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Los colegios católicos rechazan el decreto y reclaman más gallego
La principal patronal privada también se opone a que los padres elijan lengua
PAOLA OBELLEIRO - A Coruña - 23/01/2010
"El gallego es un valor fundamental de nuestro pueblo que hay que
promocionar porque no está en las mismas condiciones sociales
que el castellano y el inglés". "Las lenguas sólo se
aprenden si se ejercitan y sólo se tendrá libertad para
escoger una si se saben y conocen". Con estas dos premisas, la mayor
patronal de centros concertados en Galicia expuso ayer al conselleiro
de Educación, Jesús Vázquez, sus pegas y reparos
al borrador del decreto sobre las lenguas en las aulas. A la
Federación de Religiosos de la Enseñanza de Galicia
(Ferega), que agrupa a 124 colegios con más de 4.000 docentes y
60.800 alumnos, no le gustan las bases de la Xunta para regular una
nueva norma lingüística en la Educación Infantil,
Primaria y Secundaria.
"Para hacer una nueva normativa educativa, hay que llegar al mayor
consenso posible, evitando extremismos de un lado y otro",
reclamó Xosé Francisco Martínez Reboiras,
secretario general de esta federación. También le
pidió a Jesús Vázquez, en nombre de las escuelas
católicas, que el futuro decreto "potencie el gallego sobre todo
en ciudades y villas de Galicia", donde ahora menos se habla. Y que la
introducción de una lengua extranjera "sea progresiva", no como
pretende la Xunta al igualar el aprendizaje de gallego, castellano e
inglés.La cuarta petición de la patronal de centros
concertados es que haya "estabilidad legislativa", sin cambios
continuos de las normas educativas. Ferega, que se jacta de impulsar
"desde siempre" entre sus centros asociados planes de
normalización lingüística que garanticen "que el
alumno tenga competencia análoga en gallego y castellano",
rechaza el controvertido borrador de la Xunta "porque no potencia
suficientemente el gallego". "El Estatuto obliga a los poderes
públicos a potenciarlo", recuerda Martínez, porque
está en inferioridad con respecto al castellano o incluso al
inglés. "El gallego no está en las mismas condiciones
sociales, ni en los medios de comunicación", remachó.
A esta patronal tampoco le gusta, como pretende la Xunta, que los
modelos lingüísticos en cada centro, "se decidan a expensas
de lo que digan los padres". "Es más pedagógico que la
Administración marque cómo se da cada materia". Y para
las escuelas católicas, que remitieron por escrito al
conselleiro su análisis del decreto, es además
"incoherente que se imparta una materia en una lengua y que los alumnos
luego puedan expresarse en otra". "Así no se alcanza la
competencia lingüística plena en gallego y castellano",
incidió Martínez.
A Ferega, en cuyos centros domina el castellano como idioma materno del
alumno, "no le vale el monolingüismo", sino el "bilingüismo",
teniendo "como valor fundamental el gallego, un idioma con cuatro
millones de hablantes". En cuanto al plurilingüismo que plantea la
Xunta, la patronal de escuelas católicas tiene sus reservas
porque "no hay medios humanos y materiales para impartir las clases en
las tres lenguas".
"Volver al consenso"
El líder del PSdeG, Manuel Vázquez, destacó ayer
el amplio seguimiento de la huelga y la manifestación contra el
decreto. El líder socialista se mostró abierto a negociar
sobre la base del decreto vigente, que obliga a que al menos el 50% de
las asignaturas en secundaria se impartan en gallego. El portavoz
nacionalista, Guillerme Vázquez, también exigió a
la Xunta la retirada de su propuesta. "El PP está solo, aislado
y enrocado", afirmó, "su única salida es retirar el
decretazo y volver al consenso de 2007".
El viceportavoz parlamentario del PP, Pedro Puy, advirtió ayer
de que la quema de una bandera española "no debería tapar
que fue una marcha pacífica". Puy dijo no compartir esas
actitudes, pero subrayó su opinión "personal" de que
"quemar banderas es una forma de libertad de expresión, como
establece el Tribunal Supremo de Estados Unidos".
© El País S.L. | Prisacom S.A.
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