LAUDATIO PRONUNCIADA PEL SR. ALFREDO MORALES GIL
AMB MOTIU DE LA INVESTIDURA DEL SR. JESÚS GARCIA FERNÁNDEZ COM A DOCTOR HONORIS CAUSA PER LA UNIVERSITAT D'ALACANT

Magfco. y Excmo. Sr. Rector de la Universidad de Alicante,
Magfco. y Excmo. Sr. Rector de la Universidad de Valladolid,
Excmos. e Ilmos. Señores,
Claustro de esta Universidad,
Señoras y Señores

Constituye para mí un alto honor haber sido designado por el Departamento de Análisis Geográfico Regional para representarlo en este solemne acto académico, a mi entender, uno de los más importantes y significativos de toda la actividad universitaria.

Cuando se propuso a la Junta de la Facultad de Filosofía y Letras de esta Universidad, la concesión del Doctorado Honoris Causa al profesor Jesús García Fernández, el Departamento que represento iniciaba un proceso de reconocimiento público de sus muchos méritos docentes e investigadores conseguidos en el transcurso de su fecunda vida académica pero, había sobre todo, un interés por premiar sus desvelos y preocupación por contribuir a la formación de un gran número de profesores, éstos que hoy imparten docencia geográfica tanto en nuestra Universidad, como en centros de enseñanzas medias de Alicante y otras instituciones y organismos que cuentan con titulados salidos de estas aulas, coincidiendo con los primeros años del firme caminar de la Universidad lucentina y que, a pesar de las muchas carencias de entonces, hacía esfuerzos por abrirse un lugar en el mundo universitario.

Como testigo privilegiado, puedo dar fe del ir y venir, en la década de los ochenta, del profesor Jesús García Fernández por esta Universidad, donde el único material con que contaba para realizar su trabajo era el entusiasmo y receptividad de todos los que acudían a oír sus explicaciones en busca de un mayor horizonte de conocimientos científicos geográficos y de un encuadre humanístico. Nadie quedó defraudado, al contrario, en él encontraron además de un gran maestro, a un amigo que hoy comparte las vivencias familiares de los integrantes del Instituto Universitario de Geografía que con él desarrollan, en esta Universidad, su labor investigadora. No extraña, por tanto, que la propuesta de su Doctorado Honoris Causa suscitara inmediatamente una oleada unánime de adhesiones, materializadas en apoyos institucionales y escritos personales recibidos en el Departamento.

Alicante y su Universidad, en el solemne acto de hoy, incorporan a dos ilustres maestros de la Geografía a su claustro universitario que, de esta forma, se enriquece con su presencia. Ambos nos honran y marcan pautas a seguir en el futuro.

Es el profesor Jesús García Fernández hombre de múltiples saberes y grandes facultades, verdadero sabio humanista y excepcional geógrafo. Por ello, me van a permitir que, sin quebrar la obligada brevedad de mis palabras, haga un recorrido por su biografía.

El Dr. D. Jesús García Fernández nació en Valladolid el siete de junio de 1928. Cursó estudios en la Universidad Complutense donde se licenció en Filosofía y Letras (Sección de Historia) en junio 1950. Ese mismo año ingreso como becario en el Instituto Juan Sebastián Elcano e inició su aprendizaje con el profesor Manuel de Terán, de quien había recibido las primeras enseñanzas geográficas en la Facultad, y que fueron decisivas para concretar su vocación. Cuando el profesor Terán, en 1951, se responsabilizó de la primera cátedra de Geografía de la Universidad Complutense, sus relaciones se acrecentaron al dirigirle sus trabajos y orientarle en sus estudios para proporcionar una sólida base a su formación. D. Manuel de Terán no fue sólo su maestro indiscutible sino también un verdadero mentor en el ámbito que iba de la ética a la estética.

