Alicante, 2 de abril de 2008

INVESTIGADORAS DE LA UA REALIZAN EL PRIMER ESTUDIO EN ESPAÑA SOBRE EL TRABAJO EN LAS AGENCIAS DE PUBLICIDAD DESDE UN ENFOQUE DE GÉNERO

Un hombre tiene 13 veces más posibilidades de ser directivo en una agencia que una mujer. La conclusión está extraída del primer análisis de la estructura laboral de la publicidad con enfoque de género en España que ha realizado el Grupo Investigador de Comunicación y Sociedad del Conocimiento (COSOCO) de la Universidad de Alicante y que ha editado la Asociación Española de Agencias de Publicidad.

La investigación se ha realizado entre 23 agencias pertenecientes a la AEAP entre 2004 y 2005, mediante 819 cuestionarios y grupos de discusión. Este primer estudio de género es también uno de los pocos que existe en el mundo. Financiado por el Instituto de la Mujer, el análisis está dirigido por la doctora Marta Martín y firmado por las investigadoras de la UA Alejandra Hernández y Marina Meléndez. Cabe mencionar la participación de la agencia alicantina Contrapunto.

Además de dibujar un perfil muy ajustado sobre el sector, la investigación de la Universidad de Alicante aporta una interesante serie de recomendaciones para fortalecer las estructuras de las agencias como los sistemas de trabajo rotativos y recuerda que, en España, la inversión real estimada del mercado publicitario alcanzó una cifra en 2006 de 14.590,2 millones de euros (Infoadex, 2007).

Según el estudio La mujer en el sector publicitario. Categorías, especializaciones y conflicto trabajo-familia en las agencias españolas, el sector de las agencias de publicidad es un sector "crecientemente feminizado" (un 56,7% son mujeres), joven, cualificado, con un bajo porcentaje de gente con hijos. Además, es un sector con alta dedicación temporal, especialmente en varones y en determinados departamentos, con culturas corporativas demandantes de tiempo. Según explicó Marta Martín, las personas que no dedican ese tiempo están mal valoradas y tiene consecuencias negativas en su futura promoción.

La mayoría de los empleados experimentan un enfrentamiento entre su vida laboral y familiar. Casi el 63% de los encuestados considera insuficiente el tiempo que pasa con su familia y el 55% percibe que su trabajo limita sus actividades familiares más de lo que desearía. Sin embargo, sólo un 11% manifiesta estar preocupado por asuntos familiares en el trabajo.

El estudio recomienda crear estructuras y políticas de recursos humanos en las agencias, con especial atención a la formalización de los procesos de selección, promoción y retiro. Marta Martín asegura que se ha podido constatar que la contratación es normalmente por cauces informales y por sistemas no formalizados. También el informa apunta la posibilidad de localizar a estudiantes del "sexo infra-representado" para ir formando una bolsa de profesionales mixtos. Aconseja poner en marcha sistemas de trabajo rotativos para favorecer el descubrimiento de vocaciones profesionales (empleados) y de talentos (empleadores), así como fomentar la construcción de nuevos modelos laborales, entre otros puntos.

Género en el nuevo exponente de la economía

Dentro de las nuevas industrias, la publicidad se erige como un máximo exponente de la nueva economía. La comunicación comercial ha sufrido una gran expansión en el contexto de la Sociedad de la Información y el Conocimiento, SIC. En la Unión Europea, el gasto publicitario ha pasado en la última década de 117 Euros per cápita a 184 y, de manera general, el negocio supone actualmente más del 1 por ciento del PIB en los países comunitarios. El número de empleados en el sector europeo se cifraba hace ya un quinquenio en torno a 1.500.000 trabajadores (EACA, European Association of Communication Agencies). En cifras ajustadas, estimaba Riesgo que en el 2003 los ingresos por publicidad en nuestro país suponía el 2,8 por ciento del PIB (Riesgo, 2005).

