Alicante, 14 de agosto de 2002 

REMEDIOS DE VERANO 

El  verano es la gran oportunidad para disfrutar del campo y la playa. Pero la Naturaleza no siempre es idílica. Acechan riesgos que suelen ser leves, pero que también pueden ser graves. Antonio Peña Rodriguez y Marisa López Coig, profesores de la Escuela Universitaria de Enfermería de la UA, han redactado una serie de recomendaciones de prevención y primeros auxilios contra algunos de los percances más comunes de bañistas y excursionistas: las picaduras de algunos insectos, las de medusa, las insolaciones y los peligros de asfixia por ahogamiento. 

Es muy frecuente que se produzcan picaduras de avispas y abejas. 
La avispa puede utilizar su aguijón repetidamente, mientras que la abeja, especialmente la productora de miel, deja su aguijón y el saco venenoso adherido a la piel de la víctima. 
No todas las personas reaccionan de la misma forma a estas picaduras. Las manifestaciones pueden ser locales, que son las más frecuentes,  o generales que afectan a personas hipersensibles: La reacción normal es la  formación de habón, dolor intenso, prurito o picor y eritema o enrojecimiento. Puede acompañarse de edema o inflamación a nivel de tejidos laxos como los párpados y genitales externos. Los síntomas tienden a desaparecer en 8-12 horas. 
Pero también puede ocurrir que se produzca prurito generalizado, palpitaciones, inflamación de labios y lengua, dolor de cabeza, malestar general, dolor de estómago (tipo cólico). sudoración abundante, dificultad para respirar, ansiedad, pudiendo llegar al shock, coma y muerte. 

El tratamiento en las formas leves debe ser el siguiente: 
-- En el caso de las abejas, extracción del aguijón con unas pinzas, NO APRETAR la zona. 
-- Limpieza de la zona con agua y jabón y  aplicación de: hielo o de una compresa con amoniaco rebajado o vinagre. Pero jamás se aplicará barro. 
-- Si la región afectada se hincha mucho,  está muy dolorida o se presentan síntomas generales, requerir asistencia médica 
-- Una picadura en la boca o garganta de una persona alérgica puede dificultar la entrada de aire en los pulmones como consecuencia del edema o inflamación. En estos casos puede ser útil: 
-- Chupar un cubito de hielo el accidentado durante el traslado urgente al centro hospitalario. 
-- En los casos graves, se deben vigilar las posibles alteraciones que se produzcan en las constantes vitales y trasladar a la víctima a un centro sanitario. 
 

Picadura de medusas 

Es difícil ver una medusa cuando se está tomando un baño en la playa.  Su transparencia las hace prácticamente invisibles, pero sus flagelos son altamente urticantes.  La manifestación de estas picarudas produce dolor con sensación de quemadura irradiado hasta la raíz del miembro afectado. Fenómenos inflamatorios alrededor de la zona de inoculación. Pueden aparecer pequeñas erupciones papulosas. Habitualmente cede en pocas horas. 

El tratamiento indicado es el siguiente:  Lavar la zona afectada con agua de mar (no agua dulce).No frotar la zona con objetos ni tocarla con las manos. 
-- Aplicación local de amoniaco o vinagre (diluido al 50%) o alcohol isopropílico al 60% 
-- Extirpar los fragmento de tentáculos que permanezcan adheridos a la piel (realizar esta operación con guantes) y volver a aplicar amoniaco o vinagre. Normalmente el dolor cede en pocos minutos tras la aplicación 
-- Si el dolor es muy fuerte se puede administrar algún analgésico por boca. 

Se debe prestar especial atención a personas con antecedentes alérgicos, con afectaciones cardio-vasculares o respiratorias, así como a aquellas sensibilizadas anteriormente, debido a que pueden presentar complicaciones importantes, en cuyo caso se actuará como en las reacciones alérgicas o anafilácticas 

En caso de sintomatología más grave (debilidad, náuseas, espasmos musculares, alteraciones de la frecuencia respiratoria y pulso) se requerirá  asistencia médica y se trasladará a la víctima a un centro sanitario. 
 

El Golpe de calor o insolación 

Esta es la patología ambiental por calor más grave aunque la menos frecuente. El proceso de aclimatación al calor requiere entre 4 y 7 días. 

Los factores más frecuentes de su desencadenamiento son: 
1. Ejercicio físico intenso en condiciones climáticas adversas (temperaturas y grado de humedad ambiental elevados). 
2. Falta de aclimatación al calor. 
3. Edades extremas (ancianos o niños pequeños). 
4. Ingesta hídrica insuficiente o deshidratación. 
5. Obesidad (elevada relación peso/superficie corporal). 

La mejor estrategia para el tratamiento del golpe de calor es prevenir su aparición. En la actualidad, la puesta en marcha de campañas de información sobre medidas de prevención en general, y a determinados grupos de riesgo (ancianos, personas que realizan una gran actividad física), en particular, están siendo eficaces a la hora de afrontar un golpe de calor. 

