Alicante, 4 de Marzo de 2009

"HACE MILES DE AÑOS EL CAMBIO CLIMÁTICO ERA MUCHO MÁS ACELERADO QUE EL DE AHORA" asegura el investigador de la UA José Enrique Tent.

La desecación del Mediterráneo creó valles en la desembocadura de los ríos que ahora busca el investigador.

El profesor e investigador del departamento de Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente de la Universidad de Alicante, José Enrique Tent, ha realizado tres salidas en barco recientemente junto a sus alumnos. En total, son veinticuatro alumnos de las asignaturas que imparte de Geofísica Aplicada y Prospección Geoquímica y de Técnicas Cartográficas en la carrera de Ingeniería Geológica, así como de la asignatura de Métodos en Oceanografía que se incluye dentro del plan de estudios de Ciencias del Mar, los que han navegado con él por la costa de Alicante durante esta campaña. La incursión ha producido un material que es de utilidad tanto para el alumnado en sus prácticas como para las investigaciones que lleva a cabo Tent con su equipo.

Los días 19, 20 y 21 de febrero de 2009, repartidos en tres grupos de ocho personas, los estudiantes han salido al mar para cumplir el recorrido de Santa Pola, la desembocadura del Segura y hasta la distancia de veinte kilómetros mar adentro desde Guardamar. Como indica Tent, "esta es una práctica que hago todos los años con los alumnos".
     
El equipo de trabajo que subieron a bordo para realizar un método geofísico y con el que han trabajado, cuenta con un sistema de posicionamiento al que entran los datos del GPS. Este GPS graba los datos con su posición mediante un software especial. El equipo geofísico que usa y que es sísmica de alta resolución se denomina Boomer y funciona generando una señal u onda acústica en el mar que desciende al fondo, lo atraviesa y es reflejada por las capas existentes. A su vez, el investigador lo recibe en el geófono, o micrófono marino. El resultado que se obtiene es una onda de sonido, que tiene una configuración que dibuja las capas en líneas blancas y negras.

El material obtenido a lo largo de los tres días de campaña sirve para que los alumnos trabajen la información obtenida, pintando las diferentes capas inferiores que se reconocen en el fondo marino y – por otra parte – ha permitido recopilar datos que sean útiles para estudiar la costa de Alicante.

Tras la última glaciación, que se produjo hace 18.000 años, el nivel del mar fue subiendo hasta hace 6.000 años, fecha en que se situó en la posición actual. Así, durante el período de tiempo de 12.000 años el nivel del mar subió, pero no de igual manera siempre, sino a saltos. Hace 18.000 años el nivel del mar estaba a 120 metros por debajo del actual. Esta medida en la zona de Santa Pola supone 20 kilómetros mar adentro y en la zona de la Vila está a 40 kilómetros mar adentro, porque allí tiene menos pendiente. La conclusión que sacan de esta experiencia es cómo, en ese período que oscila entre hace 18.000 y 6.000 años, la costa retrocedía más de dos metros al año. Por esta razón, el profesor de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente les dice a sus alumnos que este cambio climático era mucho más acelerado que el de ahora, en el que se calcula que el nivel del mar sube alrededor de dos milímetros al año, si bien el retroceso de la línea de la costa es difícil de precisar. Así pues, la campaña permite reconocer la variación del clima, ya que el clima es cambiante por definición, afirma Tent.

La recopilación de datos es el segundo resultado obtenido de las salidas efectuadas en febrero. El equipo de José Enrique Tent aprovecha estos datos para estudiar la Crisis de Salinidad Messiniense. La investigación abarca la Costa de Alicante, cuyos límites no coinciden con los políticos y se extienden desde el Golfo de Valencia en Gandía y hasta el Mar Menor. En estos momentos se encuentran estudiando la franja que va de Altea a Guardamar.

La Crisis de Salinidad Messiniense, es la desecación del Mediterráneo, hecho que tuvo lugar hace unos 5.000.000 de años, al no haber conexión con el Atlántico. Hace 4.600.000 de años se abrió el Estrecho de Gibraltar y se reinundó otra vez, lo que debió provocar un gran cambio climático. La investigación se centra en buscar los valles de los ríos encajados cuando se desecó el Mediterráneo, ya que los ríos – a pesar de la desecación - seguían desembocando y crearon valles, que ahora están tapados por el sedimento. Tent recuerda que fue Jesús Soria, de su mismo departamento, quien empezó a trabajar sobre el Messiniense allá por el año 1992. Aunque cada vez van realizando más incursiones en el mar, pero estos científicos empezaron sus investigaciones en la parte de tierra, que es – además - la zona que trabajan habitualmente y de la que publican sus artículos.




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