Diego Gómez: ´Está superado el debate del origen del valenciano, el problema es su uso social´
21/02/2010 10:12
Presidente de Escola Valenciana. Las
"trobades" lúdico reivindicativas que todas las primaveras
realiza la entidad cívica, con la participación de miles
de personas, cumplen 25 años. Su responsable analiza la
trayectoria de estas fiestas creadas para defender la
utilización del valenciano en la enseñanza y promover su
uso social.
Maite Ducajú
¿Escola Valenciana se siente ninguneada por el Consell?
Creo que ahora mucho más. Escola Valenciana, después de
25 años, tiene un prestigio adquirido en la sociedad, un espacio
creado en base al esfuerzo de la gente de las comarcas y de otras
personas que suman. Supone cierta oposición hacia la
Administración y, en concreto, la educativa. Estamos en las
plataformas más reivindicativas. Continuamos siendo, no digo
ninguneados, pero sí apartados de aspectos de decisión y
de la política del día a día. Tanto el conseller
Font de Mora como el presidente Camps saben lo que es Escola Valenciana
y dónde se sitúa.
Y ¿dónde se sitúa?
Al lado de la la normalización del valenciano, de la
reivindicación y de la defensa de un sistema educativo que tenga
como centro de proyección de futuro el valenciano, junto a la
defensa de la escuela pública, de la participación y
autonomía de los centros, de la democratización de la
vida pública. Los paradigmas democráticos pensamos que no
se ven reflejados en la política valenciana actual. Nos situamos
no enfrente de la Administración pero sí luchando contra
una Administración que ningunea esa visión más
democrática y participativa.
¿Por qué su organización no tiene representantes en el Consejo Escolar?
No estamos porque, según el conseller y la visión
administrativa, no somos un sector representativo. Nadie nos vota ni
delega en nosotros, pero hemos demostrado, a lo largo de los
años, que somos de los sectores más participativos en la
vida valenciana. Hemos intentado colaborar, dar iniciativas. Tenemos
una experiencia que se debería tener en cuenta. Pero no nos
preocupa mientras haya gente que identifique a Escola como movimiento
cívico que defiende el valenciano, en todos los ámbitos,
no sólo el educativo, y que sabe cómo contactar con
nosotros para defender esos derechos.
¿Muchos cambios desde que hace 25 años arrancaron las "trobades"?
En Escola Valenciana, después de 25 años de "trobades",
ha cambiado algo muy importante: de lo que surgió, en un
principio, como defensa de un modelo educativo, como promoción
para que la gente se matriculara en la escuela en valenciano, se ha
pasado a reivindicar que ese esfuerzo tenga continuidad en el resto de
la sociedad. Ahora estamos preocupados por la enseñanza en
valenciano, pero también por su uso social. En estos momentos es
la piedra de toque más importante que tenemos en cuanto a la
normalización de nuestra lengua. Conseguir que haya
ámbitos de uso social de nuestra lengua (ocio, tempo libre,
relaciones, medios de comunicación, ámbitos
públicos) y avanzar en otros sectores. Estamos en hacer cumplir
la Llei d'Ús.
¿Qué novedades habrá para las "trobades" 2010?
Han ido evolucionando en positivo. Se ha evolucionado de 4.000 personas
a más de 200.000. Es un éxito. Las "trobades" refleja, de
alguna forma, la autoestima por nuestra lengua, es el antídoto
contra el pasotismo y el "meninfotisme" valenciano. Se realizan con
mucha normalidad y los ayuntamientos de cualquier color político
las quieren hacer.
¿El lema de esta ocasión?
"Tu tens la clau". La celebración de las "trobades" tiene como
punto de partida la Nit de Escola. Las 23 "trobades" las haremos a lo
largo de la primavera, del 27 de marzo a junio, recorriendo todas las
comarcas, y finalizaremos con la celebración de los 25
años con una macrofiesta el Nou d'Octubre en la ciudad de
Valencia. Revindicaremos este día como "diada" de todos los
valencianos porque se ha perdido esa visión de normalidad para
todos, se ha hecho muy institucional y debe recuperar el
carácter festivo de la identidad valenciana. Festivo y
reivindicativo.
¿Cuál es el problema de los valencianos con el valenciano?
Hace unos años, 25 podíamos hablar de una visión
de autoodio, de necesidad de superar ese tema de que el valenciano
pudiera pasar de lengua del hogar, la familia, a ser lengua vehicular.
Hablábamos del "tío Canya". Ese problema creo que se ha
superado, hay cierta visión de normalidad de poder hablar en
valenciano. Hay una aceptación de la diversidad y del
enriquecimiento que supone el valenciano. Lo que pasa es que no podemos
consentir que aún se vulneren los derechos
lingüísticos que tenemos los valencianos de expresarse en
su lengua propia y una lengua que es reconocida por la ley. El problema
no es ahora si valenciano o catalán, es un problema de uso
social. El debate del origen de la lengua está superado, porque
hay resoluciones científicas que lo dicen. Es necesario
reconocer esa visión con normalidad, lo que pasa es que no
podemos esconder que se ha utilizado la lengua como arma electoral, de
recogida de votos. Y en algunos partidos, continuan usándola. No
debería ser así, se debería considerar la lengua
con visión de unidad de todos los valencianos.
¿Cuál es su
opinión sobre el incumplimiento de la conselleria de veinte
sentencias a favor de la Filología Catalana?
El problema no es de la ciudadanía, es de una política
lingüística que no ha estado presente, que no hemos tenido
en el Pais Valencià en estos 25 años. Una política
prácticamente inexistente.
Ustedes defienden el paso del bilingüismo al trilingüismo.
Hace falta avanzar desde la visión de la globalización y
avanzar del bilingüismo hacia el polilingüismo. Pero hay que
hacer las cosas de forma planificada, consensuada, que se pueda
evaluar, lo que no podemos es inventarnos cosas por que sí. Para
ser trilingües hay que ser antes bilingües, y el punto de
partida debe ser el valenciano. El valenciano abre las puertas a todas
las lenguas.
¿Hasta cuando continuará al frente de Escola?
Llevo ocho años. El compromiso, aprobado por la asamblea de
Escola Valenciana, es que al finalizar los actos de los 25 años
en octubre habrá un relevo en la presidencia.