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Conflicto sobre el idioma escolar
Protesta histórica contra el recorte del gallego
Decenas de miles de personas se
manifiestan en Santiago - Los sindicatos cifran el seguimiento de la
huelga en el 90% y Educación lo rebaja a menos de la mitad
PABLO LINDE - Santiago - 22/01/2010
Había muchos estudiantes. Eran los más ruidosos, pero
también abundaban profesores, sindicalistas, políticos,
intelectuales, artistas o trabajadores que se escaparon de sus puestos
para protestar por la política lingüística de la
Xunta. Llenaron ayer la Praza do Obradoiro -donde caben unas 25.000
personas- y muchos quedaron fuera marchando por las calles del casco
viejo de Santiago. La Policía Local de la ciudad cifra en 30.000
personas las asistentes a la manifestación contra las bases del
decreto del gallego que reducirá las horas de este idioma en la
enseñanza. Los convocantes elevan la cifra a 50.000. Los datos
son difíciles de concretar porque, durante toda la
mañana, no dejaron de llegar manifestantes desde la Alameda, el
punto de partida, incluso cuando ya había concluido la protesta
y muchas personas regresaban a los autobuses para volver a los
diferentes puntos de Galicia.
Tampoco hay coincidencia sobre el porcentaje de profesores que
secundó la huelga que había convocada ayer en la
enseñanza pública por las mismas razones. La
Consellería de Educación asegura que no llegó la
mitad de los docentes, mientras que las entidades sindicales
convocantes elevan la cantidad a casi el 90% de los profesores y
alumnos.Educación argumenta que "las clases transcurrieron como
en un día normal" porque "la mayoría de los profesores
entendieron la falta de argumentos de los convocantes", mientras los
sindicatos valoran que la jornada de paro fue un "éxito que
dejó las aulas de toda Galicia vacías".
Fuera de ellas, la manifestación estuvo nutrida por numerosos
políticos. Acudieron los dos principales líderes de la
oposición, el socialista Manuel Vázquez y el nacionalista
Guillerme Vázquez, y destacados miembros del anterior Gobierno
bipartito de la Xunta como el ex vicepresidente Anxo Quintana y la ex
conselleira de Educación Laura Sánchez
Piñón, autora del decreto que pretende derogar la Xunta.
Pero los nacionalistas tomaron el protagonismo de la marcha. Desde los
sindicatos, la CIG y STEG, que anduvieron siempre al frente, hasta los
políticos: el líder del BNG fue el único que se
colocó en la cabecera de la marcha. Tanto los sindicatos UGT y
CC OO como el PSdeG se quedaron en una posición más
retrasada y no habían llegado a la Praza do Obradoiro cuando la
protesta estaba concluyendo.
La marcha transcurrió sin apenas incidentes. El PP
difundió una foto de unos manifestantes quemando una bandera
española y otros vertieron pintura roja en escaparates
comerciales. Pero, en general, el ambiente fue festivo, con
chascarrillos sobre la propuesta de trilingüismo de la Xunta. Se
oyó cantar A Rianxeira en inglés: "The virgin of
Guadalupe, when goes down the river..." y había decenas de
carteles con lemas parecidos a este: We love very moito o galego. Los
gritos más coreados, sin embargo, fueron otros: "Nas aulas de
Galiza queremos galego"; "pola nosa lingua ni un paso atrás";
"aquí está, aquí se ve a mocidade galega en
pé"; "este decreto, ímolo parar".
Desde el escenario montado en la plaza, los convocatnes pidieron que
Educación destine a Haití el dinero que les descuenten a
los profesores por la huelga de ayer. Además, docentes,
estudiantes y padres leyeron razones por las que se oponen al decreto
de la Xunta: "Porque no garantiza que los jóvenes terminen sus
estudios dominando el idioma propio"; "porque es una propuesta a
espaldas de la realidad, sin consenso y presentada con nocturnidad";
"porque creará enfrentamientos entre los centros y traslada un
problema a los profesores y a los padres". En una de estas alegaciones
alguien gritó otra consigna: "Esta norma, nunca máis". Y
toda la plaza coreó el grito.
En ese mismo escenario, Fran Rei, presidente de la plataforma Queremos
Galego, convocante de la protesta, pidió al Gobierno que se
"vaya a casa" si no sabe "escuchar ni hablar". Carlos Callón, de
la Mesa pola Normalización Lingüística, se
preguntó: "¿En qué lugar del mundo se aprueba una
norma en contra de todo el mundo?". El portavoz del sindicato
mayoritario en la enseñanza pública gallega (CIG), Anxo
Louzao consideró un "hito" el apoyo de la ciudadanía a la
movilización, que demuestra la "repulsa a unas bases que
pretenden es erradicar el gallego en la enseñanza". El objetivo
para los convocantes no es el cambio de las bases que presentó
la Xunta, sino su retirada y replanteamiento "sin un paso atrás
sobre lo ya conseguido". De no ser así, piden a los profesores
que enseñaban en gallego que lo sigan haciendo en el futuro.
© El País S.L. | Prisacom S.A.
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