Alicante, 5 de octubre de 2004

LA ATENCIÓN A DISCAPACITADOS INTELECTUALES, OBJETIVO DE UN SEMINARIO

Una declaración sobre sobre los principios, los modelos y las propuestas sobre la Atención a Personas con Discapacidad Intelectual será el colofón al Seminario sobre Atención a Personas con Discapacidad Intelectual y Alteraciones de conducta celebrado la pasada semana en la sede de Alicante de la UA.

Este encuentro, desarrollado los días 30 de septiembre y el 1 de octubre, ha contado con la presencia de expertos en el tema de las llamadas "Conductas desafiantes". La organización estuvo a cargo del Centro San Rafael, el Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Alicante, FEAPS Comunidad Valenciana y UPAPSA, contando con la colaboración de la Diputación y el Ayuntamiento de Alicante y la Consellería de Bienestar Social de la Comunidad Valenciana.

El objetivo ha sido lograr una Declaración de consenso sobre los principios, los modelos y las propuestas de intervención que deberán guiar las actuaciones con estas personas. Dicha Declaración será dada a conocer hoy en la sede ciudad de la Universidad de Alicante por Ana Carratalá, coordinadora del Seminario y directora del Centro San Rafael, y la profesora Clarisa Ramos Feijóo del Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Alicante que ha formado parte del equipo organizador del Seminario.

La problemática  de las personas con discapacidad intelectual que presentan además graves alteraciones de conducta afecta en Alicante a un centenar de personas, y alcanza en la Comunidad Valenciana casi 1300 personas. Se trata de personas que presentan una problemática que requiere de los apoyos y adaptaciones adecuados para poder progresar en su desarrollo personal.

Algunos de los principios que se incluyen en la Declaración son:

A) se considera que los PRINCIPIOS Y MODELOS que deben regir cualquier actuación en la atención a las personas con Discapacidad intelectual y alteraciones en la salud mental o en la conducta, son:

1. Que los objetivos de las actuaciones persigan resultados personales valorados de modo que se orienten a que la persona con DI y AC pueda disfrutar de una vida plena.

2. Que se base en valores y principios éticos consensuados por todas las partes intervinientes.

3. La autodeterminación de la persona deberá guiar toda actuación.

4. Se requiere que los Servicios Sociales sean considerados un derecho básico y objetivo de los ciudadanos
 

5. Toda actuación deberá orientarse, con los apoyos adecuados, a la inclusión social en su comunidad.

6. Protocolizar los procedimientos de intervención de acuerdo a sistemas de calidad.

7. Trabajo en equipo interdisciplinar e interinstitucional basado en modelos colaborativos entre todos los agentes del proceso de intervención (entidades, familias, personas con DI, profesionales, servicios comunitarios...)

8. Es esencial la coordinación y corresponsabilidad de los servicios de salud, educativos y sociales

9. Es necesaria la existencia de una red de servicios especializados centrados en la comunidad.

10. La intervención ha de conjugar tanto la competencia de los profesionales y la organizativa.

11. Los profesionales deberán conjugar el rol de experto con el de facilitador y coordinador.

12. La formación de todas las partes intervinientes es una estrategia esencial para llevar a cabo estos procesos.

13. Utilizar procedimientos proactivos haciendo hincapié en la prevención y si fuera necesario, procedimientos reactivos evitando el uso de sistemas aversivos.

14. Toda actuación debe partir de procesos de evaluación desde un abordaje biológico, psicológico, social y cultural.

15.Es esencial la participación de todos los agentes implicados en el diseño, aplicación, evaluación y seguimiento del plan de apoyo.

16. Los modelos de atención deberían contemplar la complejidad de esta problemática y generar un abanico de alternativas, de modo que den respuesta a todas las necesidades. 

 
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