Después de la correspondiente oposición, en diciembre de 1958, tomó posesión de la cátedra de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid (12 de enero de 1959), sucediendo en ese puesto al profesor Amando G. Melón, que, en 1948, se había trasladado a Madrid. La ausencia de un catedrático durante ese dilatado período no había sido beneficiosa para la disciplina geográfica, lo que obligó al profesor García Fernández a emprender la tarea de recuperar el prestigio científico de aquélla, mediante una ejemplar labor investigadora y una docencia teórica complementada con trabajos de campo.

Así, de las aulas de la Universidad de Valladolid empezaron a surgir alumnos comprometidos en "hacer Geografía", cuyas investigaciones cuajaron en memorias de licenciatura y tesis doctorales caracterizadas por el rigor y una calidad poco común, mediante la aplicación de los presupuestos metodológicos más avanzados y, en ocasiones, novedosos. Testimonio de ello son la media docena de catedráticos de Universidad, los más de treinta profesores titulares y los numerosos profesores de enseñanzas medias distribuidos por todo el territorio nacional que deben su formación al profesor García Fernández.

Su labor investigadora se ve reflejada en más de un centenar de artículos y libros publicados en revistas especializadas y editoriales de prestigio. Esta tarea ha abarcado todas las ramas de la ciencia geográfica, si bien, en su primera etapa muestra mayor interés por los estudios referidos a la movilidad de la población y a las estructuras urbanas, siendo representativa de ello: La emigración exterior de España, editada por Ariel en 1965 y Crecimiento y estructura urbana de Valladolid, en Libros de la Frontera (1974). Ambas obras de referencia obligada para todos aquellos que se preocupan desde distintas apreciaciones científicas por estas temáticas.

Durante la década de los setenta y ochenta, publica varios estudios de Geografía Agraria de excepcional importancia, materia que había constituido otra de sus preocupaciones, como es el caso de Los sistemas de cultivo en Castilla La Vieja (1964), Campos abiertos y campos cerrados en Castilla La Vieja (1965) y la magna obra titulada Organización del espacio y economía agraria en la España Atlántica, editada por la editorial Siglo XXI en 1975.

Su interés por aprehender la esencia y evolución de Castilla la Vieja se plasmó en varios artículos y libros de singular trascendencia para la concreción del espacio regional, y entre los que sobresalen: Desarrollo y atonía en Castilla, publicado por Edit. Ariel y Castilla (entre la percepción del espacio y la tradición erudita), editado por Espasa Calpe (1985).

Pero donde hace una reflexión epistemológica profunda sobre la vinculación del "medio ambiente" y la "ordenación del territorio", desbrozando la maraña tejida por interpretaciones hechas desde el oportunismo de otras ciencias o posicionamientos políticos, es en el capítulo introductorio del libro titulado Medio ambiente y ordenación del territorio, editado por la Fundación Duques de Soria y la Universidad de Valladolid en 1994, que resulta de obligada consulta para todos aquellos que desean introducirse en los complejos caminos de esta temática.

En estrecha relación con el "medio ambiente", el estudio del Tiempo y Clima de España ha merecido ocupación y estudio decidido por parte del profesor García Fernández. Aportaciones decisivas en esta rama geográfica, hoy tan en boga, son sus trabajos sobre El clima de España (1963) y la brillantísima y lúcida síntesis sobre Castilla y León (1986), obra maestra de lo que debe ser el estudio geográfico del clima entendido como lo "percibido y vivido por el hombre".

La Geomorfología, ha ocupado gran parte de su tiempo en los últimos treinta años, y con ella ha desarrollado una intensa actividad en las dos facetas que todo universitario debe cultivar -la investigación y la docencia-, y ello a través de la preparación de los "Cursos de Trabajo de Campo en Geomorfología Estructural"; en los mismos han participado varias generaciones de geógrafos españoles, pues ya conocen su edición vigesimosexta. El rigor de estos cursos, la manifestación explícita del método de trabajo, el interés de los temas, su inteligente desarrollo, el aprendizaje directo de las formas, y la implantación de hecho de este tipo de trabajos como un quehacer "normal" del geógrafo, sirvieron para formar a profesores que, luego, lo han ido transmitiendo a sus alumnos, Constituye, en suma, un trabajo exigente, tenaz, silencioso, muy generoso y seriamente influyente, que ha quedado plasmado en varios artículos y, sobre todo, en las Memorias de cada uno de los cursos.

