INTERNACIONAL
Jueves, 22 de junio de 2000
EL MUNDO periodico

Chile y España se «olvidan» de Pinochet y abren una nueva etapa

Aznar invita a Lagos a realizar una visita oficial en el 2001

PILAR ORTEGA

MADRID.- El caso Pinochet ya no existe. Al menos para los gobiernos de Chile y de España, que sólo piensan en olvidar el enfriamiento de las relaciones que supuso para ambos países la detención en Londres del ex dictador, en octubre de 1998, por orden del juez Baltasar Garzón.

Llega una nueva etapa tras la suspensión de «toda visita o reunión oficial bilateral» con España que el entonces presidente, Eduardo Frei, ordenó en diciembre de 1998 como represalia por la actuación española en el caso Pinochet. Ayer, esa orden quedó oficialmente sin efecto con la visita a Madrid del subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, la primera reunión de alto nivel que celebran ambos gabinetes desde entonces.

Y, a juzgar por las palabras de Muñoz, Pinochet es sólo una sombra del pasado: «Ha sido una visita extraordinariamente provechosa. He de agradecer la acogida del Gobierno español, ya que todo apunta a que van a relanzarse las relaciones bilaterales entre dos países con gran futuro en el ámbito político, económico y de cooperación».

La agenda de Muñoz era ayer de lo más completa. Por la mañana, tuvo un almuerzo con la flor y nata de los empresarios españoles con inversiones en Chile para posteriormente reunirse con el ministro de Exteriores, Josep Piqué; el secretario de Estado para Iberoamérica, Miguel Angel Cortés, y el responsable de Asuntos Europeos, Ramón de Miguel.

Un «desencuentro»

En todo momento, el número dos de Exteriores chileno eludió referirse a la crisis provocada por Pinochet. En el encuentro con los empresarios, dijo únicamente que las relaciones entre España y Chile «han sido sometidas a pruebas muy serias», de las que no necesitaba «hablar en ese foro». En la reunión con Cortés, se refirió al caso Pinochet como «un desencuentro entre dos países, una interrupción pasajera que no ha impedido el restablecimiento rápido de las relaciones».

«Hasta en las mejores familias hay dificultades. Estamos deseosos de retomar los proyectos que quedaron postergados», recalcó.

Cortés anunció que el Gobierno de Aznar ha cursado una invitación al presidente chileno, Ricardo Lagos, para que visite España el próximo año.

La nueva era llega incluso al Ejército, una de las instituciones que más firmemente ha apoyado a Pinochet desde su regreso a Chile, el pasado marzo. Muñoz señaló que, en noviembre, viajará a España el comandante en jefe de la Fuerza Aérea chilena, el general Patricio Ríos, en el marco de un acuerdo de colaboración con el Ministerio de Defensa.

El subsecretario evitó pronunciarse sobre el actual proceso de desafuero de Pinochet, reiterando que su Gobierno «es respetuoso con la independencia de la Justicia, que será la que decida».




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