Alicante, 6 de julio de 2005

LA UA COMPETIRÁ EN JAPÓN CON SU EQUIPO DE FÚTBOL DE PERROS ROBOTS

Año 2050. Todos los medios informativos destacan en titulares que un equipo de robots ha vencido a la selección humana mundial de fútbol.

Para algunos expertos este escenario no es ciencia ficción. Auguran que va a ser una realidad cuyos preliminares se están gestando actualmente en los centros de investigación. Entre ellos, la Universidad de Alicante, que forma parte del Teamchaos, un equipo de perros robots que juegan al fútbol y que la semana proxima, del 13 al 17 de julio se medirán con otros 23 equipos de todo el mundo en Japón.

"Lo de ganar los jugadores robots de fútbol a los humanos seguramente está a un plazo bastante más lejano que los años 50, pero se están producendo continuos avances en este tema", señala Miguel Ängel Cazorla, profesor de Ciencia de la Computacion, Inteligencia Artificial y coordinador del grupo de científicos que forma parte del Teamchaos (Equipo Caos).

El perro jugador de este equipo pertenece a la especie Aibo. Es un simpático juguete mecánico con sorprendentes habilidades que se puede adquirir comercialmente (lo fabrica Sony). Se trata de un muñeco articulado con forma y tamaño de cachorro, gran movilidad que reproduce convincentemente los movimientos de este animal — por ejemplo, siguiendo con la "mirada" y con el giro de su cabeza a quién esté cerca de él— y, sobre todo, una elevada autonomía de reacción. Debidamente sustituida la programación de fábrica con otra más avanzada y tras un proceso de adiestramiento puede jugar al fútbol con otros congéneres de similares aptitudes situándose, chutando, disputando la pelota o defendiendo la portería.

Para los investigadores que trabajan en este proyecto es, ante todo, un reto de programación en inteligencia artificial y movilidad. El robot, dotado de cámara de visión, micrófonos, sensores y de un procesador que le permite el aprendizaje, el cálculo de sus reacciones y el movimiento de su cabeza, patas articuladas y cola, debe identificar la pelota, las zonas del campo de juego (una moqueta señalizada de 6 por 4 metros), los jugadores propios y ajenos y la portería. Y una vez hechos esos cálculos, desplazarse hasta la pelota y enviarla en la dirección debida.

"Tratamos al robot Aibo como a un perro recién nacido que interacciona con el entorno y al que hay que adiestrar", explica Miguel Ángel Cazorla. Si hace algo bien, por ejemplo, se le acaricia la cabeza y aprende que esa reacción debe repetirla, expresando con luces su contento. Si se enfada, la luz es roja. Pero el método fundamental de aprendizaje lo constituye el grupo de preparadores del Teamchaos, que escibre numerosas líneas de programación para que el perro demuestre un superior dominio de la pelota que sus contrincantes, adiestrados a su vez por los científicos de otros centros de investigación.

Teamchaos es un proyecto de las universidades de Orebro (Suecia), Murcia, Rey Juan Carlos y Alicante, que lo coordina con patrocinio del Ministerio de Educación y Ciencia. Por parte de la UA, aparte de Cazorla, forman parte también del equipo de programadores en lenguajes de alto nivel los profesores María Isabel Alfonso y Antonio Botía y el estudiante Boyán Ivanof. El proyecto forma parte del grupo de investigación en visión robótica de la Escuela Politécnica Superior de la UA, que dirige Francisco Javier Escolano, ya que la correcta identificación de los elementos del juego (jugadores propios o ajenos, la pelota, las zonas del campo) es factor esencial para competir con éxito, además de resolver problemas de otro tipo como, por ejemplo, la coordinación de movimientos y el aprendizaje de la forma de andar.

La Robocup es una competición que nació en 1997 en Japón. Desde entonces se ha desarrollado con periodicidad anual en distintos países. El certamen que se inicia la semana que viene en Osaka consta de varias ligas o categorías. En la que compite la UA cada equipo de robots Aibo están formado por cuatro jugadores, que desarrollan roles distintos (portero, defensa y delanteros) que tienen comportamientos jerarquizados; por ejemplo, el portero no puede salir del área de portería. La pelota es de color naranja especial y el partido se juega en dos partes de diez minutos. En total competirán 24 equipos de diferentes países.

La UA lleva participando en la Robocup desde hace cinco años. En la edición de este año intervienen más de 400 equipos de 35 países en el conjunto de las categorías, que incluyen robots de distintos tamaños, simulaciones por ordenador, robots humanoides que lanzan penalties, de rescate…

En la liga Aibo participan los robots de este modelo de Sony, reprogramado por los diferentes equipos. Sus características son: Cámara para visión (en el hocico), micrófonos en las orejas y altavoz, control de los motores de las patas y cabeza, sensores de contacto en la cabeza y espalda, sensor de infrarrojos en el pecho, luces para expresar emociones, tarjeta Wireless, procesador a 576 MHz, y software Aibo Mind que simula un perro, pudiendo evolucionar en base a los estímulos externos, ampliado con las aportaciones de sus preparadores.


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