Maria Escobar, una de las mujeres que ha perdido a un familiar en los años de gobierno del General Pinochet en Chile. (Reuters)

COMPÁS DE ESPERA EN EL CASO PINOCHET HASTA LA DECISIÓN DE STRAW

24 de febrero 2000 (Terra/EFE)
El caso del ex dictador chileno Augusto Pinochet se encuentra en un compás de espera hasta conocer la decisión final que el ministro británico del Interior, Jack Straw, hará pública la semana próxima.

Salvo sorpresas con las que nadie cuenta, todo parece indicar que Straw esperará a que la Cámara de los Comunes, en receso hasta el lunes próximo, vuelva a reunirse para explicar su decisión sobre el futuro de Pinochet.

Straw declaró el miércoles que aún no había comenzado a estudiar los alegatos presentados por los cuatro países que reclaman la extradición del general: España, Francia, Bélgica y Suiza. Todas las alegaciones enviadas al ministro inciden en la necesidad de un nuevo reconocimiento médico a Pinochet, a quien las partes interesadas en el caso consideran pto para ser juzgado.

Straw, sin embargo, declaró el pasado 11 de enero que estaba predispuesto a denegar la extradición del general a España debido a sus problemas de salud. El ministro considera que el examen médico que cuatro especialistas independientes hicieron a Pinochet el 5 de enero deja claro que el acusado no está en condiciones físicas y/o mentales para aguantar un largo juicio. Straw dijo el pasado miércoles que anunciará su decisión "a su debido momento". El ministro se ha comprometido, no obstante, a informar con 24 horas de antelación como mínimo a las partes sobre el momento en que anunciará su decisión, no sobre el contenido de la misma.

Según fuentes jurídicas la decisión del ministro no se considerará firme hasta que no se haya efectuado la comunicación oficial a la Cámara de los Comunes. Y será en ese momento cuando las partes podrían solicitar permiso para apelar, si así lo desean, contra la decisión de Straw, quien probablemente mantendrá su disposición a liberar al ex dictador chileno. Para recurrir, los demandantes deberían acudir al tribunal londinense de Bow Street, encargado de los casos de extradición, y solicitar un interdicto cautelar que frenara la posible liberación del detenido.

Si este tribunal diese su visto bueno, entonces los demandantes podrían solicitar al Tribunal Superior de Londres su autorización para presentar un recurso de revisión judicial. Entre tanto, fuentes cercanas al general han descartado por completo la posibilidad de que éste se someta a nuevos exámenes médicos.

Su amigo personal, el empresario suizo Peter Schaad, dijo al respecto que le parecía "absolutamente ridículo que se llegue a decir que haya médicos en Francia, Bélgica, Francia o Suiza que puedan sean mejores que los británicos". El ex dictador chileno, que está bajo arresto domiciliario en una residencia del condado de Surrey (en las afueras de Londres), fue detenido en Londres el 16 de octubre de 1998 por orden del juez Garzón.

La justicia británica autorizó el año pasado la extradición de Pinochet a España por 34 delitos de tortura y uno de conspiración para la tortura, presuntos crímenes cometidos al final de la dictadura chilena (1973-1990). Desde el 29 de enero, un avión de la Fuerza Aérea chilena sigue estacionado en la base de Brize Norton, cerca de Londres, para trasladar al general a su país si es finalmente liberado.