Alicante, 25 de junio de 2009

LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE INVESTIGA LA EFICACIA DE UN FUNGICIDA OBTENIDO DE DESECHOS DE MARISCO  

Científicos de la Universidad de Alicante están desarrollando varias líneas de investigación sobre el modo de acción contra los hongos, incluidos los infecciosos, de una sustancia química obtenida de los desechos de la industria marisquera pero con una toxicidad nula.

Se trata del quitosano, un producto bastante común y con empleos diversos (industria dietética, del papel, cosméticos), pero del que la UA está determinando sus propiedades contra las distintas especies de hongos,  con la intención de abrir el camino para aprovechar su potencialidad incluso como agente antibiótico. El primer paso de esta investigación, llevada cabo por Javier Palma como investigador principal y como parte de un proyecto en cooperación con empresas, ha sido la patente de  un procedimiento que permite averiguar con facilidad la sensibilidad de las diversas especies de hongos a este compuesto. Esta  investigación ha sido acometida dentro del  grupo de investigación de fitopatología de la UA que dirige Luis Vicente López, integrado en el Instituto para el Estudio del Medio "Ramón Margalef", que también dirige.

El quitosano se trata en realidad de una sustancia cuyos poderes antisépticos eran ya conocidos de antiguo. Los pescadores había comprobado que si se aplicaban emplastes con caparazones de crustáceos machacados las heridas sanaban y cicatrizaban mejor.  Este producto despierta un interés creciente dado que su acción fungicida, antibacteriana e incluso contra algunos gusanos se puede aplicar  para controlar especies patógenas en plantas, animales o seres humanos, por lo que puede tener aplicaciones tanto fitosanitarias como en la ganadería y la farmacología.

Una de sus virtudes es que es una sustancia plenamente natural con toxicidad inexistente. "Tiene tanta como la sacarosa (azúcar de mesa)", destaca Javier Palma, al tener una composición química consistente básicamente en un grupo de moléculas de azúcares.

La pantente lograda por Palma permite averiguar con facilidad la vulnerabilidad de una determinada especie de hongo a este producto. Dadas las innumerables variedades de estos seres vivos que existen en la nuraleza, muchas de las cuales son responsables de enfermedades humanas, de animales y de plantas,  el hallazgo agilizará las investigaciones que en adelante se realicen sobre ellos.

En sus actuales objetivos estos científicos se proponen investigar qué elementos químicos se pueden incorporar a la composición del quitosano para intensificar sus propiedades. Indica Luis Vicente López que dado que se trataría de un trabajo interdisciplinar se han planteado incorporar a profesores de la UA de química orgánica, en concreto  Balbino Mancheño, como especilista en productos naturales, y Francisco Foubelo, en síntesis de compuestos.

Señala asimismo que en su horizonte de proyectos está el de experimentar con las posibilidades de controlar infecciones del ojo humano provocada por el fusarium, un hongo abundante en la naturaleza. El quitosano, dada su completa compatibilidad con el organismo, podría aplicarse directamente sobre la parte afectada.



















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