FORENSES DEL PASADO: EL MISTERIO DE UNOS HUESOS NEGROS

La prestigiosa revista norteamericana "Journal of Archaeological Science" acaba de publicar un estudio realizado por un grupo de investigadores de las universidades del País Vasco, Alicante, Cantabria y New Mexico sobre un peculiar problema planteado en las excavaciones de las ocupaciones magdalenienses (entre 18.000 y 13.000 años atrás) en la Cueva del Mirón, en Ramales de la Victoria (Cantabria).

En el equipo han participado varios miembros de la Unidad de Arqueometría de la Universidad de Alicante, Romualdo Seva, María Dolores Landete Ruiz y Guadalupe Vidal, que han trabajado junto a un nutrido grupo de investigadores de las otras Universidades participantes.

Como si se tratara de forenses del pasado, han intentado esclarecer el misterio de los huesos negros, en unos estratos de la región cántabra que cuentan con gran abundancia de restos de los campamentos de los cazadores, recolectores y pescadores de los tiempos de Altamira. En este enclave se detectó un peculiar problema: los huesos de animales abandonados en una zona de la excavación mantenían su color habitual –el caso más común en estos depósitos- mientras que los del área interior del gran vestíbulo de esta caverna aparecían totalmente ennegrecidos. Para identificar la causa de esta diferencia de coloración, de gran importancia para poder entender otras características del yacimiento, se ha desarrollado una compleja investigación que ha incorporado algunas de las más modernas técnicas analíticas aplicadas, un auténtico trabajo de forenses sobre unos restos del pasado remoto.

El resultado final ha mostrado que se trata de un teñido por depósito de manganeso sobre los huesos, pero ha sido posible reconstruir el largo y complejo proceso, con intervención de diversos agentes naturales, que ha producido ese resultado en una sola zona de esta cueva, que era el verdadero centro de esta intriga prehistórica. Paradójicamente, el color negro arroja luz sobre cómo los magdalenienses organizaban sus zonas de habitación.

La primera firmante del artículo es Ana Belén Marín Arroyo, investigadora contratada de la Universidad del País Vasco, que ha realizado el estudio de la fauna de estos niveles de la Cueva del Mirón como parte de su tesis doctoral. Junto a ella, como hemos avanzado, un equipo de la Unidad de Arqueometría de la Universidad de Alicante (Romualdo Seva, María Dolores Landete Ruiz y Guadalupe Vidal) y los directores de esta actuación arqueológica, Manuel González Morales, del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria, y Lawrence Straus, de la University of New México, completan el grupo investigador.

La Cueva del Mirón viene siendo excavada desde 1996, con el apoyo a lo largo de estos años de diversas instituciones españolas y norteamericanas, entre las que destacan la Fundación Marcelino Botín, el Ministreio de Educación y Ciencia, la National Science Foundation, la Leakey Foundation, National Geographic SOCIETY, la Universidad de Nuevo Mexico y la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, estas últimas financiadoras de las últimas campañas.


.













Página mantenida por la Oficina de Comunicación página principalenviar correo