CELEBRACIÓN DE LA FESTIVIDAD DE SANTO TOMÁS DE AQUINO EN LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE 

Lunes, 29 de enero de 2007 a las 12.00 horas

Durante el acto será investido como Doctor Honoris Causa el Premio Nóbel de Química del año 2000 Alan J.Heeger

La Universidad de Alicante celebra el próximo lunes el solemne acto académico que conmemora la festividad de Santo Tomás de Aquino, patrón de los estudiantes. Desde hace una década, este día se dedica a la concesión de los premios extraordinarios de fin de carrera y también a la investidura de nuevos doctores egresados de nuestra universidad.
El Paraninfo registrará un lleno absoluto, ya que acogerá a los familiares de aquello alumnos y alumnas que han conseguido premios extraordinarios de fin de carrera y a los que tomarán el traje académico de doctor de manos de sus directores de tesis.
Ochenta y seis nuevos doctores y ochenta y cinco premios extraordinarios que honran el trabajo cotidiano de profesores y alumnos y que cristalizan así la misión de la Universidad. El acto que se celebra es una tradición universitaria que se remonta a 1880, fecha en la que el Papa León XIII proclamara a Santo Tomás de Aquino patrón de las universidades católicas. Desde entonces, esta festividad se ha convertido en todas las universidades en una jornada de celebración, en la que se procede a la entrega de un conjunto de distinciones muy sentidas y totalmente arraigadas en la institución universitaria.
El acto estará presidido por el Rector, Ignacio Jiménez Raneda y contará con la presencia de autoridades académicas y políticas.

La ceremonia dará comienzo a las 11,15 horas con la recepción de autoridades en el rectorado, donde también tendrá lugar el revestimiento de académicos que en cortejo saldrán del patio de la Facultad de Derecho hacia el Paraninfo, donde a las 12.00 horas se iniciará el solemne acto.

En esta ocasión la ceremonia se enriquece con la investidura de un nuevo Doctor Honoris Causa, que hace el número 55, ya que el primer Honoris de la Universidad de Alicante fue investido en 1984 y correspondió este honor al pintor alicantino Eusebio Sempere.

A instancias de la Facultad de Ciencias y de la Escuela Universitaria de Óptica y Optometría, el nuevo doctor es el Premio Nobel de Química del año 2000, Alan J. Heegen, cuya madrina será la profesora Mª Ángeles Díaz García, quien leerá la laudatio del candidato. Como es tradicional el rector impondrá el birrete al nuevo Doctor , quien seguidamente recibirá de su madrina los atributos; el libro de la ciencia, los guantes blancos y el anillo.

A continuación se hará entrega de los premios extraordinarios y la investidura de los nuevos doctores para terminar con el discurso de bienvenida del Rector a los nuevos doctores.
El teólogo y filósofo escolástico Santo Tomás de Aquino es el patrón de los estudiantes como símbolo de la movilidad estudiantil y del profesorado en la Europa del siglo XIII, ejemplo para los nuevos egresados de los distintos títulos que se imparten en el Campus, que con total seguridad viajarán por la Europa del conocimiento una vez recibidas sus credenciales.

SEMBLANZA DE ALAN J. HEEGER

Alan J. Heeger (nacido en 1936) es un físico estadounidense galardonado con el Nobel de Química en 2000 por su contribución al conocimiento y desarrollo de la ciencia de los polímeros orgánicos (plásticos) conductores de electricidad, unos materiales que van a tener múltiples aplicaciones en la vida cotidiana.

Aunque este científico es físico, recibió el premio en su modalidad de Química "porque la ciencia de los polímeros es cada vez más multidisciplinar", indica la madrina de su investidura en la UA, María Ángeles Díaz García, profesora de Física de la Materia Condensada en el departamento de Física Aplicada y en el Instituto de Materiales. Hasta mediados de los años setenta, cuando Heeger comenzó sus investigaciones, se consideraba que los plásticos únicamente podían ser aislantes. Sin embargo, la investigación básica desarrollada durante mucho tiempo por este científico, permitió el desarrollo de polímeros conductores, con unas propiedades que abrían la vía para numerosos desarrollos prácticos. "Con estos materiales se está gestando una revolución en variados aspectos de la vida diaria", destaca María Ángeles Díaz. El propio Heeger fundó en aquellos años una empresa para desarrollar prototipos y demostrar su viabilidad industrial.

Se esperan grandes progresos en el empleo de estos polímeros, una de cuyas primeras aplicaciones, ya en comercialización, son los denominados OLED (diodos orgánicos emisores de luz), con grandes posibilidades para la formación de imágenes y que se están introduciendo en pantallas de aparatos electrónicos de consumo, de momento en los de gama alta: teléfonos móviles, cámaras digitales…, y que en muy pocos años llegarán también a los televisores. Los principios de su funcionamiento son similares a los LED que desde hace años se utilizan ya profusamente como pilotos en los aparatos electrónicos, pero con la diferencia que al ser orgánicos son mucho más versátiles. Además de otras ventajas en cuanto a consumo de energía, luminosidad y riqueza cromática, al ser de plástico, permiten crear pantallas flexibles, enrollables o plegables y también transparentes. Se experimenta con ellos en paneles de iluminación y se piensa ya en pinturas luminosas y ropas que emiten luz o cambian de color a gusto del usuario. Incluso, al poderse emplear en estado líquido, se puede imprimir con ellos utilizando una técnica similar a la de las populares impresoras de inyección de tinta. Sin embargo, para su definitiva incorporación al consumo de masas los OLED aún tienen que vencer algunos obstáculos, entre ellos su tendencia a la degradación derivada de su naturaleza orgánica.

Pero si los polímeros conductores son capaces de convertir la electricidad en luz también pueden hacerlo a la inversa, de ahí otra de las grandes utilidades que pueden proporcionar: la elaboración de células solares revolucionarias con respecto a las actuales de silicio. Serán más fáciles de fabricar y mucho más baratas que las actuales, hechas de un material caro y frágil. De momento, sin embargo, el rendimiento que dan es inferior al de las células solares de silicio (un 5% de la energía recibida frente a un 20% o aún más, aunque en dispositivos experimentales muy costosos), pero se trabaja en elevar esa proporción a niveles cada vez más prácticos. Al poderse depositar estos polímeros sobre materiales flexibles, ligeros y económicos de estas células es posible imaginar su amplia difusión en el aprovechamiento de la energía solar.

La vinculación del profesor Heeger con la Universidad de Alicante es especialmente estrecha en el caso de la madrina de su investidura, que trabajó junto a él en la Universidad de California-Santa Bárbara en los años 96 y 97. El grupo de investigación de María Ángeles Díaz estudia actualmente en el Instituto de Materiales, en el que hay científicos tanto de la Facultad de Ciencias como de la escuela de Óptica, en la emisión de iluminación láser, es decir, muy direccional y de color muy definido, por polímeros excitados por luz en vez de electricidad. También han iniciado una línea de investigación sobre las células solares orgánicas.

Dentro del Instituto de Materiales de la Universidad de Alicante otro grupo trabaja también en investigaciones sobre polímeros conductores, en este caso en su fabricación por métodos electroquímicos. Asimismo, la planta fotovoltaica que se construye en el parque Científico de la UA puede ampliar las posibilidades de experimentación sobre el aprovechamiento de la energía solar por medio de estos compuestos.

Hay otro grupo que también trabaja en polímeros conductores preparados electroquímicamente. Asimismo, la UA tiene prevista la puesta en marcha de una planta fotovoltaica dentro de su Parque Tecnológico que puede servir de área experimental en este campo.
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