|
 |
|
Notícies
|
|
El trilingüismo de Feijóo se atasca
La Xunta enfrenta huelgas y manifestaciones por cambiar el uso del gallego en la enseñanza
MARIOLA MORENO - A CORUÑA - 15/01/2010 20:58
Los planes de de la Xunta de Galicia sobre el uso del gallego en la
enseñanza no universitaria no contentan a nadie. El presidente
Alberto Núñez Feijóo que se comprometió en
campaña a derogar el decreto que establecía que al menos
el 50% de las asignaturas debían impartirse en lengua gallega,
quiere instaurar un modelo educativo trilingüe de modo que las
asignaturas se cursen en castellano, gallego e inglés de manera
equitativa.
Pretende además que los padres sean los que determinen la lengua
vehicular en la que sus hijos reciben una de las dos asignaturas de
mayor carga lectiva y así lo ha hecho constar en el borrador del
nuevo decreto "para el plurilingüismo en la enseñanza"
presentado el pasado 30 de diciembre.
El mandatario gallego justifica que este modelo de enseñanza
"blinda el equilibrio entre las lenguas y da respuesta a una demanda
social y a una necesidad educativa".
La iniciativa, en cambio, no ha gustado ni a los defensores de la
lengua gallega ni a los partidarios de una educación
monolingüe en castellano.
Placebo
Para Gloria Lago, cabeza visible de Galicia Bilingüe, colectivo
contrario a la enseñanza del gallego y que realizó
campaña a favor de Feijóo en las autonómicas que
le otorgaron la victoria, se ha mostrado muy crítica con el
borrador del decreto que considera "un placebo". "Es un documento con
el que el presidente pretende esconder o tergiversar su compromiso
electoral", opina.
Lago no ha dudado tampoco en calificar el documento de
"traición" y de "engaño" de Feijóo. Por ese
motivo, anuncia que habrá movilizaciones. Y no son los
únicos que saldrán a la calle en señal de
protesta. La plataforma Queremos Galego ya ha convocado una jornada de
paro general en la enseñanza para el próximo jueves.
El objetivo oficial del decreto es, en apariecia, simple: lograr que
los estudiantes salgan de la escuela "dominando las dos lenguas de
Galicia y manejando una tercera para que sean libres de emplear la que
consideren oportuno". Pero hacerlo realidad es mucho más
compleja.
De materializarse el borrador del decreto, los aspirantes a profesores
tendrán que acreditar el conocimiento de un idioma extranjero
aunque la Consellería de Educación todavía no
tiene claro ni cómo deberán hacerlo ni cuándo
celebrará las primeras oposiciones condicionadas por esta
novedad.
La nueva norma obliga además a elaborar un censo de los
profesores que conocen un idioma no oficial con la suficiente destreza
como para impartir clases. Feijóo ya ha desatado no pocos
recelos al adelantar que los docentes preparados para dar sus clases en
inglés "tendrán preferencia" en los concursos de
traslados.
Así, mientras la Xunta ya ha iniciado la ronda de contactos con
los sindicatos en busca de un acuerdo, el PSdeG-PSOE acusa al PP de
"jugar con la identidad del país" y el BNG habla de
"agresión" a la lengua propia y responsabiliza a la Xunta de los
conflictos idiomáticos surgidos en Galicia. El portavoz nacional
del BNG, Guillerme Vázquez, pronostica que, si el decreto sale
adelante, los problemas "irán a más" porque es "un
disparate e intolerable que los padres elijan la lengua en la que
estudian sus hijos". Desde las filas socialistas, su secretario
general, Manuel Vázquez, considera que Feijóo se
encuentra "solo" ante un decreto con el que "sólo ha logrado
sembrar confrontación y confusión". El PP defiende su
texto porque "acaba con las imposiciones y promueve la libre
elección buscando el equilibrio lingüístico".
Recolonización
El borrador tampoco es del agrado de la Confederación
Intersindical Galega (CIG). El sindicato lo considera "un intento de
recolonizar Galicia". "Es un texto preautonómico, ya que no
potencia el empleo del gallego tal y como recoge el Estatuto. Es una
norma involutiva respecto a todas las aprobadas desde la
promulgación, en 1983, de la Ley de Normalización
Lingüística y nos retrotrae a la época franquista",
explica Anxo Louzao, secretario nacional de CIG-Ensino.
Louzao teme que, de salir adelante el decreto, el porcentaje de
enseñanza en gallego tasado en un 33% "no se alcance en la
mayoría de los centros" lo que favorecería que se
impartiesen en gallego "las materias menos conocidas y valoradas".
"Estamos ante un nuevo ataque, destinado a la desaparición de
nuestra lengua a través de la reducción de su presencia y
de la falacia del trilingüismo. La propuesta de la Xunta
está destinada a crear conflicto en los centros",
continúa. Louzao ironiza además con la ausencia de
incentivos para los profesores que impartan las clases en gallego.
La cuestión del trilingüismo no es el único asunto
espinoso en el borrador del texto elaborado por la Xunta. La
intervención de los padres a la hora de decidir en qué
lengua se deben impartir las asignaturas tampoco gusta e incluso roza
la legalidad. Sin ir más lejos, el Tribunal Supremo, en una
sentencia del 21 de octubre de 2001, desestimó que los
progenitores puedan decidir la lengua en la que estudian sus hijos. "Ni
la Constitución ni la Declaración Universal de Derechos
garantizan a los padres el derecho de elegir la lengua que
regirá la educación de sus hijos", sentenció
entonces el juez.
Lejos de ser un mero rifirrafe político, el decreto de la
enseñanza en Galicia tiene visos de convertirse en un asunto
complejo de difícil solución. La Real Academia Galega ya
ha manifestado su rechazo "total" y la Asociación Internacional
de Estudos Galegos lo considera un "error ético y perjudicial
para el idioma nativo de Galicia" que puede ser nefasto.
 |
 |
|
|
|
|
|