Staten Island con New Jersey, para finalmente llegar a Newark, ¡un palizón!).
Después de toda la mañana cantando, estamos hechos polvo, por lo que sólo parcheamos el Spanish Tavern y la Casa Vasca, donde nos esperaba un matrimonio (Juana y Miguel) que conocimos el viernes, para invitarnos a cenar. Luego nos pusimos a cantar y Gemma (la jefa) nos invitó a copas. Conocimos también en la Casa Vasca a Asturias (obrero de la construcción que emigró de Asturias) y todas las noches estaba mazándose a copas junto al Padre D. Juan que es un cachondo mental. Esa noche nos fuimos todos a dormir en casa de los Miranda (José y Merche, y sus hijos Iván y Noa).
Lunes, 12 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Nos despertamos temprano y nos prepararon un buen desayuno. Después nos volvimos a ir a Manhattan (habíamos dormido en Staten Island), esta vez a visitar el Metropolitan Opera House (lo hicieron por el Tiburón, pues era su sueño).
A continuación nos fuimos a comer. Esta vez tocaba un Deli, donde te sirves tú la comida en una bandeja y pagas según el peso). Luego tocaba comprar escudos y para no tener que entrar y salir todos del metro se hizo una risa y les tocó ir al Remorín y al Calimero.
Mientras el Tiburón, el Jumi y el Herman se sentaron en un banquito del metro viendo pasar a la peña. El Herman amenizaba la espera al Tiburón cantando unas cancioncitas ante el asombro de los transeúntes, mientras Jumi, muy adaptado a las costumbres americanas se echa un sueñecito en cualquier sitio.
Mientras duerme no puede meterse con nadie, o engancharse, pues es el más irascible del grupo y siempre está discutiendo con alguien, sobre todo con el Remorín. Debido a sus amenazas, insultos y agresiones hemos decidido llamarle Chucky.
Por fin llegan Cali y Remorín. Cogemos el metro y nos vamos hasta Battery Park, que es donde se coge el ferry para Staten Island. Al llegar a casa de los Miranda le hacemos una serenata sorpresa a Merche, lo cual le encanta (y a sus vecinos también).
Son ya las ocho y media y tenemos que irnos a la Casa Vasca, donde Gemma, la dueña, nos espera para invitarnos a una cena de despedida.
Nos ponemos hasta el culo de comer y cómo no, de beber. Allí estaban también Juana y Miguel. el Padre D. Juan y Fina, una cubana muy amiga del resto.
Entre trago y trago, canción que me hago. Al Remorín le apetece probar su baile de pandereta (a ver si le sale su paso de pandereta, el "zapato volador"). EL Padre D. Juan creo que conocía el baile y por intentar evitar el "zapato volador" del Remorín se lanzó de espaldas contra el suelo arrastrando con él todas las sillas de la barra. Menos mal que está joven (74 años) y aguantó el golpe como un chaval (seguramente no le dolió de todas las copas que llevaba encima).
Después de cantárnoslo todo, quedaron encantados con nosotros, y dijeron que éramos la mejor tuna que jamás había pasado por allí (y eran muchas).
Bueno, nos despedimos de la Casa Vasca prometiendo que ¶ ... algún día volveré ... ¶ ¶ ... a buscar mi querer (Ana)...¶ ¶ ... y a soñar otra vez... ¶ ¶ con mi novia de Ottawa ¶
Llegamos a casa de los Miranda con un ciego increíble (nos tumbamos en las colchonetas y parecía que estábamos luchando contra las olas).
Martes, 13 de Octubre de 1998
Sin hora [Tiburón] Al despertarnos, nos esperaba otro suculento desayuno a base de croissants y zumo o leche. Nos aseamos, por fin, con ropa de paisano y volvemos a Manhattan. Esta vez toca el Empire State Building, el Madison Square Garden y luego, a comprar souvenirs. Por votación democrática nos toca comer en el Wendy´s (por un apretado 3 a 2). Después nos volvemos a Staten Island a recoger las maletas en casa de los Miranda. Nos despedimos de ellos entre lágrimas y abrazos y nos vamos directos al aeropuerto JFK.
Llegamos a Dollar a devolver el coche. Qué buen rollo!, llevamos 175.000 ptas de superávit para repartirnos y así recuperar parte del dinero que nos costó el viaje. De repente, al devolver el coche, la odiosa negra (dije odiosa, no ¡oh! diosa) nos saca el contrato de alquiler del coche que era de 900 $ (135.00 pelas) y, de pronto, por arte de la letra pequeña se convierten en 1.600 $ (240.000 pesetas!). ¡Qué buen rollo! No hay cosa que más nos guste que se burle de nosotros una fucking negra y que además nos robe 700 $ (105.000 pelas) por su asquerosa jeta.
Para ahogar las penas nos vamos al aeropuerto a imitar a Petete en un duro día de trabajo. Hacemos una escapadita al bar y nos gastamos lo que no tenemos en cervezas rojas (porque si nos las sirven negras seguro que Chucky mata a alguien) y nos papeamos unas bolsas de patatas y unas galletas que hemos robado (realmente, nos han dado) en casa de los Miranda.
Al Herman le apetece joder a alguien y como nadie se deja penetrar analmente, decide hacer una llamadita al Plis-Play (en España son las cuatro de la mañana) para contarle lo ocurrido. Se denota tensión en el grupo y cada uno se descarga como puede. El Remorín se marcha a fumarse un cigarrillo (fuera del aeropuerto, porque dentro no está permitido) y Jumi va con él para respirar el aire puro que sale de la boca del Remorín. (Creo que Chucky está intentando suicidarse mediante la inhalación del humo del tabaco de mierda que fuma el Remorín por 4 $ el paquete).
Herman se habrá ido al servicio seguramente, aunque viene con la excusa de que ha ido a llamar a su chorba de Washington D.C. (no sé con qué dinero, porque lo ha gastado todo jodiendo al Plis-Play).
Mientras, el Calimero intenta cubicar donde está el aseo (Calimero t´ has perdut, por ahí se va al bar).(t´ has perdut º te has perdido, en español)
El Tiburón se desahoga escribiendo estas líneas con una mala leche increíble, por lo que puede que os haya querido engañar con lo que he escrito en estas últimas 15 líneas.
La verdad es que no tengo ni idea de donde están; me han abandonado...
Continuación [Remorín] Finalmente, embarcamos en el Jumbo 747 y salimos de los santos estados unidos.
Miércoles, 14 de Octubre de 1998
Llegamos sin problemas a Amsterdam, donde otra vez, fuimos a echar una cabezadita a los sillones de arriba (muy cubicaos, por cierto).
Sobre las siete de la tarde llegamos al aeropuerto del Altet (Alicante) donde nos esperaban los papás y la abuela del Cali y la mamá y el brother del Herman, ¡qué recibimiento más espectacular! En fin, así es la vida...
Y el año que viene, ¿a dónde nos vamos?
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