Publicado en el Diario Chileno La Tercera el 24 de Julio de 2000

Proceso de desafuero entra en su etapa crucial

Santiago, 24 de julio (Agencias).- La decisión que adopte mañana, martes, la Corte Suprema sobre los exámenes médicos o el retiro de la inmunidad parlamentaria a Augusto Pinochet, decidirá la suerte del general (r) sometido desde hace 21 meses a un complicado laberinto judicial.

Laberinto que comenzó el 16 de octubre de 1998 con su detención en Londres donde pasó 503 días bajo arresto domiciliario, a instancias del juez español Baltasar Garzón que lo acusó de graves violaciones a los derechos humanos y pidió su extradición.
El 2 de marzo de este año, el ministro del Interior británico, Jack Straw dejó a Pinochet en libertad "por razones humanitarias", en atención a su deteriorado estado de salud, confirmado por médicos británicos.

Al día siguiente, mostrando un excelente semblante y buenas condiciones físicas, pisó tierra chilena donde el Ejército lo esperó con una ceremonia, cuya pomposidad molestó al gobierno del entonces presidente Eduardo Frei e indignó a los familiares de las víctimas del régimen dictatorial que lideró entre 1973 y 1990.
En estos casi cinco meses desde el regreso a su país, el general se ha mantenido en silencio recluido en su casa y sus salidas públicas se han remitido a visitas al Hospital Militar y viajes a su casa de descanso de Bucalemu, a 130 kilómetros al oeste de Santiago.

Tras concluir el pasado viernes la vista sobre la apelación del desafuero, resuelto en fallo de primera instancia el 5 de junio pasado por la Corte de Apelaciones, el "caso Pinochet" comienza hoy una semana crucial.


EXAMENES MEDICOS

A partir del martes, los 20 magistrados del máximo tribunal deberán ratificar o rechazar la resolución del tribunal de alzada, en una decisión que constituirá otro de los hitos en torno a la situación judicial del octogenario general.

Según lo afirmó el presidente de la Corte Suprema, Hernán Alvarez, es probable que el mismo martes, cuando se celebre el pleno extraordinario sobre el caso, los magistrados voten si aceptan o no que Pinochet sea sometido a exámenes médicos, petición que reiteró la defensa "como medida para mejor resolver.

Si ello ocurre, se suspende el fallo hasta que se entreguen los resultados del chequeo, que podría prolongarse más de un mes.
En caso contrario, los supremos entrarán a discutir el fondo del asunto y la resolución se entregaría a la "máxima brevedad", esto es entre una semana y quince días si los jueces piden el expediente del caso para estudiarlo.

Según algunos analistas, la Corte Suprema confirmará el desafuero de Pinochet, pero ordenará al juez Juan Guzmán, que instruye las querellas en su contra- que le practiquen exámenes médicos para evitar el proceso penal.

De esta manera se salvaría "con dignidad", aseguran, uno de los casos más difíciles que le ha tocado resolver al poder judicial chileno.

Los querellantes, en tanto, mantienen su optimismo, les asiste la convicción de que hay "sospechas fundadas" para dar lugar al desafuero de Pinochet (1973-1990) por la responsabilidad en los 19 crímenes que le imputa el juez Guzmán en el caso "caravana de la muerte", comitiva que actuó bajo su delegación personal en 1973.
Los defensores y partidarios de Pinochet se muestran más cautelosos pues han sufrido ya muchas derrotas jurídicas en estos 21 meses. Esperan, no obstante, que en el máximo tribunal prime el derecho y revoque el desafuero que falló la Corte de Apelaciones, dictamen que tildaron de "político".

El gobierno, en boca del presidente Ricardo Lagos ha reiterado que cada poder del Estado está haciendo su tarea.

El pasado sábado el mandatario descartó conflictos con las Fuerzas Armadas por un eventual fallo desfavorable contra el ex jefe militar.
Agregó que cualquiera que sea lo que resuelva la Corte Suprema "lo único importante es que habremos demostrado que en Chile los tribunales funcionan y la justicia hace su tarea".


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