Esta educación debe ir encaminada a mantener una buena hidratación, reducir la actividad física durante las horas de calor, utilización de ropa fina y ligera, mantener bien ventiladas las habitaciones o utilizar aire acondicionado, no beber alcohol ni tomar estimulantes y realizar un control frecuente de la temperatura corporal. También es aconsejable enseñar al paciente a reconocer signos que delaten hipertermia (piel caliente y roja, aumento de la frecuencia respiratoria, taquicardia, etc.). 

Primeros auxilios: 

1) Sacar al accidentado de la fuente de calor, lo antes posible, 
2) Retirarle las prendas de vestir, 
3) Mantenerle con la cabeza lateralizada, 
4) Aplicarle paños mojados con agua fría o hielo por todo el cuerpo, 
5) Traslado al hospital. 
 

Ahogamiento. semiahogamiento o casi ahogamiento. 

Aunque este tipo de accidente se puede producir en cualquier grupo de edad, tiene mayor incidencia en la población infantil. El 40% de las víctimas son niños menores de 4 años, siendo la falta de protección y seguridad en las piscinas las causas más
frecuentes. 

Hablamos de semiahogamiento o casi ahogamiento cuando el individuo no llega a morir . Son diversos los mecanismos que pueden producir el ahogamiento, como  inhalación de agua por las vías respiratorias, produciéndose una asfixia (ahogado húmedo). 
-- Espasmo de garganta que impide el paso de aire (ahogado seco) 
-- Caída al agua tras un traumatismo, crisis epiléptica, síncope, etc. y asfixia posterior. 
-- Introducirse súbitamente en agua fría produciéndose una gran alteración circulatoria que causa la muerte por hidrocución o corte de digestión. 

Prevención: 

-- Procurar bañarse en zonas vigiladas. 
-- Si no se sabe nadar evitar meterse al agua o hacerlo de manera que ésta nunca cubra por encima de la cintura. No alejarse de la orilla aunque llevemos flotador o colchoneta. 
-- Evitar tirarse de cabeza en lugares donde desconozcas la profundidad. 
-- Evitar alejarse de la orilla (luego hay que volver). Nadar paralelo a la orilla. 
* Si en la playa te sientes arrastrado por la corriente, evitar nadar contra ella, hacerlo paralelamente a la orilla hasta salir de la corriente. 
* Vigilar a los niños pequeños. 
* Evitar entrar en el agua de forma brusca. 
* Evitar bañarse mientras se está haciendo la digestión. 
* Salir del agua inmediatamente si se nota alguno de estos síntomas: 
a) Escalofríos o tiritona persistente, acompañada de enrojecimiento de la piel. 
b) Sensación de fatiga, pinchazos en la nuca o dolor de cabeza. 
c) Picores en los brazos, en el vientre o en las piernas. 
d) Sensación de vértigo, mareo o zumbidos en los oídos. 
e) Visión borrosa o en lucecitas. 
f) Calambres musculares o dolores articulares. 

Signos y síntomas (manifestaciones): 

* Espuma alrededor de los labios, la boca y las ventanas de la nariz del accidentado. 
* Dificultad respiratoria o cese de la respiración. 
* Color azulado de piel y mucosas (ahogado azul). 
* Pulso débil . 
* Tendencia a la hipotermia. 

Actuación de primeros auxilios 

1. En primer lugar hemos de limpiar la boca y la faringe del ahogado, la cual puede estar obstruida por algas, arena o prótesis. 
2. Si las aguas no son profundas, utilice un brazo para sostener el cuerpo del accidentado y con la otra mano, sosténgale la
cabeza y ciérrele las ventanas de la nariz mientras efectúa la respiración boca a boca. 
3. Si está en aguas profundas, efectúe una insuflación ocasional de aire durante el remolque del accidentado a la orilla. 
4. Cuando pueda colocar al accidentado sobre una superficie dura, compruebe la eficacia del pulso y continúe, si es necesario, con la reanimación 
5. Si comienza a respirar colóquelo en posición de recuperación, que en presencia de problemas respiratorios es semisentado. 
6. Hay que mantener al accidentado abrigado, a ser posible quítele la ropa mojada y séquelo. Cúbralo y, en caso necesario, trate la hipotermia. 
7. Es fundamental no fiarse del estado general del paciente tras ser rescatado, ya que hay casos de ahogados en agua fría, que aún permaneciendo mucho tiempo sumergidos (hasta 30 minutos), son rescatados y reanimados con éxito. Por el contrario, hay semiahogados que se recuperan rápidamente, pero que sufren un empeoramiento posterior, cuando parecía que iban a recuperarse por completo. Estas consideraciones recomiendan la valoración hospitalaria del preahogado. 
8. Parece ser que no es eficaz ningún tipo de maniobra (como la compresión del abdomen) para facilitar la salida de agua de los pulmones. Además, las maniobras externas de compresión del abdomen pueden provocar el vómito y, con ello, una
broncoaspiración que empeoraría el cuadro. 
 
 
 

 

 
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