La devaluación del valenciano
Los retrocesos de la lengua propia en
la Administración, Educación y RTVV contradicen los
compromisos adquiridos por el presidente de la Generalitat
NEUS CABALLER
Valencia - 05/07/2010
"No habrá un paso atrás en cuanto a la difusión y
a la presencia social y en el sistema educativo del valenciano".
Aún era solo candidato cuando Francisco Camps se presentó
ante su electorado el 12 de abril de 2003 -en plena campaña de
las autonómicas- como el barón territorial del PP
enfrentado al Ministerio de Educación de Aznar por los
polémicos recortes del horario lectivo del valenciano,
catalán, gallego y euskera contenido en la derogada Ley
Orgánica de Calidad de la Enseñanza. También
propuso, como colofón de su programa, la creación de una
Universitat Lliure de Valencia. La iniciativa, según la
describió el actual presidente de la Generalitat,
pretendía la educación superior on-line para "estudiar
valenciano desde cualquier rincón del mundo".
El valenciano en las universidades se ha estancado, debido a que
dependen del voluntarismo del profesorado. Y, sobre todo, a la falta de
formación con que llegan los estudiantes de Bachillerato. La
falta de continuidad del valenciano en los institutos hace que de los
138.223 alumnos de Infantil y Primaria que estudian valenciano
sólo 58.626 continúan en la ESO.
Una de las razones: los puestos de trabajo docente de los institutos no
están catalogados. La batalla de los agentes educativos y
sociales para que la Administración exija el requisito
lingüístico a todos los aspirantes a ocupar una plaza de
Secundaria se quedó en el camino definitivamente el 15 marzo de
2009, con el anuncio de la primera huelga general de la
enseñanza no universitaria.
Rotas las negociaciones con la Plataforma per l'Ensenyament
Públic -por el empecinamiento de Camps y de Alejandro Font de
Mora, su consejero más longevo en el cargo con casi ocho
años al frente de la política educativa- Educación
dio marcha atrás al acuerdo de catalogar en septiembre las
plazas de Secundaria.
Desde 2003 la enseñanza en valenciano ha crecido a un ritmo
anual del 3%. "Si tenemos en cuenta el aumento de población, es
una de las cifras más bajas de la historia desde 1983", ha
denunciado Escola Valenciana.
Con estos mimbres, Camps ha optado por modificar el espíritu de
la Llei d'Ús i Ensenyament de 1983 sin pasar por las Cortes. El
borrador de las instrucciones de inicio del próximo curso,
limita el bilingüismo en los colegios de los 142 municipios
castellanohablantes y abre la puerta a que los padres de alumnos
contrarios a la lengua puedan vetar el valenciano. La consejería
justifica este extremo en una "exención" que figura en el
desarrollo de la LUEV. Es decir, la excepción hecha norma.
Tampoco ha hecho mella en Camps, el consenso social de sindicatos,
partidos, universidades y entidades culturales -incluida la
Acadèmia Valenciana de la Llengua- para implantar el requisito
lingüístico en la Administración valenciana. El
pasado martes 29, el PP dio cerrojazo en las Cortes a las enmiendas en
esa dirección de la Plataforma pel Requisit Lingüistic,
defendidas por la oposición. Sólo el 1,2% de la
Administración atiende en valenciano, pese a que el 65% de los
190.000 funcionarios están capacitados.
En dos legislaturas, Camps ha recibido al menos dos advertencias
sonoras alertando del retroceso del uso del valenciano de la
Acadèmia Valenciana de la Llengua. Con todo, donde más
intransigente se ha mostrado ha sido con la unidad de la lengua
catalana y valenciana, que estuvo a punto de dinamitar una ponencia
consensuada de la AVL.
En noviembre de 2004, Camps rechazó de plano la doble
denominación sobre la que trabajaba una ponencia de la AVL, en
aras de la normalización lingüística. Su fobia a la
"unidad lingüística" ha llevado a su consejero a practicar
la "insumisión" en las 35 sentencias del Tribunal Superior de
Justicia que reconocen el título de Filología Catalana
-el único acreditado en el Estado- en las oposiciones docentes.
Harto de la judicialización el juez del TSJ, Rafael Manzana,
sentó precedente en julio y condenó a la
Administración valenciana por "faltar, reiteradamente a su
obligación de respetar y cumplir las sentencias firmes". Del "ni
un paso más", a imputar a la Administración Camps de
"conducta temeraria", en palabras del juez.
La precaria difusión multimedia
En la actualidad existen 14 estudios de doblaje, que dan trabajo a 400
personas, que "dependen económicamente de la televisión
valenciana". Y lo hacen con "un presupuesto inestable" desde 1998, que
supone un 1,6% del presupuesto total de Ràdio Televisió
Valenciana (RTVV). Los estudios advierten en su informe sobre La
situación del doblaje en la Comunidad Valenciana, que "el poco
doblaje hecho queda relegado a Punt 2" y proponen usar las nuevas
tecnologías y la TDT para difundir el valenciano, ya que "una
programación estable contribuye a fidelizar la audiencia".
Pero, el "objetivo" de "aumentar la cuota de doblaje" en Canal 9
carece, de momento, de voluntad política. El consejero
socialista en el consejo de administración del ente, José
Ignacio Pastor, aporta múltiple documentación sobre la
"batalla" para lograr que las reuniones y comunicaciones se hagan en la
lengua propia de acuerdo con la ley. La negativa contundente, recogida
en seis páginas, recurre a argumentos tan peregrinos como que la
famosa Declaració d'Ares del Maestrat -que lanzaron al
alimón en 2003 el entonces consejero de Educación,
Esteban González Pons y su secretario David Serra- "no dice nada
respecto a las comunicaciones entre consejeros de un ente
público".
Del compromiso en el uso del valenciano al veto al requisito lingüístico
- 12 de abril de 2003. Francisco Camps promete: "No daré un paso atrás" en el uso del valenciano.
- 20 de noviembre de 2003. La Acadèmia Valenciana de la Llengua
(AVL) alerta de que "la salud del valenciano es precaria" y pide un
mayor impulso a los 20 años de la Llei d'Ús i Ensenyament
(LUEV).
- 25 de noviembre de 2004. Camps lleva el conflicto
lingüístico a las Cortes en vísperas del memorando
de la Unión Europea que reconoce la lengua.
- 25 de octubre de 2005. La AVL urge a firmar un "nuevo pacto cívico" ante el retroceso del valenciano.
- 18 de septiembre de 2007. A los 25 años de la LUEV, Escola
Valenciana vuelve a pedir que se cataloguen las plazas docentes de
Secundaria.
- 5 de marzo de 2008. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) juzga si
el Consell vulnera el derecho a estudiar en valenciano, tras una
denuncia de Escola.
- 15 de marzo de 2009. Rotas las negociaciones con la Plataforma per
l'Ensenyament Públic, el consejero Alejandro Font de Mora
renuncia en público a la catalogación de plazas.
- 27 de marzo de 2009. El Consell de Camps veta un acto, de Escola
Valenciana en la Biblioteca Sant Miquel dels Reis, horas antes de
comenzar.
- Julio de 2009. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia
califica la actitud del Consell de "temeraria" ante los incumplimientos
de una treintena de sentencias que reconocen el título de
Filologia Catalana.
- 21 de junio de 2010. Un borrador de Educación dificulta el valenciano en los centros castellanohablantes.
- 29 de junio de 2010. El PP vota en contra de las enmiendas de la
oposición para exigir el requisito lingüístico en la
Administración valenciana