Alicante, 28 de enero de 2002 
 
EL AULA DE POESÍA DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE PRESENTA LA LECTURA POÉTICA DE TOMÁS SEGOVIA EN EL CASINO DE ALICANTE 

Mañana martes, 29 de enero  a las 20.00 horas en el Casino de Alicante, el Vicerrectorado de Extensión Universitaria a través del Aula de Poesía, ha organizado la lectura poética de Tomás Segovia (Valencia, 1927), uno de los referentes literarios en la poesía española que consiguió en el 2000 el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo, aunque el autor afirma que “cuando a uno le dan un premio hay que preguntarse dónde está el error y tratar de que no te den otro”. Tomás Segovia ha preparado para el recital una selección de poemas de libros publicados, tres o cuatro poemas inéditos y algunos “poemas juguetones”, como él los denomina, que incluyen imitaciones, improvisaciones, cartas en verso y otra serie de escritos de diversa índole de los que publicó en México un libro recopilatorio titulado Bisutería. 

Tomás Segovia es una persona lúcida y crítica cuya principal preocupación a la hora de escribir (tanto ensayo, novela o poesía) es la búsqueda de la verdad. A Segovia se le ha etiquetado como “un poeta del exilio”, definición a la que se opone pues, según él, “no he hecho del exilio el centro de mi vida como otros poetas para los cuales el dolor es el tema fundamental de su obra. Yo busco la reconciliación, la luz, la alegría. Siempre he querido salirme del tema del exilio para que no fuera mi destino ni mi naturaleza, ya que era del todo absurdo”. Los temas fundamentales que Segovia ha tratado son reflexiones sobre la vida, el amor y el paso del tiempo, y reconoce que nunca le ha interesado “la innovación y la vanguardia”. Su poesía ha sido definida por algunos críticos como una poesía “intelectual” más que “sentimental”, pero Segovia hace hincapié en que piensa a la vez que siente y viceversa. 

Segovia era un niño cuando se exilió junto a su familia al estallar la Guerra Civil española. Su abuelo había sido cofundador junto a Pablo Iglesias del Partido Socialista, y su padre, un prestigioso médico de elevado status social, abandonó el país en pos de sus ideales. Vivieron en Casablanca durante un tiempo, luego en París y en Nueva York, y en 1940 se instalaron definitivamente en México, país donde Segovia ha pasado casi toda de su vida y al que sigue unido sentimentalmente. En México trabajó como profesor de francés en el Instituto Francés de México y, después de una fructífera carrera como escritor, impartió literatura en la prestigiosa institución El Colegio de México. Asimismo, para sacar adelante a sus hijos, estuvo relacionado con el mundo del cine trabajando como “negro literario” para una argumentista “que después firmaba con su nombre”, elaborando guiones comerciales de ínfima calidad y reportajes de tres minutos sobre ciencia para los ‘noticiarios’ que se proyectaban antes de las películas. Durante ese tiempo escribió numerosos poemarios entre los que destacan títulos como La luz provisional (1950), Apariciones (1957), Luz de aquí (1958), El sol y su eco (1960) y Anagnórisis (1967). Su obra poética está recogida en la antología Poesía (1943-1997) que incluye sus primeros poemas (inéditos hasta la publicación
de este volumen) así como los títulos Historias y poemas, Terceto, Figura y melodías, Cantata a solas, Lapso y Orden del día, entre otros. Su última libro publicado fue, en el año 1999, Misma juventud y ahora está preparando un nuevo proyecto. Tomás Segovia, que regresó a España el día del primer aniversario de la muerte de Franco, reside actualmente en Madrid. 
 

 
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Última actualización: 28 de enero de 2002
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