Publicado el 8 de junio de 2000 en LA TERCERA

El general dijo que "Pinochet está enfrentando un juicio con mucha dignidad y sacrificio"
Izurieta hace su discurso más conciliador

El comandante en jefe del Ejército solidarizó con el general (R) Pinochet, y dijo que debía esperar el juicio de la historia y no el de sus contemporáneos, porque los hechos debían analizarse en función del contexto en que ocurrieron. También adelantó que la institución seguirá colaborando con la mesa de diálogo.

Alberto Loy /La Tercera

A diferencia del año pasado, el general (R) Izurieta hizo ayer un discurso más conciliador y menos político. Al referirse a la situación de Pinochet dijo que "el sino de estos hombres ha sido esperar el juicio de la historia y no el de sus contemporáneos".

(Foto: COPESA)

Senador vitalico dedica su detención "a Dios y a los chilenos"
Agitada fue la mañana de ayer del general (R) Augusto Pinochet a propósito de la celebración del día del Arma de Infantería y los 120 años del asalto del Morro de Arica. Primero lo visitaron en su casa de La Dehesa 52 generales en retiro, quienes compartieron café y galletas con el senador vitalicio. Más tarde, fue el turno de los directivos de la fundación que lleva su nombre.

A las 9 de la mañana un grupo de mariachis llegó a su residencia e interpretó boleros y rancheras, entre ellos el tema conocido como "El Rey". Más tarde, cuando estaba reunido con los miembros de la fundación, el general (R) comentó un tanto sorprendido a uno de los asistentes que había pensado que la música provenía de una radio.

El senador vitalicio conversó sobre variados temas con los dos grupos de visitantes, a quienes les dijo que "los 503 días de sufrimiento en Londres se los dedico a Dios y todo lo que pasa hoy en Chile se lo dedico a mis compatriotas, si es que ello sirve para lograr la unidad del país". Sus palabras recordaron algunos pasajes de la Carta a los chilenos, que envió desde Londres mientras estaba detenido.

Algunos de los asistentes sostuvieron que Pinochet estaba de muy buen ánimo y que, incluso, durante las reuniones bromeó e hizo chistes. Recordó las antiguas celebraciones de la misma fecha mientras era comandante en jefe del Ejército y escuchó las anécdotas que le relataban sus visitantes.

Durante su encuentro con los directivos de la fundación -que se prolongó por casi una hora, hasta el medio día- conversaron sobre el fallo de la Corte de Apelaciones y los distintos escenarios futuros. El único comentario que hizo el senador, según aseguraron las fuentes, fue que se trataba de un juicio injusto, muy politizado y que buscaba distorsionar su imagen. Sobre su salud, comentó que se sentía incómodo por sus limitaciones físicas y por no poder caminar, pero que pese a ello estaba bien.

Arica.- Tal como se preveía en La Moneda, el discurso que ayer pronunció el comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, al celebrar la toma del Morro de Arica, tuvo referencias al proceso de desafuero que enfrenta su antecesor, el general (R) Augusto Pinochet, pero no incluyó juicios políticos.

"El ex comandante en jefe del Ejército, capitán general Augusto Pinochet Ugarte, está enfrentando con dignidad y sacrificio personal el juicio que, como en otras épocas de nuestro pasado, han debido enfrentar los grandes hombres en los hitos trascendentes de nuestra vida republicana", señaló Izurieta. El jefe de esa rama castrense, habló en el Regimiento Rancagua, el mismo escenario en que el año pasado pronunció su discurso más político, cuando el senador vitalicio se encontraba detenido en Londres.

De esta forma, el Ejército "desagravió" a Pinochet, quien fue desaforado por la Corte de Apelaciones por 13 votos contra 9, a raíz de la investigación por el secuestro calificado de 19 personas en el caso Caravana de la Muerte. La fecha tiene especial significación para el Ejército, pues se celebra el Día de la Infantería, rama a la que pertenece el ex comandante en jefe del Ejército, motivo por el cual el senador vitalicio fue visitado en su residencia de La Dehesa por un grupo de generales en retiro y representantes de la Fundación Pinochet.

EL JUICIO HISTóRICO

Aunque el tono que utilizó ayer fue más conciliador, Izurieta hizo referencia a un punto que hace un año expuso con más rudeza en el mismo lugar. Entonces dijo que cualquier enjuiciamiento al régimen militar y las Fuerzas Armadas "demanda, necesariamente, un juicio a los causantes de la crisis política que originó la intervención de éstas" en 1973.

Ayer, y sin hacer alusión a la clase política, volvió a insistir en que los actos debían ser evaluados tomando en cuenta el momento en que se desarrollan: "No se pueden entender hechos del pasado sin un análisis serio, responsable y objetivo del contexto en que ellos se produjeron". Y agregó que "el sino de estos hombres (como Pinochet) ha sido esperar el juicio de la historia y no el de sus contemporáneos".

Izurieta llamó también a la tropa a comprender correctamente el momento que atraviesa la institución, en medio del caso Pinochet y cuando más de 70 ex uniformados se encuentran sometidos a proceso por casos de derechos humanos. "El Ejército sigue su andar, como siempre ligado a la historia nacional. Su carácter de institución permanente se funda precisamente en asumir sus vicisitudes, no como un detino fatal, sino para superar los desafíos que en cada época debemos enfrentar", dijo el general.

MESA DE DIáLOGO

Respecto al rol que está jugando la rama castrense, el general Izurieta señaló que "debemos contribuir a la paz y al desarrollo nacional. Por ello es que una de las preocupaciones fundamentales ha sido buscar las condiciones para sustraer a la institución de la contingencia, cooperando con las situaciones que nos anulan a un pasado traumático que vivió la sociedad chilena en las últimas décadas, y propiciar la unidad nacional".

En ese contexto, señaló, debe entenderse la participación del Ejército en la Mesa de Diálogo, que está ad portas de llegar a un acuerdo. "Los fundamentos de nuestra presencia en esa instancia fueron establecidos desde un primer momento y se han mantenido invariables. Deseamos contribuir a todos los esfuerzos que sean necesarios para superar situaciones del pasado, pero siempre preservando el honor, tradición y el papel histórico de la institución", puntualizó.

Por otra parte, Izurieta hizo referencia a un punto de especial importancia para el Gobierno, al decir que el quehacer del Ejército se desarrolla dentro de la institucionalidad: "La forma y fondo de la actitud de la institución ha sido con estricto apego a la institucionalidad vigente (...). Nada apartará a este comandante en jefe de la política institucional que ha adoptado para hacer presente sus preocupaciones y buscar las soluciones de los problemas que afectan a nuestro quehacer".

Y es que entre el Ejército y La Moneda ya se selló un acuerdo respecto de cómo abordar públicamente el caso Pinochet. En ese sentido, se convino que cada vez que el Ejército reaccionara públicamente para apoyar al general (R) -cuestión que en el Gobierno consideran necesario como "válvula de escape"- la Moneda sería advertida de estas situaciones.

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Recopilación de: Juan Ángel Conca