CRISTINA FRADE
ANTONIO RUBIO/MANUEL CERDAN
LONDRES/MADRID.- Agentes de Scotland Yard detuvieron en la noche del viernes al ex dictador chileno Augusto Pinochet, de 82 años, en el hospital de Londres donde se restablecía de una operación de hernia de disco, según confirmó ayer una portavoz de la Policía Metropolitana de la capital británica.
El arresto obedece a una solicitud de extradición cursada por la Justicia española a través de Interpol. Según Scotland Yard, la petición establece que entre el 11 de septiembre de 1973 y el 31 de diciembre de 1983, dentro de la jurisdicción del Juzgado Central número 5 de la Audiencia Nacional de Madrid, Pinochet asesinó a ciudadanos españoles en Chile, dentro de la jurisdicción del Gobierno español.
En concreto, el senador vitalicio Augusto Pinochet Ugarte fue detenido de forma preventiva a petición del juez Baltasar Garzón, que acusa al general retirado de
El magistrado de la Audiencia Nacional, que investiga la desaparición de españoles durante la dictadura argentina, tuvo noticias el pasado viernes de que el dictador chileno pensaba abandonar la clínica de Londres donde había sido sometido a una operación de hernia discal y cursó urgentemente la petición de detención.
La solicitud de Garzón contra Pinochet se basa en la presunta participación del dictador en la denominada Operación Cóndor.
Esta acción se llevó a cabo, de forma conjunta, entre los Ejércitos y los servicios secretos de Argentina y Chile durante los años 1976 y 1983, y en ella desaparecieron 119 personas, entre los que había algunos españoles.
En el escrito enviado por Garzón a las autoridades británicas se indica que con carácter urgente será tramitada la petición de extradición de Augusto Pinochet. Mañana lunes, según anunciaron fuentes judiciales españolas, Garzón explicará las razones que le han llevado a solicitar la extradición. Al Gobierno de Madrid no le constaba que se hubiera pedido. En particular, el ministro de Exteriores, Abel Matutes, indicó que España respeta las decisiones judiciales y puntualizó que se debe «dejar actuar» a los magistrados. «Es mejor no hacer ninguna valoración», añadió.
EL MUNDO pudo saber por fuentes de la Audiencia Nacional que el magistrado piensa trasladarse a Londres en los próximos días para interrogar al ex dictador chileno.
La petición de detención de Pinochet, al parecer, es consecuencia de una querella presentada el pasado viernes por el abogado Joan Garcés -quien fue asesor personal del presidente chileno Salvador Allende- en el juzgado de Baltasar Garzón.
Garcés también es parte acusadora en el sumario que tramita el juez Manuel García-Castellón por la desaparición de ciudadanos españoles durante la dictadura de Pinochet.
García-Castellón, según declaró recientemente, no quería pedir la detención de Pinochet a los británicos porque no tenía suficientes evidencias contra el dictador y porque consideraba que sería una acción muy espectacular; pero también está muy interesado en tomar declaración al militar retirado.
42 días de plazo
En caso de que finalmente Pinochet sea extraditado a España, como va a pedir Garzón, sería conducido por la policía británica hasta Madrid y aquí sería ingresado en un centro penitenciario.
Scotland Yard recalcó que la detención del general Pinochet se había efectuado a petición «específica» de las autoridades españolas que, según el Ministerio de Interior británico, tienen ahora un plazo de 42 días para enviar una demanda formal de extradición.
Las autoridades británicas no quisieron facilitar más detalles sobre las circunstancias del arresto ni sobre el lugar donde se encuentra.
El dictador se sometió hace unos días a una intervención quirúrgica en el London Bridge Hospital, pero según algunas informaciones ha sido trasladado a una clínica privada. Se cree que está acompañado por su mujer y por dos guardaespaldas.
Sedado y grave
Tras la operación, «se encuentra grave y sedado y no puede prestar declaración por cierto tiempo», afirmó el embajador de Chile en Londres, Mario Artaza.
Pinochet entró en el Reino Unido a principios de este mes con un pasaporte diplomático «plenipotenciario», como el que utilizan las delegaciones chilenas para viajar en misión al extranjero.
Un portavoz de Downing Street aseguró que el primer ministro británico, Tony Blair, había sido informado de la situación, pero añadió que la detención es una cuestión «que sólo incumbe a los jueces y a la policía».
Sin embargo, el Gobierno británico había recibido presiones desde diversos frentes para que entregara al dictador a la Justicia española.
David Bull, jefe de la oficina británica de Amnistía Internacional, reclamó la entrega del general a los jueces y el diputado laborista Jeremy Corbyn dijo que es «uno de los grandes asesinos del siglo».
Aunque la BBC había asegurado que Pinochet fue operado en el London Bridge Hospital, una portavoz del centro aseguró ayer a EL MUNDO que el general ni estaba allí ni había estado nunca.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores británico dijo que todavía no se había recibido la protesta formal del Gobierno chileno e insistió en que la detención del dictador obedecía a «una decisión puramente judicial, en ningún caso política».
El portavoz confirmó que Pinochet no goza de inmunidad en el Reino Unido, pese a haber entrado en el país con un pasaporte diplomático.
Un asesor legal del palacio de La Moneda, sede de la Presidencia chilena, manifestó ayer a este periódico que existe la posibilidad de que a Pinochet se le hayan dado garantías de inmunidad, que realmente no existían. «Es como pensar que Hitler no iba a ser detenido por llevar un pasaporte diplomático», añadió.
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