Alicante, 7 de enero de 2009

El CIBIO reproduce con éxito el timo real en la estación biológica de Torretes- Font Roja

INVESTIGADORES DE LA UA LOGRAN AVANCES EN EL CULTIVO DE PLANTAS BASE DEL HERBERO TRADICIONAL

El Instituto de Biodiversidad CIBIO intenta sacar de su posición de jaque al tradicional herbero de la Comunidad Valenciana con la plantación experimental de timó real en la estación biológica de Torretes- Font Roja de Ibi. Los actuales problemas de conservación se derivan del cambio de usos que han sufrido las plantas medicinales y que han pasado de un fin medicinal a uno social. Investigadores del instituto de la Universidad de Alicante dirigidos por Segundo Ríos observan con moderado optimismo, los éxitos de germinación “en suelo” obtenidos de la primera plantación controlada del Dictamnus hispanicus, pero no ocultan la preocupación ante las dificultades encontradas.

El herbero es un macerado de hierbas en aguardientes anisados, elaborado principalmente en las comarcas de interior del norte de Alicante y sur de Valencia, pero también en otras zonas de Castellón, Aragón e Islas Baleares elaboran macerados similares como reflejo de la tradición herbolaria de estos pueblos. El Instituto de Biodiversidad lleva años investigando sobre las plantas medicinales de la Comunidad Valenciana y dedicando especial atención a los endemismos utilizados en las fórmulas de los herberos.

El biólogo y director de la Estación Biológica de Torretes- Font Roja Segundo Ríos explica: “El componente esencial de estos macerados medicinales es el Dictamnus hispanicus, conocido como timó real o tarraguillo”. Desde la estación biológica Torretes- Font Roja, la UA está realizando desde 2004 seguimientos de campo y diversas experiencias para la producción de dichas especies con el fin de conseguir la recuperación de las poblaciones sobreexplotadas y una gestión adecuada de los recursos. En el caso del timo real, esta especie ya está catalogada en la Comunidad Valenciana como amenazada.

Vanessa Martínez-Francés, investigadora del Instituto de Biodiversidad y especializada en la materia, apunta que “tanto los datos obtenidos en las entrevistas etnobotánicas como de la bibliografía consultada han corroborado la importancia de estos licores para la preservación de la salud en épocas de gran insalubridad (principalmente problemas digestivos), como queda patente en el estudio sobre las condiciones de vida y salud en Alcoy durante el proceso de industrialización realizado por Beneito Lloris: “l’herbero, matava el cuc”.

La composición del herbero varía en función de la zona. En Castellón, la estructura es más sencilla frente a los más complejos que se encuentran en las sierras de Aitana, Mariola-Font Roja i Maigmó- donde se han llegado a contabilizar entre 20 y cerca de 40 componentes. De la gran cantidad de especies utilizadas para la elaboración de estos licores de hierbas, hay algunas que son vulnerables o están amenazadas, frente al actual consumo, de manera que sus poblaciones se están viendo seriamente mermadas. Una recolección abusiva o descontrolada está poniendo en peligro su existencia y uso sostenible a largo plazo, como sucede con la 'santònica', el 'poliol blanc' o el 'te de serra'.

Desde 2004 hasta el año pasado, los biólogos de la UA se dedicaron a las labores de encontrar y controlar poblaciones de timó real. Se detectó que las poblaciones de las comarcas interiores del norte de Alicante y sur de Valencia, además de una bajísima floración y fructificación, sufrieron una recolección abusiva, disminuyendo enormemente la posibilidad de obtener cápsulas – el fruto del timó real es un polifolículo- para su plantación en la estación biológica.

En 2006, el Instituto de Biodiversidad continuó con la segunda fase del proyecto de recuperación del timó real. En el 2007, el proyecto se expuso en un encuentro en Banyeres de Mariola, donde se explicó el procedimiento de cultivo a personas interesadas. Se recogieron 5500 semillas, de las cuales se les aplicaron los mismos tratamientos de estratificación húmeda en frío. En febrero de 2008, se comprobó desafortunadamente que sólo 350 parecían viables. Las otras se deshacían al tocarlas porque por dentro estaban vacías.

Segundo Ríos señala que, debido al escaso número de semillas restantes, se cambiaron los objetivos iniciales de realizar análisis de viabilidad y germinación en laboratorio, para establecer protocolos. Todas las semillas se destinaron a su siembra en el campo, en colaboración con algunos herbereros de estas comarcas. Se entregaron diez semillas a 15 colaboradores, 50 a cada uno de los parques naturales y el resto para la Estación Biológica de Ibi. En marzo de 2008, los investigadores comprobaron que las plantas que germinaron el año anterior volvieron a salir, confirmándose el buen desarrollo de la planta, aunque no hubo buen resultado con las siembras de ese año; aspecto que demuestra la dificultad de cultivo de dicha especie.

El herbero se ha convertido en bebida social, según aseguran estos investigadores, quienes mantienen que, al margen de la actual problemática de subsistencia de algunas plantas, se han de tomar medidas de control. Está claro que el abandono de ciertos usos del territorio es uno de los factores más determinantes en el empobrecimiento de especies animales y vegetales; de ahí la importancia de hacer un seguimiento de la biodiversidad y más aún de especies que pueden ser indicadores de la evolución de un paisaje que es fruto de la acción humana.

Ahora desde el Instituto de Biodiversidad de la UA se trabaja para extender los resultados conseguidos y “con el esfuerzo de todos, esperamos que sea posible la recuperación del timó real, una especie tan emblemática para muchos y cuya desaparición también supone la pérdida de una tradición”, añade Segundo Ríos, quien ha manifestado la importante colaboración que reciben de manos de Lluís Serra, Emilio Laguna y del personal técnico de la Estación Biológica.





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