El Grupo Investigador COSOCO se ha centrado en un colectivo que representan el 86 por ciento de la inversión publicitaria gestionada a través de las agencias de publicidad en España, es decir, las empresas asociadas a la Agencia Española de Agencias de Publicidad. Los principales resultados describen un sector crecientemente feminizado, joven, profesionalizado y cualificado -especialmente en el caso de las mujeres-, cuyos trabajadores viven en estructuras familiares “modernas” con un escaso porcentaje de gente con hijos – sobre todo en el caso de las mujeres-, más equilibrado que la media nacional en el reparto de tareas.

La sobrecarga de trabajo y la merma de tiempo para la vida privada es la fuente de estrés más importante, seguida, en el caso de las mujeres, por la falta de reconocimiento. Dentro de las características estructurales, la publicidad es una de las industrias con una alta rotación externa (la permanencia por empresa es menor a cinco años) y una relativa rotación interna (la permanencia media en un departamento es de siete años).

El estudio concluye que existe una estructura jerárquica polarizada (muy pocos directivos y muchos mandos intermedios y empleados) y con ciertos “sesgos de género”. El sexo es el factor de riesgo más relevante para alcanzar la dirección, es el denominado techo de cristal, y un factor de riesgo relativo para permanecer en los puestos de menor nivel. Así, sólo un 4,8 por ciento de los encuestados ocupa puestos de dirección, mientras que el 48,8 por ciento son empleados u operarios y el 46,4 por ciento mandos intermedios.

La distribución extrema de las posiciones podría tener repercusiones graves si atendemos al análisis de las remuneraciones. De acuerdo con el Informe de Salarios de 2006 (Consultores, 2007), el sueldo medio del sector fue de 61.500 euros anuales y creció un 14,5 por ciento con respecto al estudio de 2004. Sin embargo, según este mismo trabajo, este incremento respondió a los cambios en los directivos de las agencias -no a la masa salarial, ni a la evolución proporcionalmente equitativa de todos los puestos. El salario medio que reveló la investigación fue el resultado de dos clases de remuneraciones diferenciadas: cuadros directivos -que rondan los 126.700 euros- y las del resto de los empleados -de 45.900 euros-.

La categoría laboral varía significativa y proporcionalmente con los años, la formación y el sexo. La media de edad de los empleados/operarios es de 31,7 años, que llevan trabajando en el sector un promedio de 7 años. Los mandos intermedios, con un promedio de 35,6 años, afirman haber estado trabajando casi 12 en el sector. Se consigue llegar a la alta dirección a partir de los 44 años, después de haber trabajado en publicidad 20 años o más. Las investigadoras de la Universidad de Alicante exponen que, a la luz de los datos, se puede hablar del fenómeno de la “juniorización” que fue identificado en el estudio sobre salarios realizado por Grupo Consultores (Consultores, 2005).

El informe describe una estructura de secciones plural en las agencias de publicidad españolas, en las que existen distintos departamentos con características  diferenciales y sexualmente “no neutros”. Sólo Producción e Investigación son departamentos mixtos. Cuentas, Relaciones Públicas y Administración aparecen como departamentos “femeninos” -en los que ser mujer es una característica de significación estadística para trabajar- y Creatividad, Diseño o Redacción, como “masculinos”, dado que ser hombre, es, después de otras cuestiones como ser licenciado en Bellas Artes, uno de los rasgos más relevantes para terminar en ellos. Al margen de aptitudes innatas a las mujeres, los estereotipos culturales (en especial los de los anunciantes) pueden dar cuenta de la feminización de Cuentas.

Finalmente, el estudio apunta otra posible recomendación y es el fomento de la  utilización de las medidas de conciliación existentes en las empresas; así como poner en marcha programas de asesoramiento a empleados y de formación en cuestiones como la gestión del estrés y el manejo del tiempo.

Más información http://www.aeap.es/publicaciones/docs/LaMujerSectorPublicitario.pdf



























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