Alicante, 17 de Febrero de 2009

23 RECTORES REIVINDICAN QUE LAS EDITORIALES UNIVERSITARIAS NO RECIBAN UN TRATO  DISCRIMINATORIO EN LA EVALUACIÓN DEL PROFESORADO

Los Servicios Editoriales de las universidades españolas han presentado una queja al Ministerio de Ciencia e Innovación tras la publicación de una resolución que establece una mejor valoración para aquellos trabajos publicados en editoriales ajenas a los campus. Según esta norma, los criterios de evaluación del profesorado, en un buen número de áreas de conocimiento, se considerarán especialmente relevantes si no están publicados por la misma institución en la que trabaja el investigador.

El presidente de la UNE, asociación que agrupa a 59 editoriales y servicios de publicaciones de las universidades y centros de investigación españoles, Francisco Fernández Beltrán, ha dirigido una carta a Otilia Mo Romero, directora general de Programas y Transferencia de Conocimiento y presidenta de la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora (CNEAI), en la que le transmite el malestar que ha generado en las universidades, y especialmente en sus servicios editoriales, la última resolución de la Comisión (BOE 282, de 22 de noviembre de 2008).

La reivindicación ha sido secundada ya por los rectores de veinticuatro universidades que están enviado escritos en el mismo sentido a la Presidenta de la CNEAI: Autónoma de Madrid (presidente de la CRUE), Abat Oliva CEU, Alcalá (presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Madrileñas), Alicante, Cádiz, Castilla-La Mancha, Córdoba, CEU Cardenal Herrera, CEU San Pablo, Deusto, Europea Miguel de Cervantes, Illes Balears, Jaume I (presidente de la Asociación de las Universidades Públicas Valencianas), La Laguna, La Rioja, León, Murcia, Oberta de Catalunya, Salamanca, Santiago de Compostela (vicepresidente de la CRUE), Sevilla, UNED, Valencia (presidente de la Comisión de I+D de la CRUE) y Vigo.

Comportamiento poco riguroso y acientífico

El presidente de la UNE afirma en su carta que esta resolución supone un claro perjuicio para las editoriales universitarias españolas, a las que se les presupone un comportamiento poco riguroso y acientífico, y, además, refuerza la idea, cada vez más extendida entre el profesorado, de que publicar en la propia Universidad no tiene valor alguno para fines curriculares o académicos.

“Esta situación  -añade el escrito- está provocando que profesores y grupos de investigación opten cada vez más por publicar fuera de su Universidad los resultados de la investigación producidos y financiados por ella, cuando frecuentemente es en su marco territorial donde éstos tendrían mayor repercusión e interés social. Asimismo, se están derivando muchos trabajos hacia editoriales privadas, cuyo único criterio de evaluación es, en muchas ocasiones, el compromiso de pago de la edición por parte de los autores. Ello supone para la Universidad de origen un mayor gasto económico y una clara pérdida de influencia y prestigio social”.

En ese sentido, Fernández Beltrán recuerda que las editoriales universitarias cuentan con comités editoriales y realizan una evaluación previa por pares de los trabajos que publican, “cuestiones que otras editoriales privadas no sólo no cumplen sino que ni siquiera se les exige que acrediten como en nuestro caso”. “Mientras que a las editoriales privadas se les presupone un comportamiento académico y científico, a los servicios de las propias universidades, que son las principales entidades generadoras y transmisoras de conocimiento de nuestro país, se nos niega de una forma totalmente incomprensible”, subraya la carta.


Página mantenida por la Oficina de Comunicación página principalenviar correo