La relación del profesor García Fernández con la Universidad de Alicante y, en especial, con el Instituto Universitario de Geografía, se remonta al año 1984, en el que, tras un somero reconocimiento del territorio, captó la dificultad que entrañaba el estudio del relieve del Campo de Alicante, lo que, lejos de desanimarle, estimuló su empeño y entusiasmo por "descubrir" lo desconocido. Así, con la colaboración de un grupo de profesores del mencionado Instituto emprendió el trabajo de investigación en una primera campaña en noviembre de 1985. Sin desaliento, a pesar de las dificultades y complejidad crecientes, se ha continuado este proyecto hasta el pasado mes de noviembre con la realización de la décima campaña, y sus resultados se han plasmado en una serie de publicaciones de entre las que cabe citar las siguientes: Contribución al conocimiento geomorfológíco del Campo de Alicante (1986); El Maigmó. Análisis morfoestructural (1988); La Sierra del Cid (Alicante), como morfoestructura (1989) y Análisis morfoestructural del sector sudoeste del Campo de Alicante (1992). Asimismo, ha generado un grupo de trabajo en estos temas que puede resultar básico para el conocimiento geomorfológico del espacio alicantino.

De su condición de geógrafo íntegro y global, hay constancia no sólo a través de su extraordinaria aportación a la Geografía, sino también en su forma de trabajo, y de ello se percata uno cuando advierte que, aún siendo único el objetivo primordial de su investigación, no olvida que el paisaje se percibe de manera total y que todos sus aspectos interesan al geógrafo. Esa preocupación por conocer, por descubrir, le conduce, incluso, a indagar en las costumbres e idiosincrasia de las gentes que habitan estas tierras. La encuesta, el contacto directo, le permiten, a su vez, enriquecer considerablemente su aportación: la recuperación de un gran numero de topónimos menores, olvidados o deformados y, en definitiva, la vuelta a su esencia original ha constituido otra de sus actividades.

Paralelamente a sus tareas de docente e investigador, el Dr. García Fernández se ha preocupado por realzar en el contexto nacional e internacional a la Geografía Española, y fruto de ese interés fueron sus intentos, con la ayuda de otros geógrafos, de agrupar a todos ellos. Para tal fin constituyó un paso decisivo la recuperación de la celebración bianual de Coloquios de Geografía, de los que el N celebrado en septiembre de 1975 en Oviedo, resultó decisivo, Posteriormente, en 1976 promovió la creación de la Asociación de Geógrafos Españoles, de la que fue su primer presidente y que, en la actualidad, con más de un millar de afiliados, se ha erigido en el órgano más representativo de la Geografía española.

Hoy la Universidad de Alicante se siente orgullosa de contar con este egregio doctor entre su profesorado. Mgfco. y Excmo. Señor, en este momento tan memorable para nuestra Universidad en que el profesor García Fernández, venido de la Vieja Castilla, recibe, junto a otro gran geógrafo español, el profesor López Gómez, de la otra gran Castilla, su Doctorado Honoris Causa, sean ya las palabras dichas en nuestra lengua madre de civilización, en ese latín, hoy tan incomprensiblemente preterido, las que inicien el rito antiguo y entrañable con que la Universidad concede sus máximos honores:

RECTOR MAGNIFICE, HANC DOCTISSIMI VIRI DOMINI JESUS GARCIA FERNANDEZ PRAECLARAM VITAM EIUSQUE SAPIENTIAE STUDIIS ERUDITUM ANIMUM, UT POTUI, EXPLANAVI.

(Rector Magnífico, en cuanto me fue posible expuse la preclara vida del Excmo. Sr. Jesús García Fernández y su espíritu forjado en el empeño de la sabiduría).

Antonio Morales Gil
    

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Última actualització: 2-nov-1999
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