Alicante, 18 de noviembre de 2005

DOS CIENTÍFICOS DE LA UA PARTICIPAN EN EL DESCUBRIMIENTO DE UN TIPO DE ESTRELLAS QUE EMITEN LLAMARADAS DE RAYOS X

Dos científicos de la universidad de Alicante forman parte del equipo de astrónomos de la Agencia Espacial Europea (ESA) que han descubierto una nueva clase de estrellas binarias caracterizada por su emisión de llamaradas de rayos X. Las observaciones se han hecho con un telescopio en órbita.

En este hallazgo, que acaba de ser hecho públco por la ESA, han participado Ignacio Negueruela, primer autor de la i nvestigación, y José Miguel Torrejón, ambos del Departamento de Física e Ingeniería de Sistemas de la Escuela Poltécnica Superior. El resto del equipo estaba integrado por tres profesores de universidades de Creta, París y California.

Las observaciones han sido realizadas por Integral, un telescopio de rayos gamma. Integral, (International Gamma Ray Astrophysics Laboratory) es un telescopio que la Agencia Espacial Europea, con la colaboración de Rusia, puso en órbita en 2002.

La nueva clase de estrellas binarias descubiertas se cree muy numerosa, aunque no había sido detectada anteriormente. Estos objetos astronómicos se caracterizan por emitir rayos X tan sólo ocasionalmente, durante unos estallidos de actividad muy breves. "Con este descubrimiento —destaca una nota de la ESA traducida por Ignacio Negueruela— Integral confirma su capacidad para revelar el universo escondido".

Estos sistemas han sido bautizados científicamente como supergigantes binarias transitorias. Constan de un objeto muy compacto y pequeño y una estrella enorme de altísima luminosidad, cientos de miles más brillante que el Sol. El objeto compacto puede ser un agujero negro o una estrella de neutrones, que absorbe material procedente de la supergigante y ocasionalmente deja escapar una llamarada de radiación X. Estos estallidos, al ser muy escasos y durar muy poco tiempo, no habían sido detectados antes.

La combinación de los datos de Integral con los de otros satélites y telescopios sugiere ahora a los científicos que existe un número importante de este tipo de binarias, que antes se consideraban muy raras. Los estallidos de rayos X que producen aparecen bruscamente, pasando de no ser detectables a ser realmente brillantes en cuestión de minutos, alcanzan su máxima luminosidad en menos de una hora, empiezan a apagarse y se hacen invisibles de nuevo en pocas horas.


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