Alicante, 21 de noviembre de 2005

LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE Y LA UNIVERSIDAD ALDELMALEK ESSADI DE TETUÁN REALIZAN UNA INVESTIGACIÓN SOBRE LOS KHALOAS

Los científicos de la Universidad de Alicante Eduardo Seva Román, ecólogo y director del departamento de Ecología, Juan Luis Román, geolingüista, y el profesor titular de Ecología de la Universidad Aldelmalek Essadi de Tetuán (Marruecos), Lahcen Taiqui, han realizado una investigación conjunta sobre los khaloas, lugares sagrados en los que convergen naturaleza y cultura. Los khaloas, también llamados marabuts o morabitos, son santuarios religiosos ancestrales que se extienden desde Pakistán hasta Senegal. Estos lugares son considerados sagrados y en cada uno de ellos se encuentra un enterramiento de una persona significativa para la aldea, pueblo o ciudad, bien sea porque en su vida han sido pacificadores de conflictos entre grupos o personas. Además, la persona enterrada y a la que se dedica el khaloa suele ser quien organiza el territorio.

La superficie dedicada a cada khaloa es proporcional a la importancia de la persona que está enterrada en él. Estos territorios, que forman una isla en el paisaje por el mantenimiento de la vegetación típica mediterránea, son destinados exclusivamente al rezo. A mayor importancia del enterrado, más boscoso es el lugar. El interés de la investigación que vienen realizando conjuntamente ambas universidades radica en la posibilidad de realizar el estudio de especies vegetales, ya que los santuarios conforman islas de bosque sumergido en una trama de zonas de cultivo, espacios donde es común la presencia de árboles centenarios o milenarios, entre los que se incluye habitualmente un árbol sagrado. De esta forma, es fácil encontrar una dosel arbóreo que alcanza los quince metros de altura. También, la concentración de numerosas especies animales, desaparecidas en el resto del territorio, que encuentran en los khaloa las condiciones de vida adecuadas.

En general, suelen ser recintos de entre 5.000 y 7.000 metros cuadrados de superficie sin protección ni barrera física que los delimite, aunque pueden llegar a alcanzar las diez hectáreas. Los khaloas, de los que el territorio marroquí está lleno, se localizan en altos del terreno y están asociados siempre al paso de un riachuelo o fuente. Su origen deriva del politeísmo mediterráneo. En algunos de ellos, se hallan instalaciones que se utilizan para sanar a animales o personas enfermas. Además, la tradición de estos santuarios marca la realización de una fiesta, siempre en fecha concreta, similar al santoral católico. Otra particularidad de los khaloas es el hecho de ir descendiendo la zona de bosque, conforme se baja desde el macizo del Rif hacia el África sur, hasta el punto de encontrar el santuario habitado por un solo árbol y la tumba.

En el año 2002, la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) financió la primera parte del proyecto. Los investigadores han solicitado nueva ayuda a esta Agencia para la continuidad de la investigación. La colaboración con el departamento de Ecología de la Universidad de Tetuán comenzó en el año 1992.


Página mantenida por la Oficina de Comunicación página principalenviar correo