Publicado el 7 de junio de 2000 en LA TERCERA

Presidente decide no asistir a Día de la Infatería
Las razones de Lagos para no participar en acto militar

Después de conocido el fallo por el desafuero de Pinochet, el Mandatario decidió anular su viaje a Arica, donde está previsto un discurso del general Ricardo Izurieta que, según estima el Gobierno, esta vez no tendría el tono polémico del año anterior.

Juan Andrés Quezada

Después del "nuevo trato" sellado entre el Gobierno y el Ejército, se espera que el discurso de Izurieta no incluya juicios políticos y se base en el "dolor" de la institución frente a la situación del general Pinochet.

(Foto: COPESA)

El discurso más político de Izurieta
El año pasado, cuando el general (R) Augusto Pinochet permanecía detenido en Londres, el comandante en jefe del Ejército hizo su discurso más político, justamente al encabezar la celebración del Día de la Infantería, en el regimiento Rancagua, de Arica, donde mañana nuevamente hablará ante los uniformados.

En la ocasión, Izurieta dijo que el Ejército no descansaría hasta que Pinochet estuviera de regreso en Chile, "y deje de ser objeto de arteras maniobras en que se combinan intereses foráneos con algunos provenientes de un sector minoritario del país".

Además, afirmó que cualquier enjuiciamiento al régimen militar y las Fuerzas Armadas "demanda, necesariamente, un juicio a los causantes de la crisis política que originó la intervención de éstas", cuando derrocaron al gobierno del Presidente Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973.

En ese sentido, agregó que era necesario gestar un gran acuerdo para cerrar el tema de los derechos humanos. Este tema "se puede abordar con altura de miras, con un gran acuerdo, sin olvidar el contexto histórico en que estos hechos ocurrieron".

Un ausente involuntario habrá hoy en la ceremonia que el Ejército realizará en Arica, para celebrar un nuevo aniversario de la toma del Morro en el Día de la Infantería. Aunque el Presidente Ricardo Lagos quiso asistir a la ceremonia, el Ejército le recomendó que no lo hiciera.

Por eso el Mandatario pondrá mañana en marcha su ofensiva frente al Congreso: se trasladará a Valparaíso con todos sus ministros, para activar la tramitación de las prioridades legislativas fijadas el lunes por La Moneda.

El comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, sí asistirá al regimiento Rancagua, donde pronunciará un discurso frente a los uniformados durante un almuerzo dentro del cuartel, al que tendrá acceso la prensa. Esa misma ceremonia sirvió el año pasado -cuando el general (R) Augusto Pinochet estaba detenido en Londres- como escenario para que el jefe de esta rama castrense efectuara un discurso que tuvo un fuerte sello político.

LA AUSENCIA DE LAGOS

En La Moneda se explicó la ausencia del Presidente -que había sido confidenciada el fin de semana desde Palacio- diciendo que su agenda no lo permitía. Primero se explicó que la ceremonia se topaba con una reunión de los intendentes con el Presidente. Luego se dijo que Lagos debía trasladarse al Congreso, cuestión que el propio Mandatario reafirmó.

"Me habría gustado ir realmente. Tenía otro tipo de actividades. Había quedado de estar mañana en el Parlamento y no podía estar en todos los lugares. La visita de ayer (lunes) al sur -que no estaba programada- me afectó un poco la agenda. Conversé el tema con el general (R) Izurieta,él parte hoy en la tarde, la actividad parte hoy en la noche y sigue mañana. Ojalá más adelante pueda ir a Arica", dijo.

Lo cierto es que la semana pasada, antes de partir a la cumbre de líderes socialdemócratas que se realizó en Berlín, el Presidente Lagos le ordenó al ministro de Defensa subrogante, Claudio Huepe, que le manifestara a Izurieta su "deseo" de asistir a la celebración del Día de la Infantería. "Estimamos que era oportuno que el Presidente asistiera, ya que se daría una señal de unidad entre el Gobierno y el Ejército, frente al clima que produciría el desafuero de Pinochet", dijo una autoridad de Gobierno.

Sin embargo, al día siguiente de la petición de Huepe, Izurieta respondió que "no era oportuno" que el Mandatario fuera a la ceremonia. Según las fuentes, el general argumentó que "era una actividad interna del Ejército" y que los "canales de inteligencia de la institución estimaban que no era recomendable que el Presidente asistiera a Arica en momentos que se estaban discutiendo temas limítrofes y de agenda bilateral con Perú y Bolivia". Izurieta habría explicado que la concurrencia de Lagos podía ser interpretada como un fuerte acto de presencia en la región (el comandante en jefe, junto al Presidente y el ministro de Defensa en un acto militar), y que eso desvirtuaría el motivo real de la celebración.

EL TRATO EN EL AVIóN

Las razones de Izurieta le fueron comunicadas a Lagos cuando aún se encontraba en Berlín, y fueron aceptadas. Esto, porque entre La Moneda y el Ejército ya se había acordado el modo en que se enfrentaría públicamente el caso Pinochet. El nuevo trato habría sido sellado personalmente por el Presidente Lagos y el general Izurieta, cuando viajaron a Iquique en el mismo avión, para participar en la conmemoración del 21 de mayo. Entonces se reunieron en privado para restablecer confianzas, y se definió que cada vez que el Ejército efectuara algún "comentario político" sobre la situación de Pinochet, el Gobierno sería informado previamente. Estas gestiones, además, habían sido iniciadas por el ministro de Defensa, Mario Fernández.

Por eso, en el Gobierno no están preocupados por lo que pueda expresar hoy el general Izurieta. Sólo prevén que el discurso de Izurieta seguirá la misma línea de los comentarios que hizo cuando trascendió el resultado del fallo contra Pinochet: que la situación es "dolorosa" para el Ejército. Y en ese sentido, en Palacio dicen que si existe alguna respuesta, será de "comprensión".

COMPLICACIONES PREVIAS

La nueva relación entre el Gobierno y el Ejército surgió después de las complicaciones que produjo el almuerzo público sostenido por los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas, que provocó la molestia del Presidente, y la declaración redactada el 19 de mayo por el Cuerpo de Generales del Ejército, pidiéndole "prudencia" a los poderes públicos.

En esta última ocasión, la declaración fue faxeada al ministerio de Defensa minutos antes de entregársela a la prensa. El Presidente -quien se encontraba en Buenos Aires- pidió que le efectuaran algunas correcciones, a las que los generales accedieron. Sin embargo, el poco tiempo de maniobra que tuvieron en el Gobierno, significó que la primera versión del comunicado alcanzara a llegar a algunos medios antes de los cambios.

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Recopilación de: Juan Ángel Conca