|
|
115 directores de instituto, contra el caos "insoportable" creado por Camps
Se muestran "atónitos" ante la "instrumentalización" de Ciudadanía
NEUS CABALLER - Valencia - 01/10/2008
Los directores de 115 institutos de Secundaria, de los 133 que hay en
la provincia de Valencia, denunciaron ayer el "caos insoportable" y las
"dificultades para aplicar las diferentes normativas -contradictorias,
muchas de ellas, ambiguas y publicadas con los horarios ya cerrados-
creadas por la Generalitat" en su huida hacia adelante por mantener su
versión inglesa de Educación para la Ciudadanía
(Education for Citizenship), pese a que existen dos autos de
suspensión cautelar parcial de la orden del Gobierno de
Francisco Camps, dictados en julio por el Tribunal Superior de Justicia.
Los directores, reunidos en asamblea en el veterano instituto
Lluís Vives, de Valencia, denunciaron en público las
"diferentes" y "caóticas situaciones" que se viven a diario en
los centros valencianos desde el día de la apertura del curso,
el 16 de septiembre, debido a "las diversas formas de presión
que ejerce la Consejería de Educación". Y apuntaron en
esas formas de presión desde las visitas diarias de inspectores
interrumpiendo la clase hasta la manera misma en que la
consejería aborda la carencia de profesores de Educación
para la Ciudadanía cualificados para dar la clase en
inglés. "Hemos constatado", confirmó un portavoz de la
Asociación Profesional de Directores de Secundaria, "que a la
mitad de los centros donde la consejería se comprometió a
enviar un profesor itinerante se les ha denegado. Y si llega no sabe
inglés". Los directores asisten "atónitos" a la
"instrumentalización que ha hecho la consejería de esta
materia" y "al daño hecho la escuela pública".
El pronunciamiento se sucede un día después de que un
tercio de los inspectores (pertenecientes a la asociación
profesional de referencia) rechazara hacer de "comisarios
políticos", en abierta referencia a las instrucciones de "abrir
expediente disciplinario" a quien no dé la clase en
inglés.La sensación de orfandad administrativa por parte
de los directores de Secundaria de Valencia supera cualquier
expresión de malestar hecha pública por padres, madres,
alumnos, docentes y claustros desde que empezó el curso y se
agudizó el pulso de la Generalitat del PP con el Gobierno
socialista. "Nunca los equipos directivos nos habíamos sentido
tan despreciados en nuestro trabajo y sometidos a las presiones como lo
ha hecho esta Consejería de Educación". Esta contundente
declaración resume la "insoportable situación" que
denuncia el 90% de los directores de la provincia de Valencia reunidos
ayer en asamblea.
Los directores han asistido con "sorpresa" y "perplejidad" a la
incapacidad de la Administración educativa -que dirige el
consejero Alejandro Font de
Mora- para poner los recursos humanos necesarios en los centros. "Vemos
con sorpresa cómo llegan profesores de Filosofía o
Geografía de la bolsa de interinos, ¡y no tienen la
capacitación en inglés!", se quejaron algunos directores.
Los departamentos más afectados son el de Inglés y
Filosofía. Se dan casos, como el de un instituto del distrito de
Algiròs, en Valencia, donde "el profesor está tres horas
parado, por si se le necesita en Ciudadanía, donde no hace falta
porque el de Filosofía habla perfectamente inglés". Pero,
explica su director, "no se le pueden asignar horas para dar clases de
inglés en 1º de Bachillerato, porque la consejería
no autoriza otro grupo, pese a que hay 37 alumnos en clase".
Dimisión del 'conseller'
Pero lo más "grave", sostiene otro director de Valencia, es que
"los equipos directivos estamos sufriendo las presiones por arriba -de
la Administración educativa y la Inspección- y por abajo
-de los claustros docentes, que nos están obligando a reelaborar
los horarios- porque no están conformes con la
distribución que les ha tocado".
Muchos directores reunidos ayer solicitaron "la dimisión del
conseller Font de Mora", al que consideran responsable máximo
-junto con el presidente
Camps- de poner el sistema educativo "contra las cuerdas". Y de hacerlo
en una comunidad que acumula 14 puntos de fracaso escolar más en
los 13 años de Gobierno del PP, en los que ha pasado del quinto
puesto por arriba a liderar el ranking autonómico de peores
resultados académicos, sólo por delante de Ceuta, Melilla
y Baleares.
© El País S.L. | Prisacom S.